En diálogo con Canal E, Antonella Semadeni, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), analizó la coyuntura del mercado ganadero y explicó las razones detrás de la caída en la faena y el repunte de las exportaciones.
Estancamiento histórico en la producción
Según el último Monitor Ganadero de FADA, elaborado mensualmente, los niveles de producción, faena y stock bovino se mantienen estancados. “Más allá del dato mensual o interanual, no hay novedades de un cambio de tendencia importante”, explicó Semadeni, y agregó que si bien hay leves oscilaciones, “continuamos en los mismos niveles que los últimos años”.
Además, recalcó que no solo se monitorea la carne vacuna, sino también los sustitutos como el pollo y el cerdo, que “van ganando cada día más preponderancia”.
A pesar de este escenario plano, la economista destacó que los precios internacionales de la carne están en máximos históricos, tanto en los valores promedio por tonelada como en los cortes especiales, como Hilton o los exportados a China. “Estamos en máximos históricos en dólares por tonelada de res con hueso”, subrayó.
Sin embargo, Argentina no supo capitalizar esa coyuntura favorable en el primer semestre de 2025: “Pese a los buenos precios, caímos un 15% en exportaciones de carne en toneladas”, afirmó Semadeni.
Cambio de rumbo y expectativa exportadora
El motivo detrás de esa caída estuvo en las condiciones macroeconómicas locales, que frenaron el estímulo a exportar: “Con un tipo de cambio bajo, retenciones y una infraestructura costosa, se desincentiva la exportación”, dijo la economista.
La producción, en consecuencia, se destinó mayormente al consumo interno. Pero esa tendencia comenzó a revertirse: “Desde julio-agosto empezamos a ver una recuperación de las exportaciones”, gracias a una mejora en el tipo de cambio y una leve baja en las retenciones, principalmente impulsada por las medidas anunciadas por el gobierno de Javier Milei.
El impacto de estas variables podría ser significativo de cara al año próximo. “Si seguimos con los volúmenes de los últimos dos meses, podríamos tener un crecimiento del 30% en dólares en las exportaciones de carne en 2025”, proyectó.
Condiciones favorables para el sector
Más allá del repunte en las exportaciones, el panorama general del sector ganadero es alentador, en parte por la mejora de las condiciones agroclimáticas y económicas. “Tenemos una relación novillito-maíz bastante buena y un perfil hídrico que se está recuperando”, señaló Semadeni, destacando también la fuerte disponibilidad forrajera y los precios internacionales sostenidos.
En cuanto al futuro, la especialista se mostró optimista: “La demanda de proteína animal sigue creciendo en regiones como el sudeste asiático y África”, lo que refuerza las expectativas de buenos precios para el sector en el mediano plazo.
En resumen, aunque la foto actual muestre ciertos límites estructurales, la película comienza a mostrar signos de recuperación y oportunidades a capitalizar.






