Durante este año, el foco del conflicto estuvo puesto en la publicación de los datos personales por parte del Ejecutivo.
Esto desembocó -empujado también por el conflicto con UTA y los delegados- en un pedido de consulta popular que el mestrismo intentó impulsar en las Paso de agosto y que tras la decisión de la Justicia tuvo que desistir. Peleando ahora con la posibilidad de que ingrese en la parada electoral de octubre, pese a que la oposición sostiene que se trata de una herramienta de campaña del mestrismo.
En mayo pasado, y en medio de la discusión por los nombres para las listas de los candidatos a las legislativas, la Municipalidad decidió por primera vez hacer públicos los datos personales de los empleados. Desde ese momento, el enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Suoem entró en un escenario que incluye además instancias judiciales y que puede agregar precisamente en ese terreno, una nueva denuncia contra el Secretario General del municipio, Daniel Arzani, por el pedido o no de autorización a la realización de asambleas por parte del gremio.
Los ingresos no se detienen. A pesar de esta situación constante de tensión entre el Ejecutivo y los empleados con un municipio paralizado, la planta no paró de crecer. Según datos del Tribunal de Cuentas, desde que comenzó la segunda gestión de Mestre en 2015 a la fecha ingresaron 376 becarios, 118 monotributistas, se firmaron 159 contratos bajo el artículo 09 y 803 bajo el 08 del estatuto del personal. Estos dos últimos, corresponden a los conocidos como “contratados” que, tarde o temprano, terminan formando parte de la fisonomía del municipio.
En el último año y medio, el Ejecutivo le encontró la vuelta a los ingresos y fue así que se nombraron becarios que luego de rendir los concursos pasaron a planta. De hecho, hace dos años y en plena campaña por la reelección, Mestre y Daniele firmaron un acuerdo en el que el municipio se comprometía a que ingresaran 2400 empleados a planta en tandas de 600. Y una demora en la última selección produjo una de las multitudinarias asambleas de este año.
A esto se suma otro dato: las horas extra. De acuerdo a lo que sostiene Tomás Méndez desde el bloque Movimiento ADN, el incremento en este rubro también corresponde a otra parte del acuerdo entre Mestre y Daniele. “Hay una contradicción en este ‘enfrentamiento’. En el 2015 una hora extra se pagaba $189, en 2016 pasó a $225 y este año se abona $354. Y en 2015 al Suoem les pagaron 86.762 horas extra, en 2016 329.000 y este año más. Solo en este rubro, Mestre le paga al gremio de Daniele 120 millones de pesos”.
“¿Por qué Mestre no publica también cuánto se da en subsidios a Lusa, Cotreco y las empresas de transporte además de los datos de los empleados?” cuestiona además Méndez y agrega: “no creemos que de verdad se quiera dar transparencia al Municipio, basta con sólo mirar estos números de las horas extras y las personas que nombró Mestre en campaña”.
El rédito político. No solo Mestre buscó capitalizar el conflicto para sumar adhesiones en plena campaña. Daniele también tiene elecciones en su gremio a fines de 2017 y busca retirarse liderando el sindicato que conduce desde hace 33 años. La fecha de los comicios en el Suoem será probablemente en noviembre de este año y en cuanto a las candidaturas, el panorama puede llegar a despejarse a partir de agosto.
Ariel Quiñone, quien osó disputarle el liderazgo a Daniele en elecciones anteriores, hoy está más cerca de la unidad que de competir en las urnas. El final del año traerá definiciones para Mestre y Daniele; donde no habrá novedades será en la planta del municipio. Se seguirá incrementando.









