Córdoba•Alerta en Las Varillas

Pauny, en crisis: cheques rechazados por más de mil millones, salarios atrasados y rumores de venta

La fábrica cordobesa de tractores enfrenta un escenario financiero e industrial cada vez más complejo, con una caída de las ventas, dificultades para pagar los sueldos y una reducción de la actividad. La Provincia sigue de cerca la situación, mientras crecen las versiones sobre la posible llegada de inversores o la venta de la compañía.

Pauny, en crisis: cheques rechazados por más de mil millones, salarios atrasados y rumores de venta
31-10-2026 | 20:28

La histórica fabricante de tractores Pauny, radicada en Las Varillas, atraviesa una crisis que pone en alerta a la industria metalúrgica cordobesa. Según publicó Infocampo, la empresa acumula más de $1.000 millones en cheques rechazados, registra atrasos salariales y redujo su ritmo de producción, en un contexto marcado por la apertura de las importaciones y el avance de los tractores de origen chino.

La situación contrasta con la imagen que la firma supo construir durante años en el mercado nacional. El lema “Seis de cada 10 tractores en Argentina son Pauny”, que todavía aparece en sus redes sociales, convive hoy con un panorama comercial adverso y crecientes dificultades para sostener su operatoria. La preocupación no se limita a la continuidad de la fábrica: también alcanza a los trabajadores, a la cadena de proveedores y al entramado de empresas de agropartes que dependen de su actividad.

De acuerdo con los datos difundidos por Infocampo, el último informe de patentamientos de maquinaria agrícola de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) muestra que Pauny vendió 316 tractores en los primeros nueve meses de 2026, frente a los 439 comercializados durante el mismo período de 2025. La caída fue de 123 unidades, equivalente al 28% interanual, y dejó a la marca con una participación de mercado del 7,9%.

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Una deuda millonaria y dificultades para pagar los sueldos

El frente financiero es uno de los indicadores más preocupantes. Según la información publicada por Infocampo, al miércoles 28 de octubre la Central de Deudores del Banco Central registraba 146 cheques rechazados por un total de $1.028,4 millones, una cifra equivalente a más de US$600.000. El mismo relevamiento señala que, por el momento, la empresa no presenta deudas bancarias en situación problemática.

Consultado por el medio especializado sobre la situación y las medidas previstas para superar la crisis, el presidente de Pauny, Raúl Giai Levra, evitó adelantar definiciones: “Te pido disculpas, pero no puedo adelantar nada”. Según la publicación, la conducción de la empresa trabajaba en un comunicado para explicar el presente de la compañía y anticipar sus planes para el futuro inmediato.

Las dificultades financieras también impactan sobre los trabajadores. Fuentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) citadas por Infocampo señalaron que desde septiembre la fábrica redujo su actividad a tres días por semana, sin operar los lunes ni los martes, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los empleados y el Gobierno provincial. Bajo ese esquema, la empresa abona el 70% de los salarios.

Sin embargo, el acuerdo no habría sido suficiente para normalizar los pagos. “Nos van haciendo entregas. Hoy, por ejemplo, nos deben la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre”, señalaron desde el sector gremial al medio. A esa situación se suma el incumplimiento de obligaciones vinculadas con las contribuciones sociales.

Pese al deterioro, la planta conserva buena parte de su estructura laboral. Según los datos publicados por Infocampo, Pauny cuenta con alrededor de 450 empleados directos y mantiene trabajando al 90% de su personal, sin que hasta el momento se haya producido una ola de despidos. De acuerdo con las fuentes gremiales, algunas salidas respondieron a mejores oportunidades laborales o acuerdos individuales, y no a cesantías dispuestas por la compañía.

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Crecen las versiones sobre una venta

Ante la profundización de los problemas, la UOM de San Francisco, de la que depende la delegación de Las Varillas, solicitó una audiencia urgente ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba para buscar alternativas. El pedido se produjo en medio de la preocupación por una posible nueva reducción de la producción y de los pagos salariales, por debajo de las condiciones contempladas en el procedimiento preventivo de crisis.

El conflicto sumó otro capítulo cuando, según Infocampo, la empresa solicitó formalmente a su personal que no concurriera a trabajar los días 28, 29 y 30 de octubre, sin modificar las condiciones salariales. La UOM no acató esa indicación y los trabajadores se presentaron con normalidad. La posibilidad de que la firma profundice el recorte de actividad mantiene en alerta a los representantes sindicales.

Mientras se aguardan definiciones oficiales de la conducción, también comenzaron a circular versiones sobre alternativas para sostener la empresa. Fuentes citadas por Infocampo señalaron que se estarían buscando salidas a través de la incorporación de inversores o incluso mediante una eventual venta de Pauny. Por el momento, no hay una confirmación pública de que alguna de esas opciones se haya concretado.

El Gobierno de Martín Llaryora sigue de cerca el caso por el peso simbólico e industrial de la compañía. Pauny resurgió después de la quiebra de la antigua Zanello, a comienzos de siglo, en el contexto de la crisis de 2001, a partir de una cooperativa de trabajadores y con respaldo del Estado nacional durante la presidencia de Néstor Kirchner. Desde entonces, se consolidó como una de las referencias de la fabricación nacional de tractores.

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