Internacional•Luego de la tragedia

El desastre en las vías se cobra su primera víctima política: renunció el ministro de Transporte español, Óscar Puente

El ahora ex funcionario dejó su cargo y bajó su candidatura tras el accidente en Urda que dejó 69 muertos. La oposición y los socios de Pedro Sánchez exigían su salida luego de encadenar dos tragedias ferroviarias graves en menos de un año.

El desastre en las vías se cobra su primera víctima política: renunció el ministro de Transporte español, Óscar Puente
Óscar Puente
03-11-2026 | 21:54

La crisis ferroviaria que dejó en luto a España ya tiene su primer gran afectado político. Apenas una semana después del dramático choque de trenes en la localidad de Urda, que dejó un saldo de 69 muertos, el Gobierno de Pedro Sánchez sufrió una baja de altísimo perfil. Acorralado por el peso de las tragedias y la falta de respaldo parlamentario, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, decidió dar un paso al costado y abandonar el Gabinete.

El anuncio formal llegó este martes en el recinto de la Diputación Permanente, el órgano que custodia el Congreso de los Diputados hasta las próximas elecciones. Allí, tras varios días de descartar públicamente su salida, el funcionario utilizó el tramo final de una extensa y tensa comparecencia para soltar la bomba. Su retirada de la vida pública será total: no solo abandona la cartera nacional, sino que confirmó que renuncia a integrar las listas electorales de cara a los comicios del próximo 29 de noviembre.

Óscar Puente
Óscar Puente

Para justificar su decisión, el ahora ex ministro no apeló a responsabilidades técnicas, sino a un deber ético frente a la magnitud del desastre. "Un ministro de transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año", admitió ante los legisladores. En ese sentido, subrayó que, independientemente de cuán distintos hayan sido los siniestros o de su injerencia directa en las fallas operativas, su dimisión es estrictamente "una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas".

El calvario de Puente estaba marcado por el peso de los antecedentes recientes. El dirigente, considerado hasta hoy como uno de los hombres más cercanos al presidente Sánchez, también estaba al mando del ministerio cuando ocurrió la otra gran catástrofe del año. El pasado 18 de enero, dos formaciones de alta velocidad colisionaron en las cercanías del municipio andaluz de Adamuz, un hecho que terminó con la vida de 46 personas.

Esa mancha imborrable en la gestión fue el argumento principal que unificó a casi todo el arco político en su contra. Durante la sesión de este martes, el ex funcionario experimentó una soledad absoluta: no solo la oposición tradicional le exigió la renuncia, sino que los propios socios parlamentarios habituales del oficialismo se sumaron al reclamo. La única excepción en el recinto fue la coalición vasca EH Bildu, que se abstuvo de pedir su cabeza.

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Un plan de contingencia y el mensaje de Colau

Antes de clausurar su carrera política en el Congreso, Puente se encargó de dejar firmada una última hoja de ruta para su sucesor. Tras participar de la habitual reunión del consejo de ministros de este mismo martes, el ex funcionario había convocado a una rueda de prensa matutina donde presentó un "plan extraordinario" enfocado en blindar la seguridad de toda la red de alta velocidad. A la par, oficializó la entrega de un paquete de ayudas estatales destinadas a asistir económicamente a los sobrevivientes y a las familias afectadas por el siniestro en Urda.

Una vez consumada su renuncia, el mapa político español comenzó a reaccionar ante el nuevo escenario. Desde el Frente Amplio, la candidata y exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, decidió reconocer el valor de la dimisión. A través de un mensaje publicado en la red social X, la dirigente agradeció a Puente por la "dignidad de este gesto difícil", marcando un tono conciliador frente a la crisis.

Para la líder catalana, la purga en el ministerio debe funcionar como un punto de inflexión estructural para el país. Colau afirmó estar convencida de que la renuncia es un paso hacia adelante para "recuperar la confianza en el tren", y le marcó la cancha al próximo titular de Transportes al exigir que el recambio sirva para avanzar de manera urgente en un "Pacto de Estado" que garantice financiamiento y proteja el servicio público.

TC

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