Las democracias occidentales crujen bajo el peso de una profunda crisis de sentido. Mientras la juventud europea desborda las calles en una protesta que mezcla el nihilismo y la urgencia del porvenir, en nuestra región el triunfo de Lula en Brasil reconfiguró el tablero político y volvió a poner sobre la mesa las preguntas fundamentales sobre la épica, el movimiento y la representación popular.
Frente a este escenario de mutación global, donde la racionalidad política tradicional cede terreno ante el imperio de las emociones y los liderazgos disruptivos, Modo Fontevecchia , por +Perfil , Radio Perfil (AM 1190) , convoca al doctor, magíster y licenciado en filosofía Santiago González Casares .
De la muerte de Dios a la estética justicialista, pasando por la figura del "centauro" como síntesis entre la pulsión vital y la razón, esta entrevista propone un recorrido incisivo por los recursos filosóficos que explican nuestro presente, los dilemas actuales del peronismo y el pulso político de una época que reclama, desesperadamente, volver a creer en la belleza, el bien y la verdad.
Santiago González Casares es doctor, magíster y licenciado en Filosofía por la Universidad de París IV Sorbona, habiendo realizado su tesis bajo la dirección del célebre filósofo francés Jean-Luc Marion. Ejerce como docente en la Universidad Nacional de San Martín y en la Universidad Favaloro, además de dictar seminarios especiales sobre autores y temáticas específicas. Paralelamente a su trabajo intelectual se desempeña como músico y productor.
Santiago, te entrevistamos hace un mes.
No, un par, creo que dos o tres.
Dos meses.
¿Qué cambió? ¿Qué cambió en Francia con estas manifestaciones crecientes que parecen inspirar a toda Europa? ¿Qué cambió en el peronismo al ver el triunfo de Lula? Hacernos una especie de estado del arte de la última vez que conversamos hoy.
Yo creo que hay, siempre que se motoriza un poco la juventud, uno tiende a pensar, a sentir que hay algún cambio que de alguna manera se acerca. Porque es como el último soporte de la tolerancia, ¿no? Ya cuando llega ahí es que ya la tolerancia no tiene...
¿El último o el primero?
Yo creo que es el último. Yo creo que es el último. Porque en el fondo uno cuando está estudiando, cuando está descubriendo el mundo, tiene una cierta algarabía, entusiasmo por la existencia . Cuando llega ahí, y yo creo que lo que pasa en Francia particularmente, es que los chicos ya se la ven negra , ¿no? Entienden que es una sociedad muy envejecida , y entonces los chicos empiezan a ver que lo que se viene no es óptimo, y sobre todo no parece haber salidas laborales. No es solo las condiciones actuales de la situación, sino sobre todo el porvenir. Y en términos filosóficos yo creo que lo que estoy sintiendo cada vez más es esta crisis de sentido. Este nihilismo a ultranza, digamos, que está comenzando a despertar ciertos focos de fe, o de pregunta, o de búsqueda de sentido. Y quizás lo que pasa en Francia sea un poco eso. Y quizás lo que pasó con Lula sea un poco eso. Y tengamos algún tipo de luz al final del camino, en términos políticos, también nosotros. Pero habría que ver hasta qué punto la población, o una nación, o un pueblo, puede encarnar esa fe, o en todo caso esa búsqueda de sentido, que hoy por hoy es absolutamente lo contrario. No solo que no buscamos, sino que al contrario estamos más perdidos que nunca. No solo que no buscamos, sino que al contrario estamos más perdidos que nunca.
Estética justicialista. Yo vengo de cubrir las elecciones en Brasil haciendo comparaciones continuamente entre lo que representa a Lula en esta época del estadio democrático brasileño y lo que pudo haber representado el peronismo a mediados del siglo pasado. ¿Qué estéticas comunes encontramos entre lo que pasa en Brasil, lo que representa a Lula y el PT, y lo que está pasando con el peronismo hoy en la Argentina?
Difícil la comparación, porque es un gran momento para el PT , digamos. Es un gran momento, sobre todo cuando uno da vuelta a un partido, es una épica, se genera, y me imagino que una esperanza del pueblo brasileño y sobre todo una consolidación de un modelo político, una consolidación de una manera de ver el mundo en términos políticos. La estética justicialista, la estética justicialista es algo muy específico, que no tiene que ver con la estética en términos de lo que uno ve, lo visual. La estética viene de aisthetikos , del griego lo sintiente, la sensibilidad . Y yo creo que en algún sentido la estética en estos tiempos se está convirtiendo de alguna manera en la manera de hacer política , no solo del lado de lo popular, lo nacional popular, que puede ser el justicialismo, puede ser el PT, sino también del otro lado. Los liberales entienden que en realidad no se trata de la razón, no voy a apelar a la racionalidad en tu voto, sino voy a apelar a tu panza, en un sentido de, bueno, al hambre, a tu hambre, pero sobre todo a tu instinto. Milei hace sistemáticamente eso. Entonces hay una estetización de la política que está ocurriendo ahora que me parece muy interesante para retomar en términos filosóficos de qué es la estética en cuanto tal y qué es la estetización de la política. Porque la estética en cuanto tal es una relación con la belleza. Y la belleza es una de las ideas que murió con Dios. La verdad, el bien y la belleza . Entonces la estetización de lo político es ir directamente al capricho, el instinto, lo que hace Milei, no, puede ser el odio, el impulso. El Tanatos, esa cosa del instinto de muerte, o puede ser de vida también. Y la estética en cuanto tal como disciplina, en términos justicialistas también, es retomar el camino hacia la belleza . El justicialismo es un movimiento que aparece a partir de la crisis, digamos, que produce la muerte de Dios en una búsqueda de sentido, una propuesta de retomar el camino hacia el bien, retomar el camino hacia la verdad, retomar el camino hacia la belleza. Cosas que son las ideas, digamos, que mueren con Dios. Lo que hace el Papa es exactamente eso. Está pensando en cómo retomar ese camino hacia esos lugares, con los sínodos, etcétera. Tiene que ver específicamente con volver al fondo a las grandes ideas , que se han visto no solo en desuso sino muy dañados.
Santiago, esa idea de lo bello, bueno y verdadero, clásica idea griega antigua, y que vos la colocás con la idea de la muerte de Dios, que podría decirse que es el racionalismo, ¿no?
Matamos a Dios.
La razón sobre la emoción, que dio origen a los partidos políticos y la democracia que nosotros defendemos, no solamente comprendemos.
Si.
Protestan los chalecos amarillos en Francia, rodeados por miles de policías y gendarmes
El regreso a las emociones como factor determinante político, ¿no genera como efecto secundario negativo no solamente un regreso hacia lo bueno, lo bello y lo verdadero, sino un regreso a personalismos ya una volubilidad política, porque finalmente si no es un partido, si no son ideas, si no es el racionalismo, si no es la dialéctica y la síntesis, sino simplemente emociones y sensaciones, ¿se depositan de manera voluble en uno u otro personaje?
No, sin duda, sin duda, y esas quizás son las características que le llaman a los populismos, esa cuestión de que tiene que encarnar una especie de líder mesiánico que venga a encarnar, por lo genial, tu odio, ¿no? Yo creo que sí, vos fijate, Jorge, que hay en la concepción platónica de esa continuidad, de esa contemplación de las ideas, la razón, que no se llama razón, pero digamos noesis, la inteligencia, es el lugar justamente donde está la idea. Entonces la idea de alguna manera siempre contrapone a la emoción , al instinto. O sea, para Platón el instinto es falso y la idea, digamos, es lo verdadero. Ahora, lo que como justicialista uno siempre encuentra es una tercera posición entre esos dos . Entre el animal, la fuerza animal y la razón , el centauro que aparece en la comunidad organizada, el centauro. Yo creo que ahí está la clave, cómo encontrar el instinto, la pulsión, la voluntad de poder y convertirla en idea, el animal con cabeza de ser humano . Para mí esa tercera posición es la única manera de hacerlo, es cultivar el movimiento, que son las organizaciones libres del pueblo, o sea, la comunidad organizada . Es decir, entre el Estado y el mercado está esa instancia que como comunidad, las organizaciones libres del pueblo, qué sé yo, esto que estamos haciendo acá, esto que haces vos todos los días cuando uno va a la parroquia, al club social, al partido político, al sindicato, eso, esa instancia debe inspirar al Estado y limitar al mercado. De alguna manera encarnar esa tercera posición, ese monstruo, digamos, mítico de tener la fuerza vital racionalizada . La única manera es encontrarla en ese nosotros, ese nosotros que va a estar tarde o temprano, el centauro, enfrentado al cíborg.
Lula sería el centauro moderno, si él lo logra, Brasil tiene la posibilidad de haberlo logrado en una persona...
Totalmente .
Argentina no
No.
¿Cómo resuelve el peronismo? Llevas más de dos meses en nuestra última entrevista, y además estás palpando la situación argentina. ¿Cómo ves que el peronismo puede producir esa síntesis, esa tercera posición que podríamos decir entre un lado el antikirchnerismo y por otro lado el kirchnerismo? ¿Es Massa esa síntesis? ¿Es Kicillof esa síntesis?
No lo podría decir, pero no solo porque no quiero, no es que no quiero sincerarme, sino que no lo sé. Lo que sí sé es aquel que logre estar ahí, cultivar, manchar, o sea empaparse de esas organizaciones libres del pueblo, el tipo que vaya de estos que nombraste, por ahí otro, un tapado, que vaya a la unidad básica, que vaya al centro cultural, que vaya a la parroquia, al club social y se entere qué es, entonces de esa manera va a empezar él mismo, ese líder que debe encarnar el centauro a inspirarse de ahí, entonces en el fondo, si eso se logra ya no importa quién es, lo que importa es que esa fuerza animal racionalizada que es el centauro, encuentre una cara, un líder, pero sobre todo que se potencie en cuanto a movimiento, es decir, no que gane una elección, sino que se instituya en cuanto m odelo de país, manera de ser, manera de pensar lo bello, manera de pensar el bien, manera de esta cuestión de león, de caminar juntos, lo sinodal, buscar el sentido...
¿Es que eso en Brasil se produjo?
Claro, exactamente, exactamente, pero aparte a esa amenaza, esa amenaza que pronto los tipos no fueron a votar, dijeron no, no, gana Lula, que yo no voy, y de pronto dijeron, ah, ¿cómo? ¿Cómo vamos a perder esto que hemos construido durante tanto tiempo? Entonces en ese hubo una especie, creo que lo dijo Cristina, una especie de 17 de octubre , porque uno vio las imágenes de los colectivos que iban a votar, que venían del campo, y había una sensación de, bueno, acá esto lo vamos a bancar, porque en el fondo, Jorge, somos nosotros, eso está diciendo el pueblo brasileño, somos nosotros, porque en el fondo uno sabe muy bien a quién representa Bolsonaro.
¿Y el francés? ¿Usted imagina esto beneficiando a Le Pen y todo lo contrario a lo buscado?
No lo creo, no lo creo, porque esa fuerza... Un poco creo que los estudiantes son el animal sin razón , ¿no? Yo rompo todo, quemo todo, y aparte en Francia es una... En París o en todo, yo viví tanto tiempo, es increíble, uno sale, por ejemplo, estuve ahora cuando salió el campeón de la Champions League, el PSG, y los chicos salen y festejan quemando cosas. Pero para festejar, ni siquiera se estaban quejando. Yo creo que van a encontrar, y ha ocurrido, no sé qué es lo que van a encontrar, pero van a encontrar una razón ese movimiento un poco dispar y desorganizado que son los chicos, y ahora creo que también se sumaron...
¿Mélechon no puede ser?
Mélechon ¿no? Van a estar ahí, un poco el sindicalismo, y esa es una cosa muy francesa, tarde o temprano me parece que le juegan en contra a Le Pen . Yo creo que le juegan en contra porque, justamente, va a tener que moderar su discurso, va a tener que escuchar un poco, porque eso es lo que hace en el fondo, o lo que debería hacer la política.
¿Qué diferencia encontraste entre Mélenchon y Lula? ¿Lula se corre más al centro para lograr ganar?
Sí, sí, Mélenchon tiene una oportunidad histórica. En algún sentido, es decir, desde Europa, un modelo social, hubo socialismo. Nosotros estamos constantemente en la novedad. Vivimos, yo creo que Lula se ha impuesto y que Mélenchon tiene la posibilidad de surgir.
Santiago González Casares, muchas gracias. Un placer grande hablar con vos.
Lo mismo digo, Jorge. Muchas gracias.
MEG









