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grieta dulce

Pinamar: hubo gritos, empujones y arañazos entre turistas e inspectores por un churrero en la playa

El intendente macrista Martín Yeza debió salir a explicar en redes el proceder de los empleados de su municipio, que querían requisar los churros de un joven vendedor que no tenía autorización. Finalmente ganaron los turistas, que consiguieron que el churrero huyera con su canasto ileso. En las redes, el debate siguió con el mismo Yeza.

Postales de la tensa situación que se produjo en la playa de Pinamar por un churrero, cuya mercadería los inspectores municipales querían requisar.
Postales de la tensa situación que se produjo en la playa de Pinamar por un churrero, cuya mercadería los inspectores municipales querían requisar. | Captura

"Déjenlo laburar al pobre pibe, no sean ridículos..." gritaban unos en la playa en Pinamar, en la tarde soleada este jueves de calor a pleno. "Tenés que entregar los churros, no estás autorizado, policía, policía...", gritaban a su vez dos jóvenes inspectores municipales, reclamando el auxilio de uniformados para que los ayudaran en su misión de quedarse con esos "churros no autorizados". Las postales de esa insólita "guerra del churrero" poco tardaron en viralizarse, mostrando como la comuna del macrista Martín Yeza pretendía controlar la venta ambulante, sin contar que numerosos turistas al ver ese "operativo" de inspectores y policías, correrían en auxilio del churrero, para tratar de  "salvarlo".

Las discusiones siguieron varios minutos, con la que la canasta de churros que iba y venía en medio del tumulto. Se mezclaban los gritos de turistas, inspectores y policías, todo en medio de empujones, algunos hasta desafiaban a los uniformados ("empujame, empujame de nuevo, dale que te hago meter preso a vos!!"), hasta que como saldo de la trifulca el churrero escapó corriendo con su canasta, y los turistas festejaron "la libertad de poder comprar lo que se nos cante".  Un rato después, el propio intendente Yeza salió en redes a tratar de explicar el asunto, enfriando el tema y las críticas.

Como contexto de la curiosa situación, vale ver las imágenes del video que circuló en Twitter, con esos empujones y gritos de los que hablamos, la "batalla" en medio de la arena:

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Hasta allí los hechos entonces, cada parte creía tener la razón, los inspectores eran un pareja de jóvenes, y los turistas que alegaban en favor del vendedor clandestino reunían un muestrario de edad, aunque debe señalarse que a una chica de buzo holgado y pelo largo como la que llevó la voz cantante en la defensa de la "libertad churrera", al punto que en un momento hasta ideó como forma de evitar la "incautación" que parecía inminente una salida económica: "Comprémosle todos los churros y listo, así no tienen nada que llevarse", gritó. Varios asintieron, aunque no se llegó a tanto y el churrero se llevó los churros sin poder negociarlos...

El cariz de la cuestión creció en redes, y como las críticas apuntaban al municipio, porque parecía "persiguiendo a un chico que quiere ganarse unos pesos", el intendente Martín yeza decidió tomar el toro por las astas y salió a replicar las críticas en Twitter. Así publicó un hilo hablando del asunto y luego hasta contestó muchos de los mensajes recibidos:

Yeza empezó señalando "se viralizó un video de un grupo de personas que buscó impedir que un agente de fiscalización retuviera la mercaderia de un vendedor ambulante sin permiso", agregando que ante dicha situación le interesaba "explicar los motivos" de esa actitud de los agentes de su administración:

 

 Así yeza adjudicó la polémica derivada de redes "a las confusiones que genera Twitter":

Pero la bronca iba a empezar a apuntar también al jefe comunal cuando sostuvo que “"hay una cuestión central y es el de los cuidados bromatológicos", precisando que "sobre esa venta de alimentos, sin licencia, desconocemos en qué condiciones fueron producidos y quizás se los estás dando a tus hijos. Por eso los cuidamos":

Pero esa expresión "los cuidamos" sirvió para que mucha gente en redes le contestara al intendente que sabían cuidarse por las suyas, y que sabían cuidar lo que le daban o no a sus hijos:

Yeza siguió en la defensa de sus argumentos, y enfatizó que en el hospital local "tenemos ingresos por intoxicación todos los días":

Fue cuando otros usuarios de Twitter le insistieron en que deje trabajar "a un pibe que sale a laburar", en lugar de defender "a la caterva de empleados públicos que son solo gasto": 

Sobre la situación laboral en Pinamar, Yeza agregó que "hay muchos puestos de trabajo en Pinamar", y contó a los inspectores "los arañaron" cuando intentaban cumplir con su trabajo,, tarea que Yeza les agradeción y agregó "ojalá les lleguen las disculpas":

Lejos de cerrarse, la polémica continuó un buen rato, y hubo quienes le recordaron a Yeza que "según un extraño fenómeno que se verifica en Pinamar, una canasta de churros es más peligrosa que un cuatriciclo", en obvia alusión a los dos accidentes mortales que ya hubo en esa ciudad en lo que va del año con esos peligrosos vehiculos playeros:

 

 

HB