Nueva era espacial

La NASA prepara contratación masiva de cohetes para base lunar

La agencia espacial estadounidense se encamina a contratar en bloque nuevos lanzamientos de cohetes para impulsar un ambicioso proyecto de US$ 30.000 millones.

La NASA alista un gran evento en Florida Foto: NASA.GOV

La NASA está próxima a anunciar la contratación en bloque de lanzamientos de cohetes para impulsar su proyecto de US$30.000 millones destinado a construir una base permanente en la Luna donde seres humanos puedan vivir y trabajar.

Se trata de una nueva estrategia que surge mientras la industria espacial enfrenta una escasez de cohetes en medio de una demanda en auge. Pero la agencia espera adelantarse a este cuello de botella contratando lanzamientos con distintos tipos de cohetes, que le den opciones para llevar carga a la superficie lunar.

“Estamos evaluando opciones como que la NASA contrate lanzamientos en bloque que puedan atender todas las necesidades de la base lunar”, dijo Carlos García-Galán, director del programa de la base lunar de NASA, en una entrevista con Bloomberg.

“En un futuro próximo, probablemente anunciaremos el primer conjunto de estas contrataciones”, dijo.

La primera fase de la base lunar ya está en marcha, y NASA planea enviar módulos de aterrizaje y vehículos exploradores para estudiar ubicaciones y recursos en la Luna hasta 2028. Pero en 2029 necesitará cohetes más grandes para enviar hasta 60 toneladas métricas de equipos a la superficie lunar con el fin de construir sistemas de energía, hábitats y otra infraestructura necesaria para una presencia humana permanente.

Esta segunda fase, más ambiciosa, es donde la agencia enfrenta un obstáculo.

Al Infinito y más allá 

La NASA se enfrenta a la inminente disminución de los lanzamientos del Falcon 9 de SpaceX, el cohete con más lanzamientos de Estados Unidos y del mundo. SpaceX ha comenzado a rechazar a operadores de satélites que buscan lanzamientos exclusivos a órbita a bordo de su principal cohete Falcon 9 después de 2028, según informó Bloomberg. La posible ausencia del cohete y de su variante más grande, el Falcon Heavy, podría generar problemas para los planes de la NASA de construir una base lunar.

“Sabemos con anticipación el problema que se avecina. Lo sabemos ahora”, dijo García-Galán. “SpaceX ha sido transparente con sus planes, por lo que nos da la opción de buscar alternativas, y lo hemos hecho”.

SpaceX no ha dado públicamente un cronograma claro sobre cuándo terminará el programa Falcon.

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Mediante estas contrataciones en bloque, la NASA podría reservar lanzamientos con cuatro o cinco cohetes diferentes a la vez y asignar cada vehículo a un módulo de aterrizaje comercial que la agencia necesite enviar a la superficie lunar, según García-Galán. Y si queda espacio adicional en esos cohetes, la agencia podría abrirlo a otros interesados, incluidas agencias gubernamentales, que quieran aprovechar el viaje a la Luna.

García-Galán no especificó qué cohetes estarían incluidos ni aclaró si Falcon 9 o Falcon Heavy podrían formar parte de estas contrataciones.

Actualmente solo existen unas pocas alternativas comparables al Falcon 9 en el mercado. Entre los principales competidores de Estados Unidos están New Glenn, de Blue Origin LLC, y Vulcan, de United Launch Alliance LLC. Sin embargo, New Glenn permanece en tierra desde mayo, tras una explosión en una plataforma de lanzamiento, y Vulcan no vuela desde febrero debido a problemas con sus propulsores auxiliares.

“En este momento no hay nadie en condiciones de ser un reemplazo adecuado para Falcon 9, así de simple”, dijo Caleb Henry, director de investigación de la firma de análisis Quilty Space.

También existen preocupaciones sobre la disponibilidad. Tanto New Glenn como Vulcan tienen previsto realizar decenas de misiones para el servicio de satélites Leo de Amazon.com Inc. Además, ambos cohetes tienen contratos para lanzar satélites de seguridad nacional para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

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Está previsto que otras alternativas al Falcon 9 comiencen a operar en los próximos meses y años, entre ellas Neutron, de Rocket Lab Corp.; Terran R, de Relativity Space Inc.; Eclipse, de Firefly Aerospace Inc.; y Nova, de Stoke Space. Pero los nuevos cohetes suelen tardar mucho en aumentar su ritmo de operaciones, por lo que no está claro si realizarán una cantidad significativa de vuelos para 2029.

“La regla general para los nuevos vehículos de lanzamiento es que normalmente tienen dificultades para superar un promedio de tres lanzamientos al año durante sus primeros cinco años”, dijo Henry.

Otra posible opción es Starship, el cohete de próxima generación de SpaceX. Sin embargo, todavía enfrenta una serie de desafíos técnicos que debe superar antes de poder llegar a las inmediaciones de la Luna. SpaceX también trabaja en una variante de Starship para llevar personas a la superficie lunar, pero no está claro qué disponibilidad tendrá el cohete para vuelos exclusivamente de carga a la Luna ni con qué rapidez podrá la compañía aumentar el ritmo de lanzamientos.

Pese a los evidentes desafíos, la NASA espera que contratar lanzamientos en bloque ahora permita a la agencia cumplir sus ambiciosos objetivos. García-Galán dijo que la NASA aún intenta dar libertad a sus socios comerciales que desarrollan módulos de aterrizaje y vehículos exploradores, pero esta nueva estrategia podría ayudar si esas compañías se encuentran con dificultades para conseguir un cohete.

“Básicamente, se trata de maximizar nuestra flexibilidad y nuestra capacidad para buscar distintas opciones que nos permitan tener éxito”, dijo García-Galán.