Exploración espacial

Comienza la conquista de Mercurio: La misión BepiColombo inicia su histórica fase de llegada

Tras casi ocho años de travesía por el sistema solar, la pionera nave espacial BepiColombo ha comenzado oficialmente su arribo a Mercurio.

el planeta Mercurio Foto: NASA

La misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) alcanzó un hito crucial el pasado 3 de septiembre, cuando el Módulo de Transferencia de Mercurio (MTM) liberó su carga útil para iniciar la secuencia que colocará a dos sondas en la órbita de uno de los planetas menos estudiados de nuestro sistema solar.

La separación deja al Orbitador Planetario de Mercurio (MPO, de la ESA) y al Orbitador Magnetosférico de Mercurio (Mio, de la JAXA) acoplados para realizar su aproximación final, un trayecto que se extenderá por aproximadamente seis meses."Básicamente será una nueva misión que comienza hoy", declaró Bruno Sousa, jefe de definición de operaciones e ingeniería de la ESA, durante la transmisión en vivo de la misión. Sousa no dudó en catalogar el proyecto como "una de las misiones más complicadas que jamás hayamos volado".

lEl nombre de la misión proviene del profesor Giuseppe (Bepi) Colombo (1920-1984), de la Universidad de Padua, en Italia. Fue el primero en darse cuenta de que existía una resonancia orbital responsable de que Mercurio rotase tres veces sobre su eje por cada dos revoluciones que daba alrededor del Sol. También sugirió a la NASA cómo usar una maniobra de asistencia gravitatoria sobre Venus para permitir a la Mariner 10 visitar Mercurio tres veces entre 1974 y 1975.

Un viaje de ocho años y un desvío inesperado

La travesía de BepiColombo comenzó el 19 de octubre de 2018, cuando despegó a bordo de un cohete Ariane 5 desde el Puerto Espacial de Europa en Kourou, Guayana Francesa, en un viaje inicialmente estimado en siete años.

 Para frenar su veloz caída hacia la intensa gravedad del Sol, la nave ha tenido que ejecutar una compleja ruta de asistencia gravitatoria que incluyó un sobrevuelo a la Tierra, dos a Venus y seis a Mercurio con el fin de perder energía orbital.

El trayecto sumó dificultades en abril de 2024, cuando un problema en los paneles solares redujo la potencia disponible para los propulsores eléctricos del módulo de transferencia. Los ingenieros espaciales lograron diseñar una trayectoria de menor empuje que salvó el éxito de la misión, aunque esto obligó a retrasar la llegada final a Mercurio de diciembre de 2025 a noviembre de 2026.

Alivio en el centro de control

La maniobra de separación del pasado jueves 3 de septiembre se ejecutó a las 1200 GMT, pero la confirmación oficial no llegó hasta casi dos horas después debido a la distancia espacial. Tras captar la señal de telemetría positiva, la alegría se apoderó del equipo.

"Me siento sumamente aliviada de nuevo", confesó Elsa Montagnon, gerente de operaciones de BepiColombo. "Que la telemetría llegue exactamente en el momento que lo esperábamos, y ver en ella que la configuración de la nave espacial es la correcta, es el mejor escenario posible".

Seis meses de maniobras continuas

El verdadero reto orbital está por comenzar. Las sondas MPO y Mio navegarán juntas hacia el planeta hasta el 21 de noviembre, fecha en la que se iniciará la inserción orbital y una secuencia de 16 complejas maniobras destinadas a reducir progresivamente la altitud y moldear la órbita de las nave.

"Llegar a Mercurio no es tan simple como en otras misiones en las que se hace una gran maniobra y ya se está allí", advirtió Montagnon. "En nuestro caso, serán seis meses de actividades continuas"

Según el cronograma oficial de la misión, los pasos críticos que restan son:

9 de diciembre de 2026: Mio se separará de MPO para ingresar en una órbita polar altamente elíptica.

16 de diciembre de 2026: El MPO desechará el escudo protector solar MOSIF diseñado para Mio.

10 de marzo de 2027: El MPO se establecerá por completo en su propia órbita polar más baja

6 de abril de 2027: Inicio formal de las operaciones científicas conjuntas.

Una vez estabilizadas, ambas sondas estudiarán Mercurio de manera simultánea desde órbitas complementarias: el MPO se centrará en la geología, la composición de la superficie y el interior planetario, mientras que Mio desentrañará los secretos de su campo magnético y su interacción con el viento solar.

La etapa de crucero consistirá en una órbita de transferencia heliocéntrica. La órbita alrededor de Mercurio será de 400 x 1500 kilómetros (con un período de 2.3 horas) para el MPO y de 400 x 12000 kilómetros (con un período de 9.2 horas) para el MMO.

 

Los objetivos principales de la misión

  • Origen y evolución de un planeta cercano a su estrella
  • Mercurio como planeta: forma, interior, estructura, geología, composición y cráteres.
  • Atmósfera residual de Mercurio (exosfera): composición y dinámica.
  • Entorno magnetizado de Mercurio (magnetosfera): estructura y dinámica.
  • Origen del campo magnético de Mercurio.
  • Prueba de la teoría general de la relatividad de Einstein
  • Usar el cráter del impacto del final de la misión de la NASA MESSENGER, que dejó al descubierto parte del subsuelo con materiales más frescos y con menor exposición del exterior.