Descubren un "lago sagrado" en el templo de Karnak y reabren claves sobre los rituales del Antiguo Egipto
Una misión conjunta egipcio-china confirmó el hallazgo de una cuenca ritual en el complejo de Karnak, en Luxor. El descubrimiento aporta nuevas evidencias sobre las prácticas religiosas, la arquitectura sagrada y el uso simbólico del agua en una de las mayores capitales espirituales del Antiguo Egipto.
El complejo del Templo de Karnak, uno de los mayores conjuntos religiosos del mundo antiguo, vuelve a ocupar el centro de la escena arqueológica internacional. Una misión conjunta integrada por especialistas egipcios y chinos anunció oficialmente el descubrimiento de un “lago sagrado” en el interior del recinto, un elemento clave en la liturgia faraónica que hasta ahora no había sido documentado en ese sector del templo.
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El hallazgo fue presentado este fin de semana durante una conferencia de prensa en Luxor y constituye uno de los avances más relevantes de los últimos años en la egiptología. Según los investigadores, la estructura abre nuevas perspectivas para comprender la vida ritual, la teología y el funcionamiento cotidiano de los templos en el Antiguo Egipto.
El significado del lago sagrado en la religión faraónica
A simple vista, la estructura descubierta se presenta como un pozo o cuenca de piedra de unos 50 metros cuadrados, ubicada a los pies de las excavaciones. Sin embargo, su valor simbólico es profundo: los llamados lagos sagrados representaban el océano primordial, el caos acuático del que, según la cosmogonía egipcia, emergió la creación.
“El agua de estos lagos era considerada el ‘agua de los orígenes’ y se utilizaba para la purificación ritual de sacerdotes, estatuas divinas y objetos sagrados”, explicó el egiptólogo Vincent Rondot, director honorario del Departamento de Antigüedades Egipcias del Museo del Louvre, en declaraciones citadas por medios internacionales especializados.
En la práctica religiosa, estos espacios permitían que el templo funcionara de manera autónoma, sin depender de fuentes externas de agua, reforzando su carácter sagrado y cerrado.
Un segundo lago y bloques reutilizados
Uno de los aspectos que más interés despertó entre los expertos es que este lago no sería el único. Los arqueólogos confirmaron la existencia de un segundo lago sagrado, actualmente bajo investigación, lo que sugiere una complejidad ritual mayor a la conocida hasta ahora dentro del complejo de Karnak.
Además, parte de la estructura está compuesta por bloques reutilizados, provenientes de edificios aún más antiguos. Este detalle resulta clave para los investigadores, ya que podría indicar la presencia de construcciones previas desconocidas o etapas arquitectónicas anteriores del templo.
“La reutilización de bloques no era casual: habla de continuidad religiosa, pero también de transformaciones políticas y teológicas a lo largo de los siglos”, señalaron fuentes del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto.
La cooperación egipcio-china, una alianza estratégica
El descubrimiento es fruto de una colaboración iniciada en 2018 entre el Gobierno egipcio y la Academia China de Ciencias Sociales, una alianza que combina tradiciones arqueológicas distintas y tecnologías complementarias.
Desde Egipto destacan que el enfoque chino aporta nuevas metodologías de análisis, técnicas de registro digital y modelos de excavación poco utilizados en el Valle del Nilo. Para los especialistas, esta cooperación internacional no solo acelera los resultados, sino que también amplía las interpretaciones posibles sobre los hallazgos.
“Cada escuela arqueológica tiene su forma de leer el pasado. Ese cruce de miradas suele ser extremadamente productivo”, afirmó Rondot.
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Las excavaciones también sacaron a la luz nuevos elementos en una capilla dedicada a Osiris, una de las divinidades centrales del panteón egipcio, asociada a la resurrección y al más allá. En ese espacio se identificaron tres santuarios, restos de huesos de animales y varias estatuillas.
Para los arqueólogos, estos hallazgos confirman que la zona mantenía una intensa actividad ritual, con ofrendas animales y objetos votivos que aún están siendo catalogados y estudiados. Todo apunta a que el sector conserva un potencial arqueológico considerable, con capas de ocupación superpuestas a lo largo de siglos.
Karnak y Luxor, un sitio que sigue revelando secretos
Ubicado en la actual Luxor, el templo de Karnak fue durante más de dos mil años el principal centro religioso del Antiguo Egipto. Dedicado principalmente al dios Amón, el complejo creció de forma orgánica, con aportes de distintos faraones, lo que explica su enorme extensión y diversidad arquitectónica.
A pesar de décadas de excavaciones, los expertos coinciden en que Karnak está lejos de haber sido explorado por completo. Cada nuevo hallazgo confirma que aún quedan secretos bajo la arena, capaces de reescribir capítulos enteros de la historia religiosa egipcia.
ds