Hallan en Egipto la tumba de Sekhentio-Ptah, el funcionario que custodiaba los secretos del faraón
Una misión egipcia descubrió en la necrópolis de Bubasteion una capilla funeraria con su puerta falsa y objetos rituales en su posición original. Las inscripciones permitieron identificar al dueño de la tumba.
Una misión arqueológica egipcia descubrió en Saqqara la tumba de Sekhentio-Ptah, un alto funcionario del Imperio Antiguo que, entre sus numerosos títulos, figuraba como guardián de los secretos de los decretos reales. El hallazgo se produjo en la necrópolis de Bubasteion e incluye restos de una capilla funeraria, una puerta falsa, objetos de alabastro y un sistema de pozos de enterramiento.
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La expresión “puerta falsa” no describe una entrada oculta detrás de la cual apareció la tumba. Se trata de un elemento de la capilla funeraria que fue encontrado en su posición original. Frente a él permanecían los objetos utilizados en los rituales, una disposición que permite estudiar cómo se organizaba ese espacio en la antigüedad.
Qué encontraron en la tumba de Sekhentio-Ptah
Durante la primera temporada de excavaciones en el sector occidental de Bubasteion, los arqueólogos identificaron los restos de la capilla y un conjunto de piezas de alabastro situado ante la puerta falsa. Entre ellas había una mesa y un disco de ofrendas, una pila de purificación, una jarra y un recipiente. Las piezas conservan inscripciones jeroglíficas con el nombre y los títulos del dueño de la tumba.
Para los investigadores, el valor del conjunto reside tanto en las piezas como en el lugar donde aparecieron. Al conservarse en su disposición original, ayudan a reconstruir la relación entre la puerta falsa, las ofrendas y las prácticas funerarias del Imperio Antiguo, hace aproximadamente 4.500 años.
Quién era el “guardián de los secretos” del faraón
Los jeroglíficos permitieron atribuir la tumba a Sekhentio-Ptah y conocer parte de su trayectoria. Según la información difundida por las autoridades egipcias, ostentó títulos como chambelán real, supervisor de todas las obras del rey, supervisor de los documentos reales, guardián de los secretos de los decretos reales, sacerdote de la diosa Maat y supervisor de los escribas.
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Esa enumeración muestra su posición dentro de la administración del Estado egipcio: sus funciones estaban vinculadas con las obras del monarca, la documentación oficial y los escribas. “Guardián de los secretos” era uno de los títulos registrados en su tumba, aunque el anuncio del hallazgo no identifica a un faraón concreto al que hubiera servido.
Pozos funerarios, sarcófagos y más de cien figurillas
La excavación también sacó a la luz una red de pozos funerarios interconectados, con distintos enterramientos y objetos. Entre los hallazgos figuran tres sarcófagos de piedra sellados, más de 100 figurillas ushabti, restos de cartonaje funerario pintado, recipientes de cerámica y una figura de madera con forma de halcón.
El conjunto amplía el alcance del descubrimiento más allá de la sepultura del funcionario. Los enterramientos y materiales asociados ofrecen indicios para investigar cómo se utilizó la necrópolis de Bubasteion a lo largo de diferentes períodos. Por ahora, la información difundida sobre la excavación no permite atribuir todos esos objetos a Sekhentio-Ptah ni afirmar que los pozos pertenecieran exclusivamente a su entierro.
El hallazgo reúne, así, dos tipos de evidencia: las inscripciones que identifican a un funcionario cercano a la corte y una capilla conservada en su ubicación original. Juntas, permiten estudiar tanto el lugar que ocupó Sekhentio-Ptah en la administración real como la forma en que se preparó el espacio para los ritos funerarios.
LV/LT
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