Cambio climático

¿Hielo que hierve? Científicos descubren movimientos inesperados dentro del gigantesco glaciar de Groenlandia

Un estudio detectó columnas internas que deforman capas de hielo formadas durante miles de años. El fenómeno podría explicarse por movimientos térmicos provocados por el calor que asciende desde el interior de la Tierra.

Simulación del hielo profundo en Groenlandia Foto: Robotitus IA

Un grupo de investigadores detectó algo desconcertante en el interior de la capa de hielo de Groenlandia: estructuras profundas que parecen empujar las capas acumuladas durante miles de años desde abajo, como si el hielo estuviera moviéndose lentamente desde su interior.

El hallazgo surge de un estudio publicado en la revista científica The Cryosphere y difundida por el medio Robotitus, donde científicos analizaron imágenes obtenidas con radar capaz de atravesar kilómetros de hielo. En esas observaciones aparecieron deformaciones internas que no coincidían con el relieve rocoso situado bajo la gigantesca masa helada.

Un misterio oculto bajo kilómetros de hielo

Las capas de hielo de Groenlandia funcionan como un archivo climático natural. Cada nevada queda comprimida con el tiempo y forma estratos que pueden conservar información durante milenios. Sin embargo, el radar reveló algo inesperado: ondas y columnas internas que doblan esas capas antiguas, como si alguna fuerza desde el fondo estuviera empujándolas hacia arriba.

Durante años los científicos barajaron varias explicaciones. Algunas hipótesis sugerían que el fenómeno podía estar relacionado con agua derretida que se recongela en la base del glaciar o con zonas del hielo que se deslizan lentamente sobre el terreno. Pero ninguna teoría explicaba completamente las formas detectadas.

Una idea poco explorada: el hielo podría moverse desde abajo

El equipo liderado por el glaciólogo Robert Law, de la Universidad de Bergen, decidió investigar una posibilidad que hasta ahora se había considerado poco probable: que en el interior del hielo ocurra convección térmica.

Crean una molécula capaz de almacenar energía solar y liberarla como calor horas después

Ese proceso es conocido en geología porque ocurre en el manto terrestre, donde el calor del interior del planeta provoca movimientos lentos en la roca que asciende y desciende, algo parecido a lo que sucede cuando el agua hierve en una olla. Aunque el hielo es sólido, los investigadores plantearon que podría comportarse de forma similar en escalas de miles de años.

Simulaciones para recrear lo que ocurre bajo el glaciar

Para poner a prueba la idea, el equipo desarrolló un modelo digital de una sección del hielo groenlandés de unos 2,5 kilómetros de espesor.

Utilizaron un software que normalmente se emplea para simular el movimiento del manto terrestre y lo adaptaron para estudiar cómo se comportaría una enorme masa de hielo sometida a calor desde abajo.

Cuando aumentaron ligeramente la temperatura en la base del modelo, comenzaron a aparecer columnas ascendentes que deformaban las capas superiores, una estructura muy similar a la observada en los datos de radar. Sin embargo, ese comportamiento solo se producía cuando el hielo profundo era más cálido y más blando de lo que suelen asumir los modelos tradicionales.

El calor que llega desde el interior del planeta

La energía necesaria para provocar esos movimientos no es extraordinaria. Proviene del flujo de calor natural de la Tierra, generado por la desintegración de elementos radiactivos en el interior del planeta y por el calor residual de su formación.

Aunque ese flujo es débil, actúa de manera constante durante miles de años bajo una enorme capa de hielo que funciona como aislante térmico. Con el tiempo, esa energía podría ablandar las capas más profundas y permitir que el hielo se mueva lentamente desde abajo.

Redescubren en Nueva Guinea dos marsupiales que la ciencia creía extintos desde hace 6.000 años

El climatólogo Andreas Born, también de la Universidad de Bergen, comparó el fenómeno con una olla de pasta hirviendo, aunque aclaró que el hielo no se vuelve líquido: simplemente se deforma muy lentamente.

Un fenómeno que podría influir en el futuro del nivel del mar

El descubrimiento no implica que el hielo de Groenlandia esté derritiéndose desde el interior ni que el deshielo global vaya a acelerarse de inmediato. Pero sí revela que los procesos internos de la capa de hielo son más complejos de lo que se creía.

Esto es importante porque Groenlandia está cubierta en aproximadamente un 80% por hielo, y su estabilidad influye directamente en el aumento del nivel del mar. Comprender cómo se comporta esta gigantesca masa helada, incluso en sus zonas más profundas, ayudará a los científicos a mejorar las proyecciones sobre el futuro de las costas del planeta.