Antecedentes

Bienvenida reforma del Banco Central

Proyecto. Se busca que retorne a su misión fundamental. Foto: xinhua

En el marco de la historia económica reciente, los gobiernos populistas a partir de 2002, generadores de un enorme gasto público y su consecuente déficit fiscal requirieron ingente emisión, agregando objetivos múltiples al Banco Central, que desnaturalizaron su misión y potenciaron el proceso inflacionario, que ha conducido al país, en su momento, al borde de un colapso casi irreversible.

En ese contexto, y en la senda de la racionalidad económica, el Presidente de la Nación anunció la elevación al Congreso de un ambicioso proyecto de reforma de la Carta orgánica del Banco Central, haciéndolo retornar a su misión fundamental.

Según el proyecto anunciado, objetivos básicos guiarán su actividad:

 Preservar el valor de la moneda, para lograr que la inflación continúe su camino descendente. Volverá a ser el único objetivo de la entidad, dejando atrás las múltiples finalidades incorporadas durante el kirchnerismo.

Prohibir de manera fehaciente el financiamiento, tanto directo como indirecto, al Tesoro Nacional, las provincias y los municipios.

Eliminar las Letras Intransferibles emitidas por el gobierno nacional en favor del Banco Central.

Fortalecer la autonomía de la entidad, dando mayor estabilidad a sus funcionarios y aumentando los requisitos para remover al presidente y al directorio. Será necesario el voto favorable de dos tercios tanto de la Cámara de Diputados como del Senado.

“Grillete fiscal”: regla permanente que impedirá aprobar o sostener presupuestos deficitarios, en cuyo caso se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, suspendidas las transferencias discrecionales a las provincias, y mientras permanezca vigente ese régimen excepcional, el presidente, el vicepresidente, los ministros, secretarios, subsecretarios, diputados y senadores dejarán de percibir sus salarios.

En ese contexto, como única excepción quedarán protegidas las prestaciones consideradas esenciales (jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares, seguro de desempleo, salud, seguridad y defensa). 

Prohibición total de financiamiento al Estado: Se deroga la facultad de emitir dinero para conceder adelantos transitorios o asistencia financiera directa o indirecta al Tesoro Nacional, provincias o municipios. 

Como valioso antecedente,  es destacable que varios de los países del continente aun teniendo inestabilidad política, pudieron preservar el valor de sus signos monetarios al mantener el nivel general de precios exento del flagelo inflacionario, debido a la independencia de sus bancas centrales, tales como el Banco Central de Chile (autónomo desde 1989 con rango constitucional), Banco Central de Reserva del Perú desde 1993; Banco de la República de  Colombia (autonomía consagrada en la Constitución de 1991), Banco Central do Brasil (legalmente autonomía operativa desde  2021). 

También Uruguay, Paraguay, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana cuentan con bancos centrales autónomos con prohibición explícita de financiar déficits fiscales. 

Por su parte, Israel habiendo padecido un proceso inflacionario extremo en la década de los años 80, lo revirtió en pocos años, reforzando drásticamente la autonomía técnica del Banco de Israel, alineándola con el modelo del Banco Central Europeo, en base a  una ley que le prohíbe taxativamente emitir dinero para financiar el gasto del gobierno o conceder préstamos al Tesoro.

Es de desear que esta anunciada  iniciativa logre la rápida aprobación legislativa, para consolidar el camino de la racionalidad económica, iniciado hace pocos años.

¡Que así sea!

* Economista argentino. Presidente honorario de la Fundación Grameen Argentina.