Derrotas libertarias

Orden hasta el próximo desorden

El Gobierno intenta consumar por estas horas un renovado proceso en la toma de decisiones. Lo hace después que la semana pasada tres iniciativas oficialistas le generaron resonantes dolores de cabeza.

Natalia Motyl: "La idea es tratar de agilizar los trámites, unificar lo que es el registro y corregir lo que son las regulaciones" Foto: Agencia NA

El Gobierno intenta consumar por estas horas un renovado proceso en la toma de decisiones. Lo hace después que la semana pasada tres iniciativas oficialistas le generaron resonantes dolores de cabeza.

Un sorpresivo decreto motivó un paro fulminante en los puertos y debió ser suspendido. Dos capítulos claves de un proyecto de ley -propiedad de la tierra y manejo del fuego- tuvieron que ser bajados para conseguir la media sanción en el Senado.

En todos esos traspiés el oficialismo encontró el mismo chivo expiatorio, Federico Sturzenegger. En su Ministerio de Desregulación fueron paridas estas iniciativas controversiales y hay muchas más esperando tu turno.

Por eso este martes el “coloso” Sturzenegger (como lo califica Javier Milei) fue invitado por primera vez a participar de la reunión quincenal de la mesa política violeta, a instancias de la hermanísima Karina. Es la que manda, por si hace falta aclararlo a esta altura.

Mesa política: primera reunión tras el fracaso en el Senado con Sturzenegger como principal apuntado

Como ya se contó en PERFIL el fin de semana, la Secretaria General de la Presidencia pretende que no se vuelvan a repetir las recientes patinadas. Para ello, instruyó a que todas las medidas que vayan como decreto o proyectos de ley pasen por el filtro de la mesa política antes de ver la luz. También pidió que cualquier otra modificación de status quo que pueda generar polémica o grietas con los gobernadores y legisladores aliados, salvo lo que se considere esencial desde lo económico o político, se congelen hasta tiempos mejores.

Sturzenegger escuchó y asintió a estas consignas durante las casi tres horas que duró el encuentro de la mesa política en la Casa Rosada. 

Fuentes que lo conocen sostienen que cree que este freno reformista es pasajero y su impacto denota el poder de los intereses que afecta. Su relación directa con el Presidente, su sostén principal para ingresar y mantenerse en el Gabinete, sigue siendo privilegiada. Karina lo sabe, por eso evita que escale el reto.

El objetivo principal de la hermanísima para que se reinstale la concordia con los gobernadores aliados (quienes anticiparon que le sacarían el cuerpo a los proyectos que finalmente cayeron) es conseguir que respalden la cancelación de las PASO nacionales 2027.

El Gobierno considera que eso facilitaría la reelección de Milei y complicaría las chances del peronismo de definir en una primaria sus candidaturas.

Detrás de ese propósito, Karina “ata” a Sturzenegger y le da rienda suelta a Diego Santilli. El Jefe de Gabinete mantiene diálogo casi diario con la mayoría de los mandatarios provinciales. Hasta decidió hacerse presente en la mega cumbre de gobernadores del Norte Grande, que se lleva a cabo en Misiones.

Habrá que ver si esta suerte de “plan pacificador” karinista tiene el efecto buscado. O apenas es una tregua hasta el próximo conflicto autoinfligido, como ha sucedido de manera recurrente en la gestión mileísta: un orden efímero hasta el siguiente desorden.