opinión

Una foto que no se explica de manera sencilla

Clic. Messi, Trump y el momento que generó debate. Foto: afp

A este tipo de notas, las notas como la que estoy escribiendo ahora mismo, en el periodismo se las suele llamar “columnas de opinión”. Esa frase parte de un supuesto: que quien escribe sobre algo debe tener una opinión sobre el objeto acerca del que escribe. En segundo lugar, si es posible (aunque no se siempre se cumple…) que esa opinión sea fundamentada, argumentada, documentada. Que esa opinión le aporte al lector un punto de vista que lo haga pensar, que lo ayude a comprender nuevas aristas del fenómeno tratado. Pero, ¿qué pasa cuándo el que escribe no tiene muy clara su opinión? ¿Cuando no está seguro de lo que piensa? O directamente, como es mi caso hoy, cuando tiene más dudas que certezas. Me refiero a un punto: la foto de Messi con Trump.

Como viene ocurriendo con el caso Tapia, aquí también hubo más discusión en el periodismo político que en el deportivo, que prácticamente no mencionó el hecho. Pero el hecho es que Messi se sacó una foto con Trump, quien, en los últimos meses, se dedicó a secuestrar al presidente de Venezuela y, junto con Israel, a bombardear (es decir, matar gente) a Irán, por razones que no quedan del todo claras (para algunos es por el petróleo, para otros por cuestiones ideológicas, para otros para evitar que Irán tenga la bomba atómica, etc.). Sumado a que Trump es el principal apoyo del gobierno de extrema derecha de Milei. Sí, Messi se sacó una foto con ese tipo, que en el mismo acto en el que se fotografiaba también con el secretario de Messi –un tal De Paul– y con otros deportistas, no se privó de seguir hablando de Irán y de la guerra.

A Messi salieron a criticarlo desde sectores de la política y en las redes sociales. Pues, es sobre este hecho que no tengo posición tomada. Messi vive en Estados Unidos. Tiene también inversiones en Estados Unidos (al menos un complejo hotelero y seguramente varias más). Hay también una tradición de presidentes de Estados Unidos recibiendo a los campeones de las diferentes ligas deportivas, como fue el caso. Entonces, ¿por qué no iría Messi? ¿Qué debería haber hecho? ¿No ir? ¿Ir, pero con cara culo? Da toda la impresión de que a Messi no le importa demasiado la política. ¿Es así? Si buscamos someramente en Internet, encontraremos la foto de Messi con Cristina Kirchner, luego de perder la final de 2014. También fotos de Messi con Estela de Carlotto. Y también vamos a encontrar no fotos, fotos que no existen: Messi era el capitán del plantel que, en los festejos del Mundial 2022, decidió no ir a la Casa Rosada y no ser recibidos por Alberto Fernández. Con unos sí, con otros no, con otros más o menos. Las cosas son más complejas de lo que parece, y las condenas fáciles son siempre eso, fáciles. Messi decidió vivir en Miami, y eso ya es toda una definición ideológica. ¿Por qué no iría entonces a fotografiarse con el presidente del país en el que vive? (y que organiza el Mundial dentro de tres meses).

En Internet se encuentra también la foto de Maradona con Videla, en 1979, cuando el dictador genocida recibió a Menotti (hombre del régimen) y al plantel por el título juvenil en Japón. Sí, las cosas son siempre más complejas de lo que parecen.