LAS TARDES DEL ‘10’

A 45 años de la ‘doble función’ de Maradona en Córdoba

En mayo de 1981, Diego se presentó dos fines de semana seguidos en el actual Estadio Kempes, luciendo la camiseta de Boca Juniors y jugando partidos oficiales. Un hecho histórico para el fútbol de La Docta.

UN DIEGO AUTÉNTICO. Lengua afuera, rulos al viento, pierna zurda encantando a la pelota: la clásica postal de Maradona en el Boca de 1981. Foto: CEDOC PERFIL

Ni Tini, ni Shakira. La doble función en el Estadio Kempes que quedó para siempre en la memoria, al menos para los futboleros, fue la que tuvo como protagonista a Diego Armando Maradona hace 45 años. En su primera etapa como jugador de Boca Juniors, el ‘10’ se presentó dos domingos seguidos en el escenario mundialista del barrio Chateau Carreras, enfrentando respectivamente a Talleres e Instituto por el Campeonato de Primera División de la AFA. Un auténtico lujo para los cordobeses.

“El Boca de Maradona, el de las estrellas, el de la ilusión permanente de un título cada vez más cercano y probable. Ese Boca, de recaudaciones asombrosas, de fútbol poco vistoso pero efectivo, de consecuente y clara raigambre popular, estará en Córdoba en lo que significará la apertura de la segunda vuelta del certamen de la máxima categoría”.

ESPERANDO AL PUNTERO. El anuncio de Talleres-Boca, ilustrado con las figuras de Diego Maradona y José Luis Cuciuffo, dos futuros campeones en el Mundial en México ’86. /// DIARIO CÓRDOBA

En vísperas del domingo 17 de mayo de 1981, el anuncio de la llegada del líder del ‘Torneo Metropolitano’, con la gran figura del fútbol argentino en sus filas, sobresalía en los diarios, mezclado con titulares que parecen resistir el paso del tiempo: ‘Incertidumbre en la industria’, ‘Malestar obrero por suspensiones’, ‘Empresarios de Estados Unidos tienen confianza en el gobierno argentino’, ‘Máxima tensión en Medio Oriente’. En las páginas de Deportes, la pole position de Carlos Reutemann en el Gran Premio de Fórmula 1 de Bélgica -el último que ganaría como piloto de la categoría más encumbrada del automovilismo- disputaba los mejores espacios.

Ese fin de semana, Boca desembarcó en La Docta mirando a los otros 17 equipos desde lo más alto de la tabla de posiciones, con tranco de campeón (13 victorias, tres empates y una derrota) y una advertencia mediática de su entrenador Silvio Marzolini: “Tenemos que cambiar, ya nos conocen demasiado”. Talleres lo esperaba con un palmarés de cinco triunfos, cinco igualdades y siete traspiés, sumergido en una racha de cinco fechas sin ganar ni anotar goles, y con Humberto ‘Cacho’ Taborda como DT interino, tras la salida de Vicente Cayetano Rodríguez. “No es fácil, más bien es casi imposible. Si se mira el presente de ambos conjuntos, una victoria albiazul aparece como utópica e ilusoria”, destacó en la previa el diario ‘Córdoba’.

EL RUMOR DEL MOMENTO. En el Hotel Crillón, con su ahijada María Inés Valencia en brazos, Diego habló con ‘El Gráfico’ sobre su posible desembarco en el fútbol de Estados Unidos. /// REVISTA EL GRÁFICO

Derrota inesperada

‘Peponazo de Talleres’, tituló al día siguiente el histórico vespertino local. Un gol de José Omar Reinaldi, a los 31 minutos del segundo tiempo, había consumado el milagro en el Chateau. “Boca decepcionó en Córdoba, pero sigue manteniendo su ventaja sobre Ferro, ahora sólo de tres puntos”, puntualizaron las crónicas. “El partido fue frío, opaco. No hubo luces, no hubo magia, ni nada que se parezca. Apenas un par de apariciones fugaces de Maradona”, escribió en el ‘Córdoba’ el periodista Ramón Gómez.

“Creo que un empate hubiese sido lo más justo. No creo que Talleres haya hecho los méritos suficientes como para alcanzar la victoria”, declaró Diego en los vestuarios. “Nosotros siempre salimos a ganar y esta vez también lo hicimos, lo que pasó es que las cosas no salieron. Así es el fútbol, y hay que aceptarlo”, agregó. Sobre su posición en el campo de juego, dijo: “Las indicaciones las da el técnico. Él entendió que yo podía rendir más como centro-atacante y me mandó a cumplir esa función”.

‘PEPONAZO’. El gol de José Omar Reinaldi que le dio el triunfo a Talleres sobre Boca, el líder del torneo, el 17 de mayo de 1981. /// REVISTA EL GRÁFICO

En el camarín local, el actual DT de Inter Miami Ángel Guillermo Hoyos, figura del encuentro, decía: “Ellos no jugaron como lo venían haciendo, no estuvieron en su nivel. En esto tuvo mucho que ver nuestra actuación, ya que los apretamos en todos los sectores y no permitimos que se armaran”.

Reinaldi, el héroe de aquella tarde, se despediría de Talleres siete días más tarde, en el 1-1 ante Huracán en Parque Patricios. A cambio de 300 millones de pesos de la época, la directiva albiazul vendió su pase a Belgrano, por entonces líder de la Primera A de la Liga Cordobesa de Fútbol. Una semana y media después del ‘Peponazo’, el delantero villamariense iniciaría su segunda etapa como jugador del Pirata, en un amistoso ante la ‘T’ que tuvo como escenario El Gigante de Alberdi.

DISCONFORME. “No creo que Talleres haya hecho los méritos suficientes como para alcanzar la victoria”, declaró Diego luego de la sorpresiva derrota de Boca ante el equipo albiazul. /// DIARIO CÓRDOBA

Quedaron en cero

El 24 de mayo de 1981, Boca volvió a presentarse en el Estadio Córdoba, ya que el fixture del torneo oficial le señalaba un nuevo compromiso como visitante, en este caso frente a Instituto. Entresemana, el Xeneize había empatado 0-0 con Espanyol de Barcelona en La Bombonera, en uno de los 20 partidos extra que jugó ese año con Diego (incluido un 2-1 a Belgrano, el 1 de abril) para hacer frente a las obligaciones contraídas con Argentinos Juniors por el pase del astro. Instituto, que hacía su primera experiencia como parte del cuerpo estable de la elite afista y era dirigido por Alfio ‘Coco’ Basile, venía de golear a River 5-2 en el Monumental.    

La igualdad sin goles rompió el encanto de la refinada prosa de la previa ‘papelera’, que refería a la ilusión compartida de ‘un triunfo necesario, precioso y anhelado, que modificará de una manera distinta el momento de cada uno’. “El bajón existe. La dupla Maradona-Brindisi no es la misma que en las primeras fechas, apenas aparece por chispazos, con cuentagotas”, destacó ‘El Negro’ Gómez en el ‘Córdoba’. “Boca dejó el recuerdo de una entrada por la derecha que fue interceptada con foul por Nieto, un tiro libre que atajó muy bien Guibaudo y otro disparo neutralizado por el arquero tras reaccionar a tiempo. ¿Quién fue el autor de las tres jugadas? Diego Maradona”, rescató Guillermo Blanco en ‘El Gráfico’.

UNA DE VAR. Al borde del área de Instituto, ‘El Negro’ Nieto frena con infracción un ataque de Maradona, en el partido del 24 de mayo de 1981. /// REVISTA EL GRÁFICO

“Yo sé que se busca drama en este equipo, que empezó muy bien y ahora lleva tres partidos sin ganar. Hay que aceptar un bajoncito, pero no cabe dudas de que saldremos adelante. Todos pensamos en el campeonato y así el título no se nos puede escapar”, expresó Diego en los camarines.

“Yo en Boca estoy muy bien y ellos cumplen conmigo, así que no hay nada que reprochar”, añadió el ‘10’, desmintiendo los rumores de una posible partida al fútbol de Estados Unidos, como jugador y como propietario de una franquicia. Mientras tanto, los directivos del club azul y oro hacían malabares para pagar las cuotas del fichaje de su máxima figura.

Luego de empatar ante ‘La Gloria’ en Córdoba, Maradona y sus compañeros viajaron en vuelo directo hacia Mendoza, donde al día siguiente se presentaron en el Estadio Malvinas Argentinas para animar otro juego de camaradería, esta vez con Deportivo Guaymallén. Aquel 25 de mayo, el elenco cuyano saldría a la cancha reforzado con dos jugadores de Talleres: los campeones del mundo Daniel Valencia y Luis Galván.

A MENDOZA, SIN ESCALAS. Al día siguiente del empate 0-0 ante Instituto, Boca se presentó en Mendoza ante Deportivo Guaymallén, que tuvo como refuerzos a Luis Adolfo Galván y José Daniel Valencia. /// CEDOC PERFIL

Tras la consagración en el ‘Metro’, que se consumaría tres meses después de aquella ‘doble función’ cordobesa, Diego tendría su revancha en el Kempes el 8 de noviembre de 1981, marcando tres goles en el triunfo 4-1 ante Instituto, por el Campeonato Nacional. Con este encuentro, Boca completó una saga de seis presentaciones en Córdoba durante ese año, que -todavía sin la rutilante contratación del ‘10’- habría arrancado jugando sucesivamente en la cancha de Central Córdoba de Pilar (0-0 ante el local, en un partido que terminó de madrugada, debido a un corte de luz) y en la Plaza Ocampo de Villa María (2-1 frente a Alem de Villa Nueva).