hallazgo en indonesia

Manos que atraviesan milenios: arte, rito y destino en las cuevas de Sulawesi

Un equipo científico internacional descubrió y fechó en la isla de Sulawesi, Indonesia, pinturas rupestres realizadas hace al menos 67.800 años, con una antigüedad máxima estimada de 71.600 años. Publicada en la revista “Nature”, la investigación no solo desplaza el origen conocido del arte figurativo, sino que reabre el debate sobre cuándo y cómo surgió el pensamiento simbólico en los primeros seres humanos modernos.

Manos. La investigación apareció en una revista bajo el título “Arte rupestre de hace al menos 67.800 años en Sulawesi”. El archipiélago indonesio alberga las primeras muestras de arte rupestre. Foto: cedoc

Un equipo científico internacional, codirigido por investigadores de la Universidad Griffith y Universidad Southern Cross –ambas ubicadas en Australia– junto con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia (BRIN), descubrió y fechó pinturas rupestres realizadas por homo sapiens en cuevas de piedra caliza ubicadas en la isla de Sulawesi hace al menos 67.800 años, con un máximo estimado de 71.600 años. 

El pasado 21 de enero se publicó la investigación en la revista Nature bajo el título “Arte rupestre de hace al menos 67.800 años en Sulawesi”, en la presentación del mismo puede leerse: “El archipiélago indonesio alberga algunas de las primeras muestras de arte rupestre conocidas del mundo. Anteriormente, se habían registrado fechas seguras del Pleistoceno para arte rupestre figurativo y esténciles de manos humanas en dos zonas de Indonesia: los karsts de Maros-Pangkep en la península suroccidental de la isla de Sulawesi y la región de Sangkulirang-Mangkalihat en Kalimantan oriental, Borneo. En este artículo, describimos una serie de motivos de arte rupestre de fecha temprana de la parte sureste de Sulawesi. (…) El mínimo de Muna (67.800 años ± 3.800 años) excede el mínimo publicado para el arte rupestre en Maros-Pangkep en 16.600 años y es 1.100 años mayor que el mínimo publicado para una plantilla de mano de España atribuida a los neandertales, que hasta ahora representaba la restricción de edad mínima demostrada más antigua para el arte rupestre en todo el mundo.”

La investigación referida a España corresponde a las pinturas rupestres descubiertas en La Pasiega (Cantabria), Maltravieso (Extremadura) y Ardales (Andalucía). En ella, liderada por D.L. Hoffmann –Departamento de la Evolución Humana, Instituto Max Planck (Leipzig, Alemania), se utilizó la datación por uranio-torio de costras carbonatadas que demostraron tener más de 64 mil años de antigüedad. Estas pinturas son anteriores a la llegada de los humanos modernos a Europa en al menos 20 mil años, lo que sugiere que deben ser de origen neandertal. Este informe científico se publicó en la revista Science, 23/02/2018, Vol. 359, Nº 6.378, págs. 912-915.

La última técnica utilizada en Indonesia se denomina datación por ablación láser de series de uranio, donde se utiliza un láser para recolectar y analizar una cantidad muy pequeña de depósitos de carbonato de calcio formados por sobre, y debajo, una capa de pigmento. Si el telescopio espacial captaba la luz de hace millones de años, a la inversa, aquí se iluminan y captan las moléculas para evaluar el tiempo transcurrido. 

Maxime Aubert, arqueólogo y geoquímico, miembro del equipo científico, destaca que en una de las formas pictóricas evaluadas en Sulawesi uno de los dedos parece puntiagudo, como garra de animal, estilo artístico único de esa región. Aubert afirma que esto tiene algo que ver con las relaciones entre humanos y animales. Pero el hecho de que el artista modificara la plantilla de la mano, ya sea retocando el dedo con un pincel o moviendo la mano para crear un efecto similar a una garra, revela “una idea compleja”, y agrega: “dibujaron algo que no existe”, esta referencia se publicó en National Geographic, promotores de la expedición.

La misma fuente cita a R. Cecep Eka Permana, etnoarqueólogo de la Universidad de Indonesia, quien sugiere que estas plantillas de manos podrían estar relacionadas con la práctica de alejar la desgracia, ritual que se muestra en grupos indígenas de Sulawesi. Es decir, perduró una práctica, una fórmula respecto al propio destino. 

El profesor Adam Brumm, del Centro Australiano de Investigación para la Evolución Humana de la Universidad Griffith, afirmó que el significado simbólico de los dedos estrechados era motivo de especulación. “Este arte podría simbolizar la idea de una estrecha conexión entre humanos y animales, algo que ya parecemos observar en el arte pictórico más temprano de Sulawesi, con al menos un ejemplo de una escena que representa figuras que interpretamos como representaciones de seres mitad humanos y mitad animales”. He aquí la imagen precursora de figuras como Osiris, el Fauno, los Centauros y el mismísimo Hombre Lobo.

Así como los neandertales pintaban en España con apenas 1.100 años de diferencia con los sapiens de Indonesia, no se descarta que otros homínidos arcaicos también podrían haber estado presentes en Sulawesi. Sin embargo, el equipo cree que los humanos modernos crearon este arte rupestre más antiguo. En el artículo de Nature detallan: “Atribuimos el arte rupestre más antiguo de Muna al homo sapiens basándonos en la complejidad técnica y estilística adicional de los dedos modificados intencionalmente en el esténcil de mano y su estrecha correspondencia con la época conocida de llegada de nuestra especie a la región.”

Adhi Agus Oktaviana, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia, comentó: “Es muy probable que quienes pintaron estas pinturas en Sulawesi formaran parte de una población más amplia que posteriormente se extendería por la región y finalmente llegaría a Australia.” Tal migración es la de los ancestros de los actuales pueblos indígenas australianos.

Esto es muestra de cierta habilidad de percepción, de ejecución, de abstracción, inherente a los homínidos y que no es exclusiva de los sapiens, de nuestra especie. Esa imagen modificada puede ser también el primer grafo del lenguaje, o el nombre de un dios (el primero), o el simple nombre del miedo… Por último, acaso los sapiens copiaron la técnica de pintura de los neandertales, cometiendo la primera apropiación cultural de una historia todavía incierta.