ZAZ volvió a Buenos Aires con un show que atravesó la chanson, el jazz y el pop
La cantante francesa regresó a Buenos Aires con un Teatro Gran Rex sold-out y ofreció un concierto que combinó emoción, reflexión y potencia musical, en una noche donde la chanson, el pop y el jazz se entrelazaron con mensajes sobre el amor propio, la memoria y los vínculos.
El regreso de ZAZ a Buenos Aires tuvo lugar el 26 de febrero de 2026 en un Teatro Gran Rex colmado, donde la artista francesa ofreció un concierto de más de una hora y media en el marco de su "Latin America Tour 2026". La presentación, producida por DF Entertainment, marcó un reencuentro esperado con el público argentino y confirmó la vigencia de una intérprete que ha construido una identidad musical propia entre la chanson, el pop y el jazz.4
No Name y la construcción de un sonido propio dentro del afro house argentino
Desde el inicio, el espectáculo se estructuró sobre un equilibrio entre cercanía emocional y despliegue escénico. La apertura con “Pardonne” y “Mon sourire” estableció el tono cálido de la noche, en un formato que alternó momentos íntimos con pasajes de mayor intensidad sonora.
ZAZ durante su presentación en el Teatro Gran Rex, en el marco de su Latin America Tour 2026
Acompañada por una banda sólida y con una puesta sobria, ZAZ sostuvo un recorrido que incluyó canciones como “On peut comme ça”, “Les passants”, “Comme ci comme ça” y “Paris sera toujours Paris”. Cada interpretación evidenció su particular capacidad para transitar del susurro a la expresividad vocal más intensa.
Uno de los momentos centrales del concierto estuvo atravesado por una intervención directa al público, en la que la cantante reflexionó sobre el sentido de la felicidad individual y el cuidado personal. “Nuestra Luz nunca se apaga del todo, basta muy poco para reavivarla”, expresó, al referirse a esa energía interior que puede activarse a través de pequeños gestos cotidianos como una mirada, una sonrisa o una canción.
En ese mismo tramo, invitó a la audiencia a asumir un rol activo en la construcción del bienestar personal: “Los invito cada día a hacer cosas que los hagan felices. No algo externo, no alguien, sino ustedes mismos. Es su responsabilidad”. El mensaje se integró al clima introspectivo del show.
ZAZ también articuló una mirada colectiva sobre ese cuidado individual, al sostener que el bienestar personal puede proyectarse hacia los demás. “Si cada persona se cuida y hace brillar ese amor, eso se contagia y genera un efecto en cadena”, señaló, en una reflexión que conectó con la idea de comunidad.
La artista francesa regresó a Buenos Aires con un espectáculo que recorrió su universo entre la chanson, el jazz y el pop
El concierto no evitó referencias a problemáticas contemporáneas. En uno de los pasajes más emotivos, la artista habló sobre las restricciones que enfrentan muchas mujeres en distintos contextos sociales y culturales.
En ese marco, explicó que algunas de sus canciones dialogan con esas experiencias y con realidades presentes en distintas regiones del mundo. “A pesar del dolor y de las pruebas, seguimos teniendo el corazón abierto, seguimos sintiendo, esperando y soñando”, afirmó.
La dimensión autobiográfica también emergió en el relato escénico. ZAZ vinculó ciertas composiciones con vivencias personales y con la memoria afectiva que atraviesa su música. “Las canciones también son como fantasmas, allí guardamos a las personas que amamos”, sostuvo.
En esa línea, describió la creación artística como un modo de conservar aquello que no puede olvidarse. Otro eje temático abordado durante la noche fue el de los vínculos afectivos. La cantante reflexionó sobre las relaciones poco saludables y la confusión entre amor y dependencia.
Ante un teatro colmado, ZAZ sostuvo una propuesta que combinó cercanía emocional y potencia escénica.
“Muchas veces creemos que el otro va a llenar un vacío interior, pero llega un momento en que aprendemos a decir basta, a poner límites y a respetarnos”, expresó.
Ese planteo encontró resonancia en el público, en una noche donde el intercambio verbal se integró de manera orgánica con el repertorio musical.
Hacia el cierre, ZAZ interpretó “La vie en rose”, que provocó una ovación generalizada, seguida por una versión en español de “Esta tarde vi llover”, el clásico de Armando Manzanero.
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El momento más celebrado llegó con “Je veux”, el tema que impulsó su reconocimiento internacional desde su debut discográfico en 2010. Coreada de principio a fin, la canción volvió a funcionar como un puente directo entre artista y audiencia.
De las calles de París al reconocimiento internacional
Nacida como Isabelle Geffroy, ZAZ inició su camino artístico en circuitos callejeros y pequeños escenarios de Francia, donde comenzó a forjar un estilo que combinaba chanson, jazz y sonidos contemporáneos.
Con una puesta sobria y una banda sólida, ZAZ volvió a encontrarse con el público porteño en el Gran Rex
Su irrupción internacional llegó en 2010 con el lanzamiento de su álbum debut y el éxito de “Je veux”, una canción que rápidamente trascendió fronteras y la posicionó como una de las nuevas voces de la música francesa.
Desde entonces, su carrera se ha desarrollado sobre una identidad sonora que prioriza la interpretación emocional y el cruce de géneros por sobre las etiquetas.