Sin respuestas

River no encuentra el rumbo: la crisis se profundiza y los números ponen a Coudet contra las cuerdas

La derrota ante Barracas Central, la eliminación frente a Aldosivi en la Copa Argentina y un inicio sin puntos en el Clausura volvieron a exponer un problema que en Núñez arrastra más de dos años. Pese a la millonaria inversión en refuerzos y el cambio de entrenador, el equipo sigue sin ofrecer respuestas dentro de la cancha.

River vs Gimnasia, por el Torneo Clausura. Foto: @LigaProfesional

River atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. El presente futbolístico volvió a encender las alarmas en Núñez después de un arranque de semestre que profundizó un proceso de deterioro que no logra revertirse. La caída frente a Barracas Central en el debut del Torneo Clausura y la posterior derrota ante Gimnasia dejaron al equipo de Eduardo “Chacho” Coudet sin puntos en las dos primeras fechas, mientras que la inesperada eliminación frente a Aldosivi en la Copa Argentina terminó de alimentar un clima de incertidumbre.

Los resultados recientes son apenas una parte del problema. La preocupación también pasa por el funcionamiento. Ante Gimnasia, River monopolizó la posesión de la pelota, con un 74% de tenencia, pero prácticamente no generó situaciones de riesgo. Las estadísticas reflejaron esa falta de peso ofensivo: apenas registró 0,3 goles esperados (xG), mientras que el conjunto platense alcanzó 1,94 y terminó capitalizando una de sus oportunidades con el gol de Alexis Steimbach a diez minutos del final.

El equipo tampoco pudo reaccionar después de quedar en desventaja y volvió a exhibir dificultades para transformar el dominio territorial en situaciones de gol. A ese escenario se sumaron los problemas físicos de Giorgian De Arrascaeta y Marcos Acuña, quienes debieron abandonar el encuentro durante el entretiempo, complicando aún más el panorama del entrenador.

El tiempo y la paciencia ya no son aliados del River de Coudet

El mal momento excede el inicio del Clausura. River ya había recibido un duro golpe al quedar eliminado de la Copa Argentina frente a Aldosivi, un rival que llegaba con apenas una victoria en toda la temporada. Antes del receso por el Mundial tampoco había conseguido consolidar un funcionamiento convincente, por lo que el regreso a la competencia terminó agravando un contexto que ya venía siendo complejo.

La crisis adquiere una dimensión mayor si se observa el recorrido de los últimos años. El club no consigue un título desde marzo de 2024, cuando levantó la Supercopa Argentina bajo la conducción de Martín Demichelis. Desde entonces pasaron el regreso de Marcelo Gallardo, que tampoco logró revertir el escenario, y la llegada de Coudet, pero la sequía continúa y el equipo sigue sin encontrar estabilidad.

En ese período, la dirigencia realizó una fuerte inversión en el mercado de pases con la intención de recuperar el protagonismo. Entre las incorporaciones más resonantes aparecen Nicolás Otamendi y Ángel Correa, ambos campeones del mundo con la Selección Argentina. Sin embargo, los refuerzos todavía no lograron modificar la realidad de un plantel que continúa acumulando frustraciones y resultados adversos.

El clima tampoco ayuda puertas adentro. En las últimas semanas aparecieron diferencias entre el Chacho Coudet y la dirigencia por distintas decisiones relacionadas con el funcionamiento del equipo e incluso con el estado del campo de juego del estadio Monumental. A eso se sumaron las salidas de jugadores importantes y un mercado de pases que, lejos de transmitir tranquilidad, dejó la sensación de que el club sigue buscando soluciones sobre la marcha.

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Mientras tanto, la paciencia de los hinchas comienza a agotarse. Los silbidos y los reclamos volvieron a escucharse en el Monumental, donde el equipo no logra sostener una identidad futbolística pese a los cambios de entrenadores y a las millonarias incorporaciones. El desafío de Coudet pasa ahora por encontrar respuestas inmediatas para evitar que la crisis siga profundizándose y que los cuestionamientos sobre su continuidad crezcan todavía más.

CS/fl