Del agro a la construcción y el petróleo: todos los motores de la metalurgia quedaron en rojo en agosto
La actividad metalúrgica cayó 6,1% interanual en agosto y 3,9% frente a julio, pero el dato más fuerte está en su alcance: por segundo mes consecutivo, todas las cadenas de valor relevadas por ADIMRA mostraron retrocesos.
La caída de la actividad metalúrgica dejó de estar concentrada en algunos rubros. En agosto, todas las principales cadenas productivas que demandan productos metalúrgicos registraron retrocesos, desde el consumo y la construcción hasta el agro, la minería, el petróleo y el sector automotor.
El último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) mostró que la producción del sector cayó 6,1% interanual y 3,9% respecto de julio, con lo que acumula una contracción de 5,6% en los primeros ocho meses de 2026.
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Pero detrás del promedio general aparece un dato que muestra la extensión de la debilidad industrial: por segundo mes consecutivo, ninguna de las cadenas de valor analizadas consiguió crecer.
El mayor retroceso se registró entre las empresas vinculadas al Consumo Final, con una caída de 9,6% interanual. Le siguieron Construcción (-8,2%) y Agrícola (-7,9%). También cayeron Minería (-6,4%), Petróleo y Gas (-4,4%), Energía Eléctrica (-3,2%), Alimentos y bebidas (-2,6%) y Automotriz (-1,1%).
El cuadro muestra que la contracción ya no responde al comportamiento particular de una actividad, sino que atraviesa mercados muy diferentes entre sí y que funcionan como clientes relevantes de la industria metalúrgica.
Construcción y consumo, los mayores focos de caída
La construcción aparece entre los sectores que más están arrastrando a la metalurgia.
Además de la baja de 8,2% registrada por la cadena en general, los proveedores metalúrgicos vinculados específicamente con la construcción redujeron su producción 9,3% interanual, la peor variación dentro de ese segmento del relevamiento.
Los proveedores asociados al consumo final tuvieron una caída de 8,8%. También retrocedieron los vinculados con el agro (-6,5%), la industria automotriz (-4,7%), petróleo y gas (-4,5%), alimentos y bebidas (-3,5%), minería (-3,4%) y energía eléctrica (-2,1%).
El dato es relevante porque muestra que la menor actividad metalúrgica alcanza tanto a ramas asociadas con el consumo como a aquellas que dependen de decisiones de inversión de empresas y grandes proyectos productivos.
El agro tampoco logra sostener a la metalurgia
El complejo agrícola, uno de los grandes demandantes históricos de maquinaria y equipamiento nacional, tampoco pudo mantenerse al margen.
La producción metalúrgica vinculada con la cadena agrícola cayó 7,9% interanual, mientras que entre sus proveedores la baja alcanzó el 6,5%.
Dentro de los sectores metalúrgicos, sin embargo, Maquinaria agrícola tuvo una baja más acotada, de 2,7%, con un comportamiento desigual entre empresas.
ADIMRA señaló que algunas firmas mostraron mejoras asociadas con la demanda estacional del agro, mientras que otras continuaron enfrentando menores ventas y pedidos.
La diferencia refleja que la actividad del agro puede generar demanda puntual para determinados fabricantes, pero no alcanza por el momento para revertir el escenario general del entramado industrial.
Petróleo, gas y minería tampoco compensaron
Las actividades energéticas y extractivas, que en otros momentos pueden funcionar como motores para los fabricantes de bienes y equipos industriales, también terminaron agosto con números negativos.
La cadena metalúrgica asociada con Minería cayó 6,4%, mientras que la vinculada con Petróleo y Gas retrocedió 4,4% y la de Energía Eléctrica bajó 3,2%.
Entre los proveedores del sector, petróleo y gas mostró una contracción de 4,5%; minería, de 3,4%; y energía eléctrica, de 2,1%.
Es decir que incluso actividades que tienen proyectos de inversión en marcha no consiguieron generar, durante agosto, suficiente tracción como para llevar al terreno positivo a sus proveedores metalúrgicos.
Bienes de capital sufrió la mayor caída
Otra señal de la debilidad de la demanda apareció en Bienes de capital, el segmento con la peor variación entre los sectores metalúrgicos relevados.
Su producción se contrajo 11,1% interanual, mientras Fundición cayó 7,9%. Según ADIMRA, en ambos sectores las empresas señalaron escasez de pedidos y debilidad de la demanda. ADIMRA
También retrocedieron Carrocerías, remolques y semirremolques (-6,6%), Autopartes (-6,4%), Otros productos de metal (-4,7%), Equipos y aparatos eléctricos (-4,4%) y Equipamiento médico (-3,2%).
La baja de bienes de capital agrega una señal particularmente sensible porque se trata de productos ligados a la ampliación, renovación y mantenimiento de la capacidad productiva de otras actividades.
Seis de cada diez máquinas permanecen sin uso
La generalización de las caídas tiene su correlato en las plantas metalúrgicas.
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 39,6%, 5,2 puntos porcentuales menos que un año antes. ADIMRA destacó que se encuentra entre los niveles históricamente más bajos y en valores similares a los observados durante la salida de la pandemia en 2020.
En otras palabras, seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar durante agosto.
“La producción metalúrgica continúa sin mostrar una recuperación significativa, demostrado en que seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar y no permite vislumbrar un horizonte de recuperación”, afirmó Elio Del Re, presidente de ADIMRA.
La menor demanda empieza a llegar a las finanzas de las empresas
La extensión de la caída también comienza a tener consecuencias financieras.
Según el relevamiento, el 10,3% de las empresas metalúrgicas registra atrasos en sus obligaciones, equivalente a aproximadamente una de cada diez firmas.
Del Re sostuvo que la demanda continúa mostrando comportamientos diferentes según el sector, pero advirtió que esa situación “también comienza a reflejarse en la capacidad financiera de las empresas”.
A ese cuadro se suma el empleo: la cantidad de puestos de trabajo en las empresas metalúrgicas cayó 2,5% interanual y 0,3% respecto de julio.
La mayoría de las empresas tampoco espera un rebote inmediato
Las perspectivas para los próximos meses no muestran todavía una reversión clara.
El 68,1% de las empresas no espera aumentar su producción durante el próximo trimestre. Un 46,8% prevé mantenerse sin cambios y otro 21,3% anticipa una nueva disminución.
El 32% restante espera producir más, aunque ADIMRA señaló que esas mejoras serían principalmente leves y partirían de niveles de actividad ya deprimidos.
Así, el dato de agosto deja una señal diferente a la de una caída concentrada en determinados nichos: consumo, construcción, agro, minería, petróleo, energía, alimentos y automotriz retrocedieron simultáneamente. Para la metalurgia, el problema ya no pasa solamente por qué sector puede compensar a otro, sino por la ausencia, al menos por ahora, de un motor capaz de sacar al conjunto del terreno negativo.
lr
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