Por primera vez

El FMI criticó la débil lucha contra la corrupción y la demora de las declaraciones juradas

El organismo multilateral de crédito que acaba de desembolsarle US$ 1 mil millones al Gobierno de Javier Milei le exigió, en el mismo documento, que sus funcionarios presenten las declaraciones juradas en tiempo y forma. El Fondo dijo que “es necesario fortalecer los marcos anticorrupción de prevención, ya que los regímenes de declaración de activos se caracterizan por escasa transparencia”. Fue redactado en plena tormenta por el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya declaración se prorrogó hasta julio. La entidad nunca se había pronunciado tan dura sobre esta temática.

136 hojas. La revisión del Fondo, que preside Kristalina Georgieva, se expresa en duros términos en medio de los escándalos de corrupción que sacuden a Manuel Adorni y al gobierno. Foto: cedoc

El Fondo Monetario Internacional dejó críticas fuertes para el manejo de las políticas anticorrupción del gobierno de Javier Milei y la laxitud con la que maneja los controles sobre las declaraciones juradas de los funcionarios. Se trata de la primera vez en la que el organismo multilateral de crédito se expresa en términos tan duros, al menos desde que Argentina volvió a endeudarse con él en 2018. Estos cuestionamientos se encuentran incluidos en la segunda revisión del artículo IV del viernes pasado que le aprobó el desembolso por US$ 1.050 millones al país, entregado a pesar de que el Gobierno incumplió nuevamente con la meta de reservas del Banco Central.

La entidad que preside Kristalina Georgieva enumeró dentro de los “desafíos pendientes” a la lucha contra la corrupción. Destacó allí que Argentina sacó una puntuación de sólo 36 sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción para 2025, según Transparencia Internacional. Además, apuntó que “la declaración sobre el clima de inversión de Estados Unidos y otros indicadores señalan la persistencia de estos desafíos”.

Los durísimos términos del Fondo se desarrollan en el Box 9, donde revisó los “recientes progresos” contra la corrupción: “Es necesario fortalecer los marcos anticorrupción de prevención, ya que los regímenes de declaración de activos se caracterizan por una verificación limitada, escasa transparencia, publicación tardía y aplicación desigual. Las normas sobre conflictos de intereses siguen limitadas por reglas porosas y una débil capacidad de aplicación. Asimismo, la percepción de una independencia judicial limitada y la politización siguen siendo motivo de preocupación, ya que las evaluaciones internacionales y los observadores nacionales continúan señalando demoras en casos de alto perfil y una rendición de cuentas limitada para los altos funcionarios, lo que subraya la necesidad de fortalecer la independencia de la fiscalía y la transparencia judicial”. La palabra “corrupción” se repite 16 veces en las 136 fojas.

Este tono elevado que exhibió el Fondo no fue presentado durante las gestiones del Palacio de Hacienda de Martín Guzmán, Silvina Batakis ni Sergio Massa. Incluso tampoco cuando el Poder Ejecutivo lo lideraba Mauricio Macri, que además de a Caputo llevó frente al FMI a Nicolás Dujovne (que hacía dupla con “Toto” en un ministerio escindido) y Hernán Lacunza.

La presidencia de Alberto Fernández, anterior a la etapa libertaria, fue criticada por muchas aristas, pero la corrupción no estuvo entre ellas. De hecho, en las encuestas de esa época no era una preocupación para la sociedad. Hoy, sí y resulta difícil omitirlo.

De hecho, en 2022 un informe del Fondo destacó “fuertes esfuerzos que se están llevando para mejorar la gobernanza, integridad financiera y marcos de transparencia para asegurarse el cumplimiento de los estándares internacionales y apoyar los esfuerzos anticorrupción”.

El FMI adoptó en 2018 un Marco de Gobernanza y Anticorrupción (Framework for Enhanced Engagement on Governance) que le permite evaluar cómo la corrupción o las debilidades institucionales pueden afectar la economía de un país. Desde ese entonces a cada nación le agregan un apartado que lo analiza, pero ex ministros argentinos que trataron cara a cara con el Fondo aclararon a PERFIL que “lo que escribieron ahora no pasó nunca”. Los consultados por este medio recordaron que en sus etapas no se mencionó de esta manera porque la transparencia no estaba en dudas. El documento actual menciona de forma concreta las declaraciones juradas patrimoniales, la independencia judicial y el índice de percepción de corrupción.

“Es imposible no hacer mención de ello. Está en juego la reputación del FMI, que quedó golpeada después del préstamo del período de Macri”, analizó una persona con años de experiencia en el trato con el Fondo, quien coincidió que se trata de una presión que buscan generar sobre el Gobierno. La revisión se encuentra a cargo del equipo técnico y posiblemente la mención se debe a que esta sea la postura de los países que lo integran, que no quieren quedarse “pegados” al salvataje a Milei, que se originó por la instrucción política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Altas fuentes consultadas por PERFIL consideraron que no hay tipificada una sanción si el Gobierno incumple con seguir estas medidas que instruye el Fondo. Lo único que podría acarrear penalidades, es decir, que no lleguen los desembolsos, sería incumplir las metas macroeconómicas. Sin embargo, Caputo volvió a pedir un “perdón” por el objetivo de reservas.

En Suramericana Visión, la consultora y think tank del ex ministro Guzmán, analizaron que “la negativa del Gobierno en 2025 a acumular reservas (lo que hubiera significado un menor ritmo de desinflación y un tipo de cambio mayor) agravó la inconsistencia del programa inicial con el FMI. Así, ahora se requiere un mayor ritmo de acumulación y un acceso más voluminoso de acceso al mercado de deuda internacional, condiciones que serán muy difíciles de cumplir en un año electoral como el 2027”.

Las propiedades de Adorni. El plazo para entregar las declaraciones juradas, que vencía el 30 de mayo, fue prorrogado por el Ejecutivo para el 31 de julio. Ahora tienen dos meses más para completar los formularios que están obligados por ley a presentarle a la Oficina Anticorrupción. En el ojo de la tormenta política se encuentra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que aún no ha presentado su balance patrimonial en medio del escándalo por los nuevos inmuebles que se le descubrieron y que no figuran en sus documentos anteriores.

Los departamentos que compró Adorni desde que es funcionario con préstamos privados y poco claros, sumados a los millonarios gastos que repentinamente comenzó a realizar, generan la duda del origen de los fondos. Las denuncias por enriquecimiento ilícito, que tramitan en tribunales, suman pruebas que complican aún más a un vocero presidencial que se niega a dar explicaciones sobre el tema. Según él, no habla para “no obstruir el trabajo de la Justicia”. El FMI, por lo que se deduce del documento, no está de acuerdo.

 

La elevada mora de las familias

En su revisión, el FMI señaló que “continúan los esfuerzos para monitorear los riesgos emergentes derivados del deterioro de los préstamos en mora, especialmente en el segmento de consumo, así como de la creciente dependencia de los bancos del financiamiento de corto plazo proveniente de fondos comunes de inversión, dadas sus implicancias para la volatilidad del fondeo y la extensión del crédito de más largo plazo”.

Asimismo, el organismo detalló que “se está fortaleciendo la supervisión de las instituciones financieras no bancarias” con el objetivo de “garantizar condiciones regulatorias más equitativas y monitorear adecuadamente el rápido crecimiento de la actividad fintech, donde los préstamos en mora son muy elevados”.

Los datos oficiales del Banco Central (BCRA) mostraron una disparada en la morosidad de los hogares, que llegó al 11,5% en marzo y obtuvo un salto de más de 8 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025 (3,3%). Para el sector privado en general subió 0,3 puntos al 7%.