El petróleo se acerca a US$100, aunque Washington ve más cerca el final de la guerra
El petróleo volvió a subir y se acercó a los US$100 por barril, pese a las señales de optimismo que llegan desde Washington sobre una posible salida a la guerra con Irán. Los mercados operan con cautela: Wall Street abrió en baja y los inversores siguen atentos al impacto de la tensión en Medio Oriente sobre la energía, la inflación y las tasas.
Los precios del petróleo volvieron a subir este miércoles y se acercaron a los US$100 por barril, en una rueda marcada por la tensión en Medio Oriente, la falta de avances hacia un alto el fuego efectivo y el temor de los inversores a un nuevo shock inflacionario global.
El Brent del Mar del Norte avanzaba 1,3%, hasta US$97,29 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subía 1,2%, hasta US$94,95. La escalada se produjo en medio de nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán, que volvieron a poner en duda la posibilidad de una salida rápida al conflicto.
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El impacto se trasladó a las principales bolsas. Wall Street abrió en baja, con retrocesos en el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq, mientras que las acciones europeas operaban mayormente en terreno negativo. En Nueva York, el Dow caía 0,4%, el S&P 500 retrocedía 0,2% y el Nasdaq perdía 0,3%.
La lectura del mercado fue clara: cada demora en una tregua aumenta el riesgo de que el conflicto se transforme en una presión más persistente sobre los precios de la energía. Y, con el petróleo otra vez cerca de los US$100, la preocupación ya no pasa solo por la geopolítica, sino por el efecto que puede tener sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento global.
El riesgo energético vuelve al centro de la escena
El mercado petrolero reaccionó a la persistencia de las tensiones en Medio Oriente y a la incertidumbre sobre el flujo de energía desde el Golfo. La región es clave para el abastecimiento global y cualquier interrupción alrededor del Estrecho de Ormuz puede generar un salto inmediato en las cotizaciones.
Según AFP, los precios del crudo subieron aun cuando se hablaba de un posible alto el fuego, porque la tregua seguía sin consolidarse. En ese escenario, los operadores volvieron a mirar el nivel de inventarios y la capacidad del mercado para compensar una eventual pérdida de suministro.
“Cuanto más tiempo persistan las interrupciones alrededor del Estrecho de Ormuz, mayor será el riesgo de que los inventarios globales de petróleo sean insuficientes para compensar la pérdida de suministro”, señaló Fawad Razaqzad, analista de mercado en Forex.com.
La suba del petróleo también fortaleció al dólar frente a varias monedas, mientras los inversores buscaban cobertura ante el deterioro del panorama geopolítico.
Wall Street sintió el impacto, pero la tecnología amortiguó la caída
En Estados Unidos, los futuros de Wall Street ya venían mostrando cautela antes de la apertura. Luego, los principales índices iniciaron la jornada con bajas moderadas. Reuters señaló que el S&P 500 y el Dow abrieron en rojo por la escalada en Medio Oriente y el avance del petróleo.
Sin embargo, el golpe no fue mayor porque el entusiasmo alrededor de la inteligencia artificial siguió sosteniendo parte del apetito inversor. El sector tecnológico volvió a actuar como contrapeso de las noticias geopolíticas, después de nuevas apuestas del mercado sobre empresas vinculadas a chips e infraestructura para IA.
“Los mercados bursátiles vuelven a tomar ejemplo del sector tecnológico en lugar de los titulares geopolíticos”, señaló Chris Beauchamp, analista jefe de mercado de IG.
Ese comportamiento muestra una tensión cada vez más visible en los mercados: por un lado, el petróleo y la guerra empujan el riesgo; por el otro, la narrativa de inteligencia artificial sigue funcionando como motor de las acciones tecnológicas.
Europa en baja y Asia con resultado mixto
Las bolsas europeas también operaron con mayoría de bajas. Londres cedía 0,1%, París caía 0,5% y Frankfurt retrocedía 1%, de acuerdo con los datos relevados por AFP.
En Asia, el cierre fue dispar. Tokio avanzó 2,5%, impulsado por el buen desempeño de acciones tecnológicas como Tokyo Electron, mientras que Taipéi subió 2% por el avance de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. En cambio, Hong Kong cayó 1,6% y Shanghái terminó con una suba leve de 0,2%.
La diferencia entre regiones volvió a mostrar que la tecnología sigue moderando el impacto del conflicto sobre algunos mercados, aunque el frente energético mantiene la presión sobre las expectativas de inflación.
Más presión sobre la inflación y las tasas
La suba del crudo llega en un momento sensible para los bancos centrales. En Estados Unidos, los inversores esperan los próximos datos de empleo, que podrían influir en la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.
El problema es que un petróleo más caro puede demorar la baja de la inflación o incluso reactivar presiones sobre los precios. Eso reduce el margen para recortes de tasas y aumenta el riesgo de que los costos de endeudamiento se mantengan altos por más tiempo.
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La OCDE también advirtió sobre el impacto económico de la guerra. Según AFP, el organismo estimó que el crecimiento global podría caer al 2,8% este año si las exportaciones energéticas del Golfo recién vuelven a niveles previos al conflicto durante el tercer trimestre.
“Cuanto más duran las interrupciones, mayores se vuelven los costes económicos y sociales”, advirtió el economista jefe de la OCDE, Stefano Scarpetta.
Para Argentina, el rebote del petróleo abre una doble lectura. Por un lado, un precio internacional más alto puede mejorar las perspectivas para el sector energético y las exportaciones vinculadas a Vaca Muerta. Pero, por otro, también aumenta la presión sobre los combustibles, los costos logísticos y las expectativas de inflación.
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