La llegada de Kevin Warsh a la conducción de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) abrió un nuevo escenario de incertidumbre en los mercados internacionales. En medio de la suba del petróleo, la presión inflacionaria y el debate sobre las tasas de interés, los inversores siguen de cerca cuál será el rumbo de la política monetaria estadounidense.
En diálogo con Canal E, el economista Lionel Fernández analizó el impacto de este cambio en la FED y explicó cómo las decisiones de la autoridad monetaria norteamericana terminan afectando al resto de las economías del mundo.
El nuevo perfil de Kevin Warsh en la FED
Fernández explicó que Kevin Warsh mantiene una postura más cercana al mercado financiero y favorable a una política monetaria menos restrictiva. “Kevin Warsh tiene una parte dovish, es decir, pro mercado y favorable a bajar tasas”, señaló.
El especialista detalló que el nuevo titular de la FED cuestiona el tradicional sistema de comunicación anticipada de las decisiones monetarias. “Él no cree más en los guidance”, sostuvo al referirse a las señales previas que suelen dar los bancos centrales sobre futuras subas o bajas de tasas.
Según Fernández, esa postura genera preocupación entre los inversores porque aumenta la incertidumbre financiera. “Eso para el mercado es peor porque genera incertidumbre”, remarcó.
La inflación y el impacto global de Estados Unidos
El economista destacó que la inflación estadounidense continúa siendo una referencia clave para el resto del mundo. “La inflación de Estados Unidos se traslada también al resto de los países”, afirmó durante la entrevista.
Además, explicó que el mandato inflacionario de la FED parece cada vez más difícil de alcanzar. “Ya me parece que está más cerca del 3% y va a ser imposible volver al 2%”, expresó.
Fernández también vinculó este escenario a la suba del precio del petróleo, que volvió a superar los USD 100 por barril en medio de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El rol de las tasas y el temor a una nueva crisis
Durante la entrevista, el analista alertó sobre el fuerte incremento de las tasas de largo plazo en Estados Unidos y comparó el contexto actual con otros momentos críticos de la economía mundial.
“La tasa de dos años pasó de 2.4 a 4.10 y la de 30 años llegó a 5.20”, explicó Fernández al analizar el comportamiento reciente del mercado de bonos.
En ese sentido, consideró que el escenario actual guarda similitudes con los períodos previos a la crisis puntocom y la crisis subprime. “Esto está muy similar a 1999 y a 2007”, advirtió.
El doble mandato de la Reserva Federal
Fernández recordó que la FED tiene como principales objetivos controlar la inflación y sostener el empleo en Estados Unidos, dos variables que muchas veces entran en tensión.
“Si bajás la tasa, las empresas pueden invertir más y contratar más mano de obra”, explicó sobre el impacto positivo que puede tener una política monetaria expansiva.
Sin embargo, aclaró que una baja de tasas también puede recalentar la economía y acelerar nuevamente los precios. “Si la economía está recalentada, aparece más inflación”, indicó.
El petróleo y el efecto político en Estados Unidos
El economista también analizó el impacto político del aumento del combustible y remarcó que el precio de la energía sigue siendo un factor central para la administración de Donald Trump.
“La nafta y los huevos definen elecciones en Estados Unidos”, comentó al referirse al peso que tiene el costo de vida sobre el humor social y electoral.
Por último, Fernández sostuvo que el conflicto en Medio Oriente y la tensión en el Golfo Pérsico complican todavía más el panorama económico global, debido a la importancia estratégica de la región para el comercio internacional y el transporte de petróleo.