Mercados en alerta

El riesgo país se acercó a los 700 puntos afectado por la volatilidad global y la incertidumbre del plan económico argentino

El indicador del JP Morgan alcanzó su nivel máximo desde octubre del año pasado, impulsado por factores externos e internos.

Santiago Casas: "Es una gran noticia la caída del riesgo país" Foto: Agencia NA

Desde hace varias jornadas, el riesgo país volvió a ser noticia en Argentina en las últimas ruedas y este lunes 19 de octubre marcó su pico máximo desde octubre del año pasado, alcanzando los 675 puntos básicos. Mientras el Gobierno atribuye la escalada solamente al contexto global, desde el mercado señalan que también hay factores internos que pueden explicarla.

En los primeros días de julio, el índice que elabora el JP Morgan había marcado su nivel más bajo en la era Milei, con 402 puntos, y desde allí comenzó a experimentar una trayectoria ascendente hasta el cierre de este lunes.

El vocero presidencial, Adrián Ravier, en conferencia de prensa resumió la posición del Gobierno sobre el tema: “Nosotros creemos que la suba del riesgo país obedece a la incertidumbre global”. 

La incertidumbre que menciona la administración Milei se basa en los datos de inflación mayorista en Estados Unidos (1,3% mensual) y la escalada del petróleo por los conflictos en Medio Oriente que presionan los rendimientos de los bonos estadounidenses al 5%, que castigan a los activos emergentes. 

El Gobierno desligó la suba del riesgo país de sus medidas económicas y apuntó a la incertidumbre global

Bautista Santamarina, economista de la consultora Equilibra, suma que “la construcción de centros de datos para el entrenamiento e inferencia de la Inteligencia Artificial (IA) impactan directamente en la situación de liquidez global ya que demandan capital, tanto en forma de deuda como de acciones. Por eso, el capital se vuelve más escaso y los rendimientos de todos los activos se ven castigados”.

Al mismo tiempo, “los rendimientos de los activos menos riesgosos suben, al igual que los riesgos para permanecer como opciones atractivas. De este modo, con la nueva economía global, el costo de oportunidad de invertir en deuda soberana es mayor y eso impacta directamente en el riesgo país de Argentina”, añadió Santamarina.

El frente interno juega

Para Ignacio Morales, Chief Investments Officer, de Wise Capital, las razones externas explican una parte del problema, ya que “las mayores dudas provienen del ámbito interno, donde el mercado exige certezas sobre la estrategia de financiamiento y la acumulación de reservas para atender los abultados vencimientos de 2027 y 2028, inquietud que quedó expuesta tras la reciente decisión del Tesoro de marginar de las licitaciones a títulos clave como el Bonar 2029 ante los elevados costos de endeudamiento”. 

Según Santamarina, también hay “cuestiones idiosincráticas: la diferencia entre el dólar oficial y el cable perforó el 6% y ya se encuentra en niveles cercanos al máximo de este año (7%), lo cual es un síntoma de que los inversores prefieren estar fuera de Argentina. Además, la confianza en el gobierno viene deteriorándose en el último tiempo, siendo una variable que se correlaciona de forma negativa con la variación del riesgo país”.

Joaquín Aránguiz​, Economista de Fundación Libertad, señaló que "prevalece un clima de mayor pesimismo de cara al año electoral. Sin embargo, esta tendencia podría revertirse gradualmente en la medida en que se recupere la actividad económica, mejoren los ingresos y aumenten las expectativas de reelección de Javier Milei".

"En el corto plazo, no se esperan consecuencias significativas, ya que el fenómeno aparece más como una consecuencia del escenario económico y político que como una causa de su deterioro", añadió.

Desde Cohen Inversiones sostienen que habrá un riesgo país por encima de los 600 puntos “hasta que el Gobierno defina cómo cubrirá los vencimientos en dólares, con un rendimiento del Tesoro a 10 años que difícilmente se aleje del 5% mientras el petróleo siga sobre US$ 100”. 

Para Cohen, la evolución del indicador argentino dependerá, en parte, del resultado de la elección presidencial en Brasil y la reunión de la Reserva Federal durante la semana que viene. 

Por otro lado, “en lo local, la próxima licitación del Tesoro mostrará si la demanda por plazos posteriores a 2027 se sostiene; el ritmo de compras del BCRA dirá si lo observado en octubre es una tendencia o un efecto estacional, y cualquier anuncio sobre el financiamiento en dólares será el dato más relevante para el riesgo país. Si la Argentina logra convertir sus pesos sobrantes en dólares asegurados, la compresión dejará de depender de Brasil y de Washington. Si no, el riesgo país seguirá cotizando la brecha entre un Estado solvente en pesos y un deudor sin fuente definida en dólares”. 

 

LM/MSS