La economía argentina atraviesa un escenario de contrastes, con sectores que concentran inversiones y expectativas de crecimiento mientras otros enfrentan dificultades para sostener su actividad. Para Eugenia Muzio, “claramente es una economía de señales mixtas”, en la que conviven las oportunidades de expansión energética con los problemas de la industria automotriz y otras actividades productivas.
En diálogo con Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la periodista destacó el potencial de las exportaciones de petróleo y gas, impulsadas por proyectos de inversión y futuras licitaciones, como Argentina LNG, vinculado a YPF. Según explicó, el país atraviesa una “ventana de oportunidad” por su posición en el contexto internacional y el interés global en los recursos energéticos. Sin embargo, advirtió que estas perspectivas favorables no se traducen necesariamente en beneficios para el conjunto de la economía.
La industria reclama incentivos en medio de las oportunidades energéticas
En ese sentido, Muzio señaló que las demandas de la industria continúan sin respuestas concretas. Entre ellas, mencionó el pedido de un régimen de incentivos similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero adaptado al sector industrial, con beneficios impositivos. La respuesta oficial, según relató, quedó pendiente: “Caputo lo recibe y le dice: ‘Bueno, lo voy a ver’, y queda ahí”.
Sin incentivos para competir: las señales que reclama la industria
Muzio sostuvo que las prioridades del Gobierno también están atravesadas por el calendario electoral y la necesidad de contener las expectativas financieras. Mientras se transmiten garantías sobre el pago de la deuda y la estabilidad cambiaria, la economía real recibe menos señales de respaldo. “En lo que hace a la economía real y a lo productivo, ahí casi no tiene mensajes”, resumió el conductor, una observación con la que coincidió la periodista.
Además, cuestionó el discurso oficial sobre la industria y la idea de que determinados sectores “han cazado en el zoológico”. Para Muzio, esa expresión descalifica a toda una actividad sin considerar que muchas empresas invirtieron bajo las reglas económicas vigentes antes de diciembre de 2023.
Con la apertura de las importaciones, explicó, esas compañías deben competir internacionalmente después de años de restricciones y condiciones particulares de mercado. En ese contexto, advirtió que el programa económico no ofrece ventajas suficientes para buena parte del entramado industrial.
“No favorece en ningún punto hoy en día el programa económico para cualquier sector industrial que no sea los que hoy tienen las exenciones fiscales del RIGI”, afirmó.