La llegada de vehículos eléctricos e híbridos importados, especialmente de China, está modificando el mercado automotor argentino, con nuevas marcas, mayor competencia y precios que desafían a los fabricantes tradicionales. Sin embargo, Alejandro Lupo advirtió que el crecimiento de la oferta también plantea interrogantes sobre la continuidad de algunos importadores y la atención a los compradores.
En diálogo con Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Lupo explicó: “Cuando uno tiene un cupo de 50.000 autos libres de impuesto a la importación, y cada vez tiene más jugadores, la torta, las porciones van a ser más chicas y va a haber jugadores que van a quedar afuera”.
Vehículos importados: qué tener en cuenta antes de comprar
Por eso, recomendó evaluar el respaldo de cada marca antes de comprar un vehículo importado: “Hay que mirar muy bien qué respaldo tiene esa marca”, afirmó, en referencia al importador, el stock de repuestos y la red de concesionarios.
Lupo también señaló dificultades vinculadas con el equipamiento y el servicio posventa, como la ausencia de ruedas de auxilio en algunos modelos. En ese escenario, remarcó que los importadores deben garantizar respuestas concretas a los usuarios: “Los importadores tienen que tener esa conciencia de tener un buen stock de repuestos, dar un buen servicio de postventa”.
La capacitación técnica es otro desafío ante la incorporación de nuevas tecnologías. Según el especialista, el sector debe adaptarse a los cambios y preparar a sus trabajadores: “Hay que actualizarse, hay que capacitarse, hay que entrenarse y enfrentar estas nuevas tecnologías”.
Precios, ventas y crédito: las claves del mercado automotor en 2027
La competencia de los vehículos importados también contribuyó a modificar la dinámica de los precios. Lupo sostuvo que el ingreso de modelos con beneficios impositivos ayudó a frenar los aumentos de las listas de precios de los vehículos nacionales y del Mercosur.
Además, destacó el peso de los tributos en el valor final: “La carga impositiva es cerca de más del 50% en el valor del auto”.
Aunque los precios nominales no necesariamente bajan, su evolución por debajo de la inflación reduce su valor relativo. Para el especialista, esa dinámica contribuyó a sostener las ventas de vehículos nuevos y usados, incluso en un contexto de dificultades económicas y financiamiento irregular.
En el mercado de usados, destacó el récord de operaciones registrado en 2024, con 1,89 millones de unidades, y señaló que el interés por estos vehículos refleja también las dificultades de muchos compradores para acceder a un cero kilómetro.
De cara a 2027, Lupo anticipó un mercado más activo: “En el 2027, estimo que sí”, respondió al ser consultado sobre la posibilidad de superar las ventas de autos nuevos previstas para este año. Según explicó, en los períodos electorales algunos compradores consideran al automóvil una forma de resguardar valor.