Se derrumba la Bolsa de Indonesia, la mayor economía del sudeste asiático: qué hay detrás del desplome histórico
El mercado bursátil de la mayor economía del sudeste asiático sufrió su peor desplome en dos jornadas y cayó a mínimos de seis años. La amenaza de MSCI de quitarle la categoría de mercado emergente desató una ola de ventas que también golpeó a la moneda y los bonos. Goldman Sachs advierte que podrían salir hasta US$ 5.600 millones de fondos pasivos.
Los mercados financieros de Indonesia atraviesan una de sus peores crisis de las últimas décadas. La Bolsa de Yakarta se desplomó más de 5% este lunes 19 de octubre, después de haber perdido 11,6% el viernes, en una caída acumulada de dos jornadas sin precedentes. Con un retroceso superior al 40% en lo que va de 2026, el mercado accionario indonesio se convirtió en el de peor desempeño entre los principales índices bursátiles del mundo, según consigna la agencia internacional Reuters.
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La liquidación masiva de activos fue provocada por una advertencia de MSCI, uno de los principales proveedores internacionales de índices bursátiles, que evalúa quitarle a Indonesia su clasificación de mercado emergente y trasladarla a una categoría inferior, denominada standalone o mercado independiente. La decisión, que todavía no está tomada, podría dejar al país fuera de índices utilizados como referencia por grandes fondos internacionales.
El impacto fue inmediato. El índice de referencia de Yakarta cayó a su nivel más bajo en seis años, mientras los inversores extranjeros aceleraron sus ventas ante el temor de que una eventual reclasificación obligue a numerosos fondos a desprenderse de acciones indonesias.
La magnitud del desplome encendió las alarmas del gobierno de Prabowo Subianto, que enfrenta un deterioro de la confianza de los inversores en medio de cuestionamientos sobre la política fiscal, la independencia del Banco Central y la transparencia del mercado de capitales.
Por qué Indonesia corre el riesgo de quedar fuera de los mercados emergentes
La preocupación comenzó a principios de año, cuando MSCI advirtió sobre problemas estructurales en el funcionamiento de la Bolsa de Indonesia, especialmente vinculados con la falta de transparencia en la propiedad de las empresas cotizantes y posibles operaciones coordinadas para manipular los precios de las acciones.
En enero, la firma había planteado la posibilidad de rebajar al país a la categoría de mercado frontera. Sin embargo, ante la falta de avances suficientes en las reformas exigidas, ahora evalúa una medida más severa.
La reclasificación como mercado independiente colocaría a Indonesia en un grupo que incluye a países como Líbano y Zimbabue, con una participación mucho más limitada en los grandes flujos internacionales de inversión.
La diferencia no es menor. Los índices de MSCI sirven como referencia para fondos de inversión que administran miles de millones de dólares. Cuando un mercado pierde su clasificación, los vehículos de inversión que replican esos índices pueden verse obligados a vender los activos afectados.
Según estimaciones de Goldman Sachs, una exclusión completa de Indonesia de los índices de MSCI podría provocar salidas automáticas de capitales por US$ 5.600 millones. A ese monto se suma la exposición de fondos de gestión activa, que mantienen posiciones superiores a US$ 8.000 millones y podrían decidir reducir sus inversiones, según indica Reuters.
El proceso de salida de capitales ya había comenzado antes del último desplome. En lo que va del año, los inversores extranjeros acumulan ventas netas de acciones indonesias por US$ 4.880 millones, una cifra que podría convertirse en el mayor retiro anual de fondos en al menos 16 años.
La desconfianza también alcanzó al mercado cambiario y a la deuda pública. La rupia indonesia se depreció hasta las 18.048 unidades por dólar, acercándose al mínimo histórico de 18.190 alcanzado en junio.
Al mismo tiempo, los bonos soberanos sufrieron fuertes ventas. El rendimiento de los títulos a diez años trepó hasta el 7,4%, frente al 7,169% registrado el viernes. Como ocurre habitualmente en los mercados de deuda, la caída del precio de los bonos se tradujo en una suba de sus tasas de rendimiento.
El deterioro financiero llega, además, en un momento delicado para el gobierno. Las calificadoras Moody's y Fitch ya habían revisado a negativa la perspectiva de la deuda soberana indonesia, en medio de crecientes interrogantes sobre las cuentas públicas y el rumbo de la política económica.
Rain Lin, analista de deuda soberana de S&P Global Ratings, sostuvo que la advertencia de MSCI probablemente genere nuevas salidas de capitales, aunque no necesariamente de una magnitud suficiente para elevar de manera significativa los costos de financiamiento.
Sin embargo, señaló que el riesgo más importante es el daño a la confianza de los inversores y la posibilidad de que el deterioro se extienda al mercado de bonos soberanos y a la inversión extranjera directa.
El gobierno busca frenar la crisis y recuperar la confianza
Ante la magnitud del desplome, las autoridades de Indonesia comenzaron a tomar medidas para contener la volatilidad.
La Bolsa de Yakarta redujo del 15% al 7% el límite diario de caída permitido para las acciones, una decisión destinada a moderar la presión vendedora.
Por su parte, el regulador financiero anunció sanciones contra personas y entidades vinculadas con presuntas maniobras de manipulación de acciones de tres compañías. Las multas - tal como consigna la agencia Reuters-, alcanzaron los 2,1 billones de rupias, equivalentes a unos US$ 116,4 millones.
Jeffrey Hendrik, director ejecutivo de la Bolsa de Indonesia, reconoció que la advertencia de MSCI tomó por sorpresa a las autoridades y provocó una reacción de pánico entre los inversores.
Los responsables del mercado bursátil tenían previsto reunirse este lunes con representantes de MSCI para obtener precisiones sobre las exigencias regulatorias. En paralelo, el presidente Prabowo Subianto preparaba un encuentro con los principales funcionarios económicos y financieros del país.
La crisis también agrega presión sobre el Banco de Indonesia, que debe tomar una decisión de política monetaria esta semana. Aunque el mercado espera que mantenga las tasas de interés, algunos analistas no descartan una suba para intentar contener la salida de capitales y estabilizar los bonos.
Para Goldman Sachs, el desafío del gobierno ya no consiste solamente en anunciar reformas. Ahora deberá demostrar que fueron implementadas de manera consistente y que produjeron mejoras concretas en el funcionamiento del mercado.
El anuncio de MSCI abrió un período de incertidumbre que podría extenderse durante los próximos meses. La firma informó que comunicará su decisión definitiva sobre la clasificación de Indonesia a más tardar a fines de junio de 2027.
Hasta entonces, las autoridades deberán convencer a los inversores internacionales de que pueden garantizar mayor transparencia, controles efectivos y reglas claras para operar, según consigna Reuters.
Fuente: Reuters / lr
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