Master Laja cerró su planta en San Luis y deja 54 trabajadores sin empleo
La firma, controlada por el grupo británico SSQ Group, anunció el cese unilateral de operaciones en Juana Koslay. El gremio AOMA rechazó la propuesta de pago en 12 cuotas y la Provincia advirtió que no homologará acuerdos por menos del 80%.
El cierre de la planta Master Laja en Juana Koslay abrió un nuevo foco de conflicto laboral en la provincia de San Luis, dejando a 54 trabajadores sin empleo en medio de una negociación tensa. La empresa, que forma parte del grupo británico SSQ Group, comunicó que cesará sus operaciones en la provincia y ofreció abonar el 60% de las indemnizaciones en 12 cuotas, una propuesta que fue rechazada por el gremio y objetada por la autoridad laboral provincial.
“Es una lamentable y triste noticia para los compañeros”, sostuvo un delegado de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) tras la reunión en Relaciones Laborales. “El gerente nos llevó el comunicado de que la empresa cierra y nos quiere pagar el 60% de la liquidación en 12 cuotas. Para nosotros es una burla”, afirmó. Y agregó: “Somos 54 trabajadores. Son 54 familias que se quedan sin un plato de comida”.
Según detallaron desde el sindicato, la firma opera bajo esta razón social desde hace aproximadamente 12 años —aunque la actividad extractiva en el predio tiene mayor antigüedad— y sus accionistas mayoritarios están radicados en Inglaterra.
La planta se dedicaba al corte y procesamiento de piedra laja. Parte de esa producción se integraba a la red internacional del holding británico, que cuenta con oficinas logísticas y equipos comerciales en más de 20 países. En su presentación institucional, el grupo destacaba la cantera argentina como uno de sus activos estratégicos fuera de Europa, subrayando la calidad del material extraído en San Luis.
Conflicto previo y salarios adeudados
El anuncio del cierre se produjo en un contexto de tensión que llevaba meses. Según explicó Ivana Balmaceda, directora de Relaciones Laborales de la provincia, el conflicto comenzó con atrasos en el pago de haberes correspondientes a diciembre y enero. Tras una serie de audiencias de mediación, la empresa saldó esa deuda y se acordó una suspensión durante febrero con el pago del 100% de los salarios mientras se definía el futuro de la firma.
Sin embargo, en la última audiencia la empresa informó de manera “unilateral” el cierre definitivo. “Fue un baldazo de agua fría”, describió la funcionaria. Balmaceda confirmó que la compañía propuso pagar el 60% de la indemnización en 12 cuotas, pero fue tajante: “Desde nuestra competencia no homologamos acuerdos por menos del 80% de las indemnizaciones”.
La próxima audiencia fue convocada para el martes 24 de febrero a las 9:30, con el objetivo de que la firma presente las liquidaciones finales para su revisión. “Debemos actuar con la máxima celeridad porque estamos hablando de personas que quedan sin trabajo por una decisión que es ajena a la provincia”, subrayó.
Se han perdido más de 15% de puestos de trabajo en la actividad
Leandro Pérez, miembro integrante de la comisión directiva de AOMA, sostuvo en declaraciones radiales que el anuncio se dio “en un marco de negociación” y que los accionistas mayoritarios comunicaron que no continuarán invirtiendo en la Argentina. “Estamos hablando de más de 50 familias que se quedan sin ingresos mensuales. La propuesta es totalmente absurda. Hay trabajadores con cuatro años de antigüedad que cobrarían cifras irrisorias en 12 cuotas”, cuestionó.
El dirigente señaló además que la empresa acumularía cheques rechazados y deudas con proveedores, lo que generó preocupación adicional entre los trabajadores. Ante el temor de un eventual retiro de maquinaria, los operarios realizaron guardias para resguardar los bienes de la planta mientras avanzan las negociaciones.
Pérez también enmarcó el caso en una retracción más amplia de la actividad minera no metalífera en la provincia. “Desde que asumió este gobierno hemos perdido entre un 14% y un 15% de los puestos en nuestra actividad. En un padrón de 550 afiliados, estamos hablando de casi 80 o 100 trabajadores menos”, precisó. Según explicó, la caída no solo afecta a grandes establecimientos sino también a canteras y moliendas más pequeñas en localidades del interior, donde el impacto social es mayor.
Impacto local y contexto industrial
El cierre de Master Laja impacta de manera directa en Juana Koslay, una localidad con fuerte vínculo con la actividad extractiva y la transformación de piedra. Además de los 54 puestos de trabajo directos, la planta generaba movimiento para transportistas, proveedores y servicios asociados a la cadena minera.
La salida del grupo británico se produce en un contexto complejo para distintos sectores industriales del país. En los últimos meses, empresas manufactureras y extractivas enfrentaron caída en la actividad, aumento de costos y procesos de reestructuración que derivaron en reducción de personal o cierre de plantas.
En San Luis, el caso abre interrogantes sobre el futuro de la minería no metalífera, una actividad menos visible que la metalífera pero con fuerte arraigo territorial. Mientras continúan las negociaciones, el gremio ya anticipó que no aceptará una oferta por debajo de los parámetros legales y que, si no hay una mejora sustancial, el conflicto podría escalar.
FN / EM
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