Derecho a la identidad sin imposiciones

Quién fue Claude Cahun, la artista surrealista pionera de la identidad no binaria

El 14 de julio conmemora la diversidad de género. La historia de Claude Cahun, el exponente artístico que en el siglo XX rechazó las categorías de hombre y mujer.

Claude Cahun Foto: Imagen Web

El 14 de julio se conmemora el Día Internacional de la Visibilidad No Binaria, una jornada instituida a nivel global en 2012 para concientizar sobre el reconocimiento de las personas cuyas identidades se ubican por fuera del binarismo tradicional de varón y mujer. En esta fecha de reflexión, la figura histórica de Claude Cahun sobresale como uno de los primeros exponentes artísticos y políticos en deconstruir de manera explícita las fronteras del género asignado al nacer.

Nacida como Lucie Schwob el 25 de octubre de 1894 en Nantes, Francia, en el seno de una influyente familia de intelectuales judíos, la joven figura comenzó a cuestionar de manera muy temprana las imposiciones sociales de la época. Su tío fue el célebre escritor simbolista Marcel Schwob y Lucie creció en un entorno cultural propicio que le permitió acceder a lecturas filosóficas y debates estéticos complejos desde la adolescencia.

Quién fue Nikola Tesla, el genio incomprendido de la corriente alterna que inspiró a Elon Musk

En la década de 1910, tras ensayar diversos seudónimos en publicaciones literarias locales, decidió adoptar de manera definitiva el nombre de Claude Cahun. La elección de Claude no fue casual: en el idioma francés se trata de un apelativo andrógino, utilizable tanto para hombres como para mujeres, lo que le permitió comenzar a diluir públicamente las rígidas barreras del lenguaje de género de su época.

El recorrido de Cahun estuvo íntimamente ligado a Suzanne Malherbe, su hermanastra y compañera de toda la vida, quien a su vez adoptó el nombre andrógino de Marcel Moore. Juntas formaron una dupla creativa indisoluble, donde Moore se encargaba del diseño gráfico y la asistencia técnica detrás de cámara, mientras Claude posaba frente al lente en sesiones fotográficas experimentales que desafiaban el sentido común burgués.

La obra cumbre literaria de Cahun, titulada Aveux non avenus (Confesiones no concedidas) y publicada en 1930, contenía una declaración conceptual que hoy es considerada un manifiesto fundamental para las identidades disidentes. En sus páginas escritas a modo de diario poético, plasmó una frase tajante: "¿Masculino? ¿Femenino? Depende de la situación. El neutro es el único género que siempre me sienta bien".

El 14 de julio se conmemora el Día Internacional de la Visibilidad No Binaria

La deconstrucción del género a través de las máscaras y el autorretrato

El corpus fotográfico de Cahun consistió mayoritariamente en autorretratos donde exploraba la mutabilidad de la apariencia física y las identidades fluidas. En sus imágenes, posaba con el cabello rapado a cero, vestimentas típicamente masculinas, trajes de marinero o maquillaje exagerado, utilizando máscaras y espejos para distorsionar cualquier intento de clasificación biológica o categorización unilateral.

Durante la década de 1920, la pareja se instaló en París y se integró activamente en el movimiento surrealista liderado por André Breton, participando de debates estéticos e ideológicos de vanguardia. Cahun fue uno de los pocos miembros de ese colectivo que confrontó de manera pública las posturas falocéntricas dominantes en el grupo, defendiendo una visión del arte despojada de determinismos anatómicos.

Su activismo político se canalizó a través de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios y la posterior fundación del grupo antifascista Contre-Attaque junto al filósofo Georges Bataille. Estas plataformas intelectuales sirvieron para denunciar no solo el avance del totalitarismo en Europa occidental, sino también el carácter restrictivo de las instituciones estatales que encasillaban los roles familiares y sexuales.

La expedición de Hugh Bennett en la Argentina: la traza del pionero que alertó sobre la erosión de la pampa

La resistencia antifascista y la condena a muerte bajo la ocupación nazi

Ante las crecientes tensiones políticas de fines de los años treinta, Cahun y Moore decidieron abandonar la capital francesa para establecerse en una casa de campo en la isla de Jersey, un territorio británico ubicado en el canal de la Mancha. El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la posterior invasión de las fuerzas militares alemanas a las islas en 1940 transformó por completo su cotidianeidad.

Durante los años de la ocupación nazi, ambos artistas organizaron una persistente campaña de guerra psicológica y resistencia pacífica contra las guarniciones alemanas estacionadas en la isla. Utilizando seudónimos alemanes como "El soldado sin nombre", redactaban y distribuían folletos de propaganda antifascista que escondían sigilosamente en los bolsillos de los uniformes de los oficiales invasores.

La Oficina de Seguridad del Reich (Gestapo) detuvo finalmente a la pareja en julio de 1944, saqueando su domicilio particular y confiscando gran parte de sus manuscritos, negativos fotográficos y correspondencia privada. El Tribunal Militar de la Ocupación los procesó y condenó a la pena de muerte bajo cargos de sedición contra las fuerzas del Tercer Reich.

La Oficina de Seguridad del Reich (Gestapo) detuvo finalmente a la pareja en julio de 1944, saqueando su domicilio particular y confiscando gran parte de sus manuscritos

La sentencia de fusilamiento fue suspendida meses después gracias a la liberación aliada de la isla en mayo de 1945, permitiéndoles recuperar la libertad física de manera definitiva. No obstante, las duras condiciones de reclusión prolongada y los maltratos sufridos en la prisión militar de Saint Helier socavaron gravemente el estado de salud general de Cahun.

Claude Cahun falleció el 8 de diciembre de 1954 en el Hospital de Saint Helier de la isla de Jersey, a los sesenta años de edad, producto de una embolia pulmonar agravada por afecciones previas. Sus restos fueron sepultados en el cementerio de la Iglesia de San Brelade, en la misma localidad costera, junto a los de su compañera Marcel Moore.

Gran parte de los negativos fotográficos que sobrevivieron a la destrucción nazi permanecieron archivados de manera anónima en colecciones locales hasta su redescubrimiento crítico a fines de la década de 1980 por historiadores de arte europeos. Sus obras originales y escritos teóricos se exhiben de forma regular en museos internacionales como el Centro Pompidou de París y la galería de arte contemporáneo Tate Modern de Londres.

 

API/LT