Tensión social en Irlanda del Norte

Belfast: envían a prisión a un sudanés acusado de apuñalar a un hombre, y crece la tensión antiinmigración

La Justicia ordenó cuatro semanas de prisión preventiva para el sospechoso del ataque que dejó a la víctima sin un ojo. Los disturbios derivaron en incendios, agresiones y denuncias de racismo por parte de las autoridades.

Violencia. Policías se enfrentan a manifestantes que se oponen a las redadas antiinmigrantes. Foto: afp

Un tribunal de Belfast ordenó este miércoles 10 la prisión preventiva por cuatro semanas para un ciudadano sudanés acusado de intento de asesinato, amenazas de muerte y posesión de arma blanca, en un caso que desencadenó una nueva ola de protestas antiinmigración en Irlanda del Norte.

El imputado, identificado como Hadi A., de 30 años, compareció por videoconferencia ante la Justicia norirlandesa. Aunque las autoridades aún no determinaron el móvil del ataque, la Policía de Irlanda del Norte (PSNI) descartó que el hecho esté vinculado con el terrorismo islamista.

La víctima, Stephen Ogilvie, de alrededor de 40 años, sufrió heridas de extrema gravedad durante el apuñalamiento ocurrido el lunes por la noche. Este miércoles se confirmó que perdió el ojo izquierdo a causa de las lesiones, además de presentar heridas severas en el cuello y la espalda.

El juez Steven Keown rechazó conceder la libertad bajo fianza al acusado al considerar que los riesgos eran “demasiado grandes”. La decisión coincidió con la postura de la Policía, que advirtió que una eventual excarcelación podría provocar nuevos episodios de violencia en las calles.

Durante la audiencia, el magistrado recordó que en las redes sociales y distintos espacios públicos se multiplican los llamados a generar disturbios y remarcó que quienes participen en actos violentos podrían enfrentar penas de prisión.

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La tensión llevó a que Belfast amaneciera este miércoles con escuelas cerradas, además de la suspensión de servicios de autobuses y trenes por temor a nuevos enfrentamientos.

Incendios, disturbios y denuncias de racismo

Las protestas comenzaron el martes por la noche, cuando cientos de personas, algunas con el rostro cubierto, se concentraron en distintos puntos de Belfast. La situación derivó en graves disturbios que incluyeron la quema de autobuses, automóviles y viviendas.

Tras los incidentes, la ministra de Justicia de Irlanda del Norte, Naomi Long, acusó a sectores de la ultraderecha de fomentar la tensión racial en la provincia. “Esta es la pura definición de racismo”, afirmó en declaraciones a la BBC, en referencia a los ataques contra familias inmigrantes.

Por su parte, la líder del Sinn Féin y ministra principal norirlandesa, Michelle O’Neill, calificó los disturbios como simples actos de delincuencia y denunció la “cobardía repugnante” de quienes expulsan a familias de sus hogares mediante amenazas e incendios.

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Las autoridades señalaron que en los últimos años distintas ciudades de Irlanda del Norte han registrado manifestaciones violentas organizadas tras incidentes atribuidos a inmigrantes, un fenómeno que preocupa a los organismos de seguridad y a los dirigentes políticos de la región.

Según la investigación policial, Hadi A. habría viajado desde Sudán hasta París y posteriormente se trasladó a Dublín, aunque no trascendieron las fechas exactas de esos movimientos.

Posteriormente, habría tomado un autobús hacia Belfast en febrero de 2023, donde solicitó asilo de manera inmediata. De acuerdo con la Policía, en septiembre de ese mismo año obtuvo autorización para permanecer legalmente en el Reino Unido.

Mientras continúa la investigación judicial sobre el ataque, las autoridades intentan contener una escalada de violencia que volvió a poner en el centro del debate el impacto de la inmigración y el crecimiento de los discursos extremistas en Irlanda del Norte.

RG