ESCALADA MILITAR

Con más de 50.000 soldados desplegados, EE.UU. eleva la presión militar sobre Irán

El despliegue incluye marines y tropas aerotransportadas mientras Washington analiza opciones militares en medio del conflicto con Irán.

“Vamos a ganar”. El Gobierno no lee las posibles consecuencias de una escalada bélica. Foto: xinhua

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que hay avances en las negociaciones con Irán, pero al mismo tiempo ya desplegó más de 50.000 soldados en el Golfo Pérsico, en una escalada militar que incluye el envío de marines y fuerzas aerotransportadas. El refuerzo de tropas fue confirmado por medios como The New York Times y The Wall Street Journal, que citan fuentes del Pentágono, mientras crece la posibilidad de una intervención terrestre en la región.

En los últimos días, Estados Unidos sumó unos 2.500 marines y otros 2.500 efectivos navales a Medio Oriente, elevando el número total de tropas por encima de los niveles habituales —que rondan los 40.000— en un despliegue que responde a la intensificación del conflicto con Irán, iniciado el 28 de febrero.

Medio Oriente, en imágenes: ataques cruzados, Líbano bajo fuego y civiles atrapados en violencia sin tregua

Pese a este refuerzo, Trump sostuvo públicamente que existen “serias conversaciones” para poner fin a las operaciones militares. “Se ha logrado un gran progreso”, afirmó, aunque en paralelo advirtió que, si no hay un acuerdo, podría ordenar ataques contra infraestructura clave iraní, como centrales eléctricas, pozos petroleros y plantas estratégicas.

El mandatario también condicionó cualquier avance a la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio global de petróleo, que Irán mantiene restringido. En ese contexto, el jefe de la Casa Blanca no descartó ninguna alternativa y mantiene abiertas todas las opciones militares.

Del lado iraní, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baquaei, negó que exista un entendimiento con Washington y calificó como “excesivas, poco realistas e inaceptables” las condiciones planteadas por Estados Unidos.

En paralelo, el Pentágono ordenó el despliegue de unos 2.000 soldados de la 82ª División Aerotransportada, una fuerza de élite preparada para intervenir rápidamente en escenarios de alta complejidad. Según fuentes militares citadas por la prensa estadounidense, estas tropas podrían ser utilizadas para operaciones estratégicas, como la toma de la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo iraní.

Además, reportes de medios como The Washington Post y el portal Axios señalan que el alto mando estadounidense evalúa incursiones terrestres en territorio iraní, en lo que podría significar una escalada sin precedentes del conflicto. Sin embargo, especialistas advierten sobre las limitaciones de una eventual operación terrestre. A diferencia de intervenciones pasadas, como la invasión a Irak en 2003 —que implicó cerca de 250.000 soldados—, el actual despliegue sería insuficiente para sostener una ocupación prolongada en un país del tamaño y la complejidad de Irán.

En ese escenario, también se analiza una operación de alto riesgo para asegurar material nuclear iraní. Según The Wall Street Journal, Washington evalúa una misión para incautar cerca de 450 kilos de uranio, lo que implicaría la presencia de tropas estadounidenses en territorio iraní durante un período prolongado.

Mientras tanto, desde Teherán advirtieron que responderán con fuerza ante cualquier invasión. El régimen iraní amenazó con atacar a las tropas estadounidenses si avanzan sobre su territorio, en un contexto de creciente tensión.

 

GD / EM