Extrañando a Maduro...

Cuba raciona el combustible: acortan semana laboral, menos autobuses, trenes y servicios turísticos

Las restricciones buscan sostener servicios esenciales en medio de la desesperante escasez de petróleo y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

Cuba Foto: AFP

En emergencia total por el corte del petróleo venezolano, que durante años sirvió de base energética en la isla, el gobierno comunista de Cuba anunció este viernes un paquete de medidas de emergencia para enfrentar el horizonte de crisis profunda que se agrava por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

Entre las decisiones más relevantes, el Ejecutivo resolvió reducir la semana laboral a cuatro días en las empresas estatales, que funcionarán de lunes a jueves, además de restringir la venta de combustible, recortar servicios de transporte y ajustar el funcionamiento de escuelas y universidades.

El viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga responsabilizó directamente a Washington por el deterioro del sistema energético y explicó que las medidas buscan “garantizar la vitalidad del país y los servicios esenciales, sin renunciar al desarrollo”. En declaraciones a la televisión estatal, subrayó que el combustible disponible será destinado "de manera prioritaria" a servicios básicos para la población y actividades económicas indispensables.

Menos transporte y cierres parciales

El plan de contingencia incluye la reducción de los servicios de autobuses y trenes interprovinciales, el cierre temporal de algunos establecimientos turísticos y el acortamiento de las jornadas escolares. En el ámbito universitario, se dispuso una disminución de la presencialidad, con mayor peso de las modalidades remotas.

Según el gobierno, estas medidas permitirán ahorrar combustible para sostener la producción de alimentos y electricidad, así como preservar sectores estratégicos que generan ingreso de divisas, claves para la economía nacional.

Tras amenazar a Cuba, Trump inició conversaciones con autoridades y dice entrever un acuerdo

Cuba, con una población de 9,6 millones de habitantes, se encuentra bajo embargo económico estadounidense desde 1962 y atraviesa desde hace seis años una crisis económica estructural. En las últimas semanas, la situación se agravó tras la decisión de Estados Unidos de interrumpir el suministro de petróleo venezolano, luego de la asunción de Nicolás Maduro a comienzos de enero.

Además, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que habilita la imposición de aranceles a países que vendan petróleo a Cuba. El mandatario aseguró que México, que abastece de crudo a la isla desde 2023, dejaría de hacerlo ante la amenaza de sanciones comerciales.

La escasez de combustible puso en jaque al sistema eléctrico cubano, con centrales que operan al límite para evitar un apagón generalizado. Los cortes de luz, ya frecuentes en los últimos años, se intensificaron y afectan tanto a hogares como a la actividad productiva.

Tensión política y llamado al diálogo

Desde La Habana, el gobierno acusó a Trump de intentar “estrangular” la economía cubana. En este contexto, el presidente Miguel Díaz-Canel afirmó esta semana que Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos, aunque aclaró que solo será posible “desde una posición de igualdad, con respeto a la soberanía, la independencia y la autodeterminación, y sin injerencias en los asuntos internos”.

LB/HB