Donald Trump negocia tregua de tres días entre Rusia y Ucrania para el Día de la Victoria
El presidente de los Estados Unidos anunció un cese al fuego que regirá el 9, 10 y 11 de mayo. Además de ello, incluye un intercambio masivo de 2.000 prisioneros y el compromiso de Volodímir Zelenski de no atacar la Plaza Roja durante los festejos en Moscú.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo este viernes al anunciar, a través de su red social Truth Social, un acuerdo de alto el fuego de 72 horas entre Rusia y Ucrania. Además, la tregua coincidió con las celebraciones del Día de la Victoria, fecha en la que se conmemoró la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, un hito que el mandatario calificó como relevante para ambas naciones.
Según expresó Trump, "Esta petición la hice directamente yo, y agradezco enormemente que el presidente Vladimir Putin y el presidente Volodímir Zelenski hayan accedido a ella". El mandatario detalló que el pacto detendrá todas las operaciones militares e incluirá un intercambio de 1.000 prisioneros por cada bando, en un intento por acercar posiciones hacia el fin definitivo de una guerra que ya suma más de 1,8 millones de bajas entre ambos ejércitos.
Así pues, el anuncio llega tras una semana de intensas gestiones, que incluyeron una llamada privada de 90 minutos entre Trump y Putin. Pese a que inicialmente Ucrania se había mostrado reticente a un cese al fuego de corta duración —Zelenski exigía originalmente 30 días y advertía sobre la seguridad de los líderes extranjeros en Moscú—, la intervención directa de la Casa Blanca parece haber destrabado las negociaciones.
Como gesto de buena voluntad tras el anuncio, Zelenski emitió un decreto presidencial ordenando a sus fuerzas armadas excluir la zona de la Plaza Roja de cualquier plan de ataque durante el tradicional desfile militar del 9 de mayo.
El alto el fuego garantiza un marco de seguridad para la llegada a Moscú de figuras internacionales de peso. Se espera la presencia del presidente chino, Xi Jinping, quien participará de los actos por el 80° aniversario de la Gran Guerra Patria antes de viajar a Pekín para recibir al propio Trump en una cumbre bilateral clave.
Sumado a eso, se prevé la asistencia de los mandatarios de Brasil, Serbia y Eslovaquia.
A 15 meses de haber iniciado su segundo mandato, Trump busca capitalizar este hito como el "principio del fin" del conflicto. "Las conversaciones para terminar este enfrentamiento, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial, continúan, y cada día estamos más cerca de lograrlo", afirmó el presidente estadounidense.
El Día de la Victoria más solitario de Putin: ausencias masivas y un desfile reducido
En contraste con décadas pasadas, donde figuras como Bill Clinton, George W. Bush o Angela Merkel acompañaban al mandatario ruso, el desfile de 2026 destaca por el vacío en sus tribunas.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, la lista de líderes internacionales confirmados se reduce apenas a dos nombres: Thongloun Sisoulith (Laos) y el Sultán Ibrahim (Malasia).
A ellos se sumará el aliado incondicional de Moscú, Aliaksandr Lukashenko, cuya presencia es habitual pero no compensa el desaire de otros antiguos socios. La situación se vuelve más tensa con el caso de Robert Fico, primer ministro eslovaco: mientras el Kremlin insiste en su asistencia, su propio gabinete confirmó que no estará en el desfile y que, de viajar a Moscú, solo lo haría para entregar mensajes de Volodímir Zelenski a Putin.
Uno de los golpes más duros para la diplomacia rusa ha sido la negativa de Nikol Pashinyan, primer ministro de Armenia. El líder del que fuera el aliado más cercano de Rusia en el Cáucaso no solo declinó la invitación alegando compromisos electorales, sino que recientemente recibió con honores a Zelenski en Ereván, provocando la furia de la portavoz María Zakharova, quien calificó el hecho como "categóricamente inaceptable".
Zelensky firmó un decreto presidencial excluyéndola temporalmente de ataques ucranianos por motivos humanitarios
En este sentido, la “situación operativa actual” obligó al Kremlin a modificar drásticamente el formato del evento. Por primera vez, el desfile no contará con vehículos militares pesados ni con cadetes en la escala habitual. El hermetismo, además, es total: a los medios de comunicación internacionales se les prohibió el acceso a la Plaza Roja a último momento y se espera que la transmisión televisiva oficial tenga un retraso de seguridad para evitar mostrar cualquier posible incidente en vivo. A eso se sumaron severas restricciones en Internet durante los días previos al acto, con el objetivo de controlar la filtración de información no autorizada.
Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1990 y mide aproximadamente 73.000 m²
Sin dudas, la tensión alcanza niveles críticos tras el rechazo de Rusia a la propuesta de tregua de Kiev. Ucrania ha advertido que responderá "con la misma moneda" a los ataques rusos, lo que ha sumido a Moscú en la incertidumbre. El Kremlin, por su parte, ha instado a las misiones diplomáticas a evacuar Kiev, anticipando ataques de represalia.
MV
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