un tema que divide al país

El caso Noelia, una decisión que estremece a España

Decisión. “No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores”, dijo Noelia, de 25 años. Foto: afp

Una española de 25 años que quedó parapléjica como consecuencia de un intento de suicidio recibió este jueves la eutanasia tras una larga batalla legal con su padre. El caso no solo conmocionó a los españoles, también ahondó la polarización política sobre este tema tan sensible.

Noelia Castillo falleció este jueves en el centro de Sant Pere de Ribes, a unos 40 km de Barcelona, en el que residía desde hace un tiempo, en virtud del proceso médico que se le aplicó de acuerdo con la ley. 

“A ver si ya por fin puedo descansar, porque ya no puedo más. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta”, había explicado en una entrevista con  la cadena Antena 3.

El Parlamento aprobó en 2021 la ley que despenaliza la eutanasia, convirtiendo a España en uno de los pocos países que le permiten a un paciente incurable recibir ayuda para morir y evitar “un sufrimiento intolerable”, siempre que cumpla unos estrictos requisitos.

Noelia, quien quedó parapléjica en 2022 tras lanzarse de un quinto piso en un intento de suicidio, relató una vida plagada de sufrimiento y marcada por los problemas de sus padres, que la llevaron a pasar tramos de su infancia instituciones gubernamental.

También sufrió posteriormente una violación grupal que la marcó gravemente. Esto hizo que intentara suicidarse en varias oportunidades.

“Ninguno de mi familia está a favor de la eutanasia. Yo me voy, vosotros os quedáis aquí con todo el dolor, pero yo pienso, ¿y yo, todo el dolor que sufrí durante todos los años?”, indicó durante la entrevista al canal Antena 3, en la que también participó su madre. “Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”, agregó asegurando, sin embargo, que no quiere ser “ejemplo de nadie”.

El caso de Noelia generó un gran impacto en España, país de profunda herencia católica, después de que su padre iniciara una batalla legal para detener la asistencia para morir que los expertos de la Comisión de Garantía y Evaluación de la región de Cataluña habían autorizado para su hija.

Apoyado por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, el padre argumentaba que la joven padecía problemas de salud mental que podían “afectar su capacidad para tomar una decisión libre y consciente”. “No estamos ante una eutanasia, estamos ante un suicidio asistido”, denunció el abogado de Abogados Cristianos, José María Fernández.

En una audiencia el año pasado, la joven volvió a ratificar su petición. Todas las decisiones judiciales posteriores rechazaron paralizar el proceso, pero su padre siguió interponiendo, sin éxito, recursos hasta este mismo jueves.

“Que alguien le dé una vuelta a la ley para poder hacer algo como han hecho Abogados Cristianos, que es encontrar una grieta por donde intentar cargarse la ley; nos ha enfadado y preocupado muchísimo”, afirmó Cristina Vallès, presidenta de la asociación Derecho a Morir Dignamente de Cataluña.