vigilia de oración por la paz

Encendido discurso del Papa: “¡Basta ya de guerra!”, exigió

El Pontífice cuestionó a los líderes políticos y suplicó un acuerdo para poner fin al conflicto que asola Medio Oriente. ¡Es hora de la paz! ¡Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme y se deciden acciones letales!”, enfatizó. Sostuvo que la “omnipotencia” los está volviendo “más impredecibles”.

Exhortación. León XIV pidió terminar con la violencia que se extiende por Tierra Santa. Foto: cedoc

El papa León XIV arremetió ayer contra los belicistas y los conflictos internacionales, al tiempo que hizo un llamamiento a miles de millones de personas en todo el mundo para que abracen la paz y “vuelvan a creer en el amor, la moderación y la buena política”.

En una de sus súplicas más apasionadas hasta la fecha para poner fin al conflicto que asola Medio Oriente, el papa estadounidense afirmó que se necesitaba fe “para afrontar juntos este momento dramático de la historia”. 

“¡Basta de idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de ostentación de poder! ¡Basta de guerra! La verdadera fuerza se demuestra sirviendo a la vida”, imploró el Pontífice en un emotivo discurso durante la vigilia de oración por la paz en la Basílica de San Pedro.

Reclamo a los líderes. Pronunciadas en un tono mesurado, como es habitual en el discreto líder de los 1.400 millones de católicos del mundo, las declaraciones de León XIV, de 70 años, constituyeron, sin embargo, una de las críticas más contundentes hasta la fecha a la ola de conflictos que azotan el planeta.

“Queridos hermanos y hermanas, ciertamente existen responsabilidades ineludibles que recaen sobre los líderes de las naciones. A ellos les clamamos: ¡Alto! ¡Es hora de la paz! ¡Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme y se deciden acciones letales!”.

Como ya lo había hecho en el pasado, el Santo Padre nacido en Chicago no mencionó a ningún político por su nombre ni señaló a ningún país en concreto. 

“Delirio de omnipotencia”. El Papa afirmó que la responsabilidad también recae en la “inmensa multitud” que rechaza la guerra, exhortándolos a construir un “reino de paz en nuestros hogares, escuelas, barrios y comunidades civiles y religiosas”. “Un reino que contrarreste la polémica y la resignación mediante la amistad y una cultura del encuentro. Volvamos a creer en el amor, la moderación y la buena política”, enfatizó. 

León XIV describió el Reino de Dios como un “baluarte contra esa ilusión de omnipotencia que nos rodea y que se está volviendo cada vez más impredecible y agresiva”. También un lugar donde “no hay espadas, ni drones, ni venganza, ni trivialización del mal, ni ganancias injustas, sino solo dignidad, comprensión y perdón”.

El jefe de la Iglesia católica pintó un panorama sombrío del mundo actual, “donde nunca parece haber suficientes tumbas, porque la gente sigue crucificándose unos a otros y acabando con la vida, sin ningún respeto por la justicia ni la misericordia”.

El Pontífice, elegido en mayo del año pasado tras la muerte de su predecesor,  Francisco, es moderado y conocido por su labor conciliadora. 

Sin embargo, ha denunciado cada vez con mayor frecuencia los conflictos que dividen al mundo, más recientemente el viernes, cuando arremetió contra la “violencia insensata e inhumana” que se extiende por Tierra Santa. 

León XIV ha instado repetidamente a la desescalada en la actual guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y a la necesidad de una solución diplomática.

Visita a Argelia. El Papa se convertirá mañana en el primer pontífice en visitar Argelia, un país mayoritariamente musulmán, al que llevará un mensaje de diálogo entre el islam y el cristianismo.

Argelia es la primera escala de una gira de 11 días del pontífice estadounidense por cuatro países africanos, que incluye también Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

Ningún otro jefe de la Iglesia católica ha visitado Argelia, un país del norte de África donde el islam es religión de Estado.