Guerra en Medio Oriente

Irán responde a los bombardeos de EE. UU. con ataques contra bases en el Golfo

Desde Irán confirmaron ataques con drones y misiles contra posiciones estadounidenses en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y el Kurdistán iraquí.

Los Guardianes de la Revolución anunciaron ataques contra bases estadounidenses Foto: AFP

Irán amplió este miércoles su ofensiva contra Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente, con ataques con drones y misiles contra instalaciones estadounidenses en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y el Kurdistán iraquí. Fue la respuesta a una nueva ola de bombardeos norteamericanos contra objetivos iraníes. En uno de esos ataques fue alcanzada una vivienda donde se celebraba una boda y murieron al menos cinco personas, entre ellas un niño.

Según la agencia estatal IRNA, el ataque contra Erbil, que es la tercera ciudad más grande de Irak, alcanzó un centro de mantenimiento, almacenes y el sistema de guiado de un aerostato de vigilancia estadounidense. Los Guardianes también afirmaron haber lanzado misiles balísticos contra un campo de entrenamiento de los Marines estadounidenses en Jordania, cerca del golfo de Aqaba y de las fronteras con Israel y Arabia Saudita.

Bahréin aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron varios ataques iraníes durante la madrugada. En Kuwait, las autoridades informaron que un dron alcanzó un complejo residencial en la capital y provocó un incendio, aunque no se registraron víctimas.

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La nueva ofensiva iraní se produjo después de los ataques estadounidenses del martes contra distintos puntos de Irán. Según el ejército iraní y medios estatales, esos bombardeos dejaron al menos 18 muertos. Entre las víctimas habría civiles alcanzados cuando se celebraba una boda en la localidad de Kuhestak, en la costa iraní del estrecho de Ormuz.

Donald Trump había advertido horas antes sobre golpes "mucho más duros y contundentes" si Irán respondía a la ofensiva estadounidense. El presidente estadounidense justificó los ataques del domingo como una respuesta a un supuesto intento iraní de colocar minas en el estrecho de Ormuz y al lanzamiento de ocho misiles contra una base estadounidense en Jordania, que, según Washington, fueron interceptados. Los combates se intensificaron desde entonces.

Ataque estadounidense en una boda

La Media Luna Roja iraní informó inicialmente de cuatro muertos y más de 60 heridos por el ataque estadounidense contra una boda en el sur de Irán. Medios estatales elevaron posteriormente la cifra de fallecidos a cinco y señalaron que entre las víctimas había un niño de cuatro años y un adolescente de 16.

Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a equipos de rescate trabajando entre los escombros de una vivienda dañada, con un agujero en el techo y restos de la estructura desparramados por el lugar.

Las autoridades iraníes condenaron el episodio como un ataque deliberado contra civiles. El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de actuar como “Satán” y advirtió que los ataques no quedarían impunes.  "Si una potencia actúa como Satán, elige objetivos como Satán y mata como Satán, es Satán", afirmó Qalibaf en una publicación en X

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), en cambio, sostuvo que la operación tuvo como objetivo instalaciones militares, entre ellas sistemas de defensa aérea, radares y activos marítimos. Su portavoz, Tim Hawkins, afirmó que las fuerzas estadounidenses “nunca atacan a civiles” y acusó a los Guardianes de la Revolución de hacerlo.

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La escalada vuelve a poner al estrecho de Ormuz en el centro del conflicto. Desde el inicio de la guerra, Irán usó su capacidad para controlar el tráfico marítimo como una de sus principales herramientas de presión sobre Estados Unidos y sus aliados.

Por el estrecho circulaba, antes del conflicto, cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, además de una parte significativa del gas natural licuado. El tránsito de buques se redujo muchísimo desde que comenzaron los enfrentamientos, con consecuencias sobre los mercados energéticos y la economía global.

Los Guardianes de la Revolución afirmaron además que dos petroleros se incendiaron después de chocar con minas en el Golfo mientras navegaban fuera de las rutas designadas por las autoridades iraníes. No hubo una atribución  inmediata de esos incidentes.

La naviera estatal saudita Bahri informó, por otra parte, que dos marineros filipinos murieron el lunes durante un “incidente de seguridad” que involucró al petrolero SIDR mientras atravesaba el estrecho. Nadie se atribuyó públicamente ese ataque.

La vía diplomática todavía sigue abierta

En paralelo con la escalada militar, continúan los esfuerzos para reabrir una vía de negociación. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo el martes que Teherán responderá a cualquier iniciativa estadounidense destinada a alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra.

Pakistán también aseguró este miércoles que mantiene sus gestiones para acercar a Estados Undos e Irán. El primer ministro Shehbaz Sharif se reunió con Pezeshkian al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Bishkek, mientras que los cancilleres de ambos países también mantuvieron contactos.

El jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Syed Asim Munir, había viajado la semana pasada a Irán como parte de esos esfuerzos. Según Islamabad, las conversaciones estuvieron centradas en la desescalada, la salida del estancamiento militar y la posibilidad de una solución negociada.

China también aparece como un actor relevante en el escenario diplomático y económico. El presidente Xi Jinping se reunió este miércoles en El Cairo con su homólogo egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, durante una visita a Medio Oriente. El viaje también ocurre tras la “ofensiva económica” del gobierno de Trump contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Las sanciones buscan aislar a la República Islámica de sus socios económicos restantes, incluido China. Beijing afirma que su comercio con Irán siempre cumplió con el derecho internacional.

 

RM/LT