La Guerra sin fin: Irán cerró Ormuz y lanzó más misiles; EE.UU. quiere abrir Ormuz y lanzó más misiles...
Tras un ataque iraní con drones a un buque mercante, Washington respondió bombardeando decenas de objetivos iraníes. Teherán volvió a bloquear el estrecho y luego lanzó misiles a varios países de la región. Mientras tanto, desde Washington Donald Trump insistió con más amenazas, en un conflicto de eterno déjà vu.
Medio Oriente sigue entre toda clase de misiles, víctimas civiles, países vecinos a Irán e Israel en alerta permanente, y este domingo 12 de julio el gobierno de Irán volvió a anunciar el cierre indefinido del estrecho de Ormuz, vía marítima clave del buena parte del petróleo y gas mundial. La medida fue tomada por la Guardia Revolucionaria iraní luego de violentos ataques de Estados Unidos, desencadenados tras el ataque de Teherán con drones contra un buque portacontenedores de bandera chipriota.
A contramano de esa declaración oficial de la agencia estatal IRNA, el Comando Central de las Fuerzas Armadas Estadounidenses se remarcó que ese paso internacional "permanece abierto, navegable y custodiado por sus tropas" para garantizar el libre comercio.
Misteriosa ausencia del nuevo líder supremo
La nueva escalada militar se produce apenas un mes después de que se alcanzara un acuerdo de alto el fuego destinado a poner fin a la guerra en Medio Oriente, un conflicto que se había iniciado originalmente el pasado 28 de febrero con ataques sorpresivos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní. La drástica decisión de Teherán de clausurar el estrecho busca forzar el cese de las intervenciones norteamericanas en la región.
Como contrapartida, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a la cadena CNN que la respuesta de su país implicó una tercera ronda de bombardeos nocturnos sobre unos 140 objetivos estratégicos dentro de Irán, dando por finalizada la tregua debido a la inesperada agresión al navío comercial que interrumpió las negociaciones diplomáticas en curso.
Conflicto en el Estrecho de Ormuz y la respuesta militar de EE. UU.
El detonante de la crisis de este domingo fue el ataque "descarado", según la terminología militar estadounidense, contra un carguero con bandera de Chipre a unos 17 kilómetros al este de Omán. La agresión provocó un incendio a bordo que obligó a los 23 miembros de la tripulación a abandonar el barco en botes salvavidas, siendo rescatados posteriormente por las autoridades de Mascate, la capital omaní, aunque Nueva Delhi reportó que un marinero de origen indio permanece desaparecido.
La Guardia Revolucionaria iraní justificó la acción alegando que realizaron "disparos de advertencia" porque los buques civiles ignoraron las directivas de tránsito o violaron las regulaciones del paso. Para la administración iraní, el dominio de Ormuz representa un recurso geopolítico clave, calificado por un asesor del líder supremo como una herramienta más relevante que "decenas de bombas atómicas".
Alertan sobre un nuevo complot de Irán para asesinar a Trump
En represalia directa por este incidente y por otro ataque simultáneo contra una segunda embarcación, el ejército de los Estados Unidos ejecutó una feroz oleada de bombardeos en todo el suelo iraní. Medios de prensa locales informaron de masivas explosiones en puntos neurálgicos como Bandar Abbas, Sirik, la isla de Qeshm y la ciudad sureña de Jask, donde se confirmó la muerte de un soldado iraní, además de registrarse detonaciones en la provincia de Juzestán.
Al respecto, Donald Trump se mostró contundente: "Los golpeamos muy duro anoche. Teníamos un acuerdo con ellos ayer. Estaban cediendo en todo y, de repente, dos horas después de eso, atacaron un barco con un dron".
Amenaza de misiles y el impacto en los países árabes
La réplica de Irán ante la contraofensiva de Washington fue inmediata y propagó las alertas en todo el golfo Pérsico. Periodistas de la agencia AFP y funcionarios regionales confirmaron que se escucharon sirenas de emergencia y fuertes explosiones en Catar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin. Las autoridades de Catar confirmaron un saldo de tres heridos debido al impacto de los proyectiles, mientras que el gobierno de los EAU emitió una alerta por misiles, aclarando luego que las defensas impidieron que provocaran daños graves a su territorio.
Por su parte, también Kuwait activó sus sistemas para interceptar ataques aéreos, y el reino de Jordania informó la caída de tres misiles iraníes dentro de sus fronteras.
La ofensiva iraní alcanzó de manera inédita al territorio de Omán. La Guardia Revolucionaria de Teherán aseguró haber destruido instalaciones de reabastecimiento para portaaviones norteamericanos y centros de apoyo logístico para buques de guerra en el puerto de Duqm. La sorpresiva agresión generó una severa reacción del sultanato de Omán, que pocas horas antes había recibido formalmente al ministro de Asuntos Exteriores de Irán para intentar mediar en el conflicto del estrecho.
Estados Unidos rechazó que Irán controle el estrecho de Ormuz y defendió la libre navegación
Ante los impactos en su territorio, Mascate convocó de urgencia al embajador iraní para entregarle una enérgica protesta diplomática formal, quebrando su habitual postura de neutralidad y equilibrio entre las demandas de Washington y Teherán.
Mientras la retórica bélica se intensifica, el panorama político interno añade más tensión: el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, ratificó su promesa de vengar el asesinato de su padre y predecesor ocurrido al inicio de las hostilidades, advirtiendo sobre la existencia de una lista negra de objetivos a liquidar.
Frente a esto, Trump respondió de manera categórica asegurando que cualquier intento de magnicidio provocará que Estados Unidos "diezme por completo" a la nación islámica. En medio de este escenario crítico, algunos canales diplomáticos intentan evitar una guerra total; el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, mantuvo una comunicación telefónica con su par iraní en la que instó a una inmediata desescalada de la violencia, enfatizando que el diálogo y la diplomacia siguen siendo las únicas vías viables para alcanzar una paz duradera.