"cookie stuffing"

La hija menor de Bill Gates fue acusada de un presunto delito de fraude electrónico

Phoebe Gates quedó envuelta en una polémica con su startup Phia y fue acusada de cobrar comisiones de forma ilegítima. La pena máxima por el delito es de hasta 20 años de prisión.

Phoebe Gates Foto: Instagram

La hija menor de Bill Gates, Phoebe Gates, quedó envuelta en una severa polémica judicial tras ser señalada por presuntas maniobras fraudulentas con su startup Phia. La firma habría engañado a diversas tiendas de comercio electrónico para cobrar comisiones de forma ilegítima.

El escándalo estalló al descubrirse el uso de "cookie stuffing", una polémica técnica de marketing digital que le permitía a la extensión de la firma abrir pestañas ocultas e incorporar su código de afiliación para cobrar comisiones de ventas que no había generado.

En concreto, en operaciones virtuales legítimas, los creadores perciben un porcentaje al redirigir consumidores reales hacia una tienda. No obstante, en el "cookie stuffing" se alteran las herramientas de seguimiento sin interacción previa del usuario para cobrar fondos ajenos, desplazando la atribución de otros sitios o plataformas.

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En el caso de la firma de la hija menor del cofundador de Microsoft, investigadores hallaron indicios de que la extensión podía insertar automáticamente códigos de afiliación durante el checkout. Al respecto, especialistas estadounidenses advirtieron que tales conductas encuadran en el delito de fraude electrónico federal.

Como consecuencia de las irregularidades detectadas durante el proceso de pago, advirtieron que, de comprobarse el delito, se contemplan posibles sanciones penales de hasta 20 años de prisión como la máxima penal legal indicada por la ley estadounidense.

Si bien la posibilidad de una condena fue mencionada dada la forma en la que suelen ser investigadas dicho tipo de maniobras, hasta el momento la empresaria no afronta imputaciones formales ni condenas en el fuero penal. En caso de llegar a dicha instancia, la fiscalía debería demostrar el conocimiento deliberado y la clara intención de cometer un delito informático.

Por el momento, el panorama jurídico que enfrenta Phia abarca probables demandas en el fuero civil, penalizaciones financieras y la devolución de los dineros percibidos indebidamente. De esta forma, el caso continúa bajo análisis de los investigadores en Estados Unidos.

 

AS.