Un yate atravesó el estrecho de Ormuz: ¿cómo hizo para quebrar los bloqueos?
El yate es propiedad de un multimillonario ruso al cual no se le reconoce ningún permiso especial. Ni Irán ni Estados Unidos se expresaron sobre la navegación en medio del conflicto bélico que atraviesa esa zona.
A pesar de continuar en el foco de la disputa, el Estrecho de Ormuz parece no ser infranqueable. Un yate de lujo, propiedad de un magnate ruso, lo cruzó sin objeciones de las autoridades iraníes o estadounidenses. La embarcación pertenece a un multimillonario del área siderúrgica, Alexei Mordashov.
Su yate, Nord, de 142 metros de eslora y valuado en 500 millones de dólares, estaba en un astillero en Dubái por tareas de mantenimiento. Una vez finalizadas, el pasado viernes 24 por la tarde, salió con destino a Mascate, Omán, atravesando el estrecho de Ormuz de punta a punta.
Bloqueo en el Estrecho de Ormuz
Sin embargo, aún no se sabe si el yate tenía permiso para usar esa ruta por parte de las autoridades. Irán impuso, desde febrero, un bloqueo naval al que luego se sumó Estados Unidos, a modo de presión. Aunque algunos navíos ya han traspasado la zona, en todos los casos se trató de acuerdos entre las partes por ser activos estratégicos y fueron escoltados por alguno de los dos países disputantes.
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Quién es Alexei Mordashov, el dueño del Nord
Alexéi Aleksándrovich Mordashov, al principio de la década, era la segunda persona más rica de Rusia, según Forbes. Tiene 60 años y fue presidente de Severstal, la mayor empresa minera y siderúrgica del país.
Yate Nord, la embarcación del ruso Alexéi Mordashov
Además de su patrimonio, Mordashov es conocido por su cercanía con el presidente Vladimir Putin.
Sin embargo, el navío nunca estuvo a su nombre, sino al de una empresa a cargo de su esposa, en los papeles.
El Nord es uno de los yates más grandes del mundo y cuenta con 20 camarotes, gimnasio, ascensores, cine, spa, salón de belleza, pileta, dos helipuertos y un submarino. Fue construido en un astillero alemán y botado en 2020.
Tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022, el Nord emprendió una extensa travesía para eludir un posible embargo de las potencias occidentales. La embarcación zarpó rumbo a las islas Seychelles y, desde allí, continuó su recorrido por Maldivas, Hong Kong y Corea del Sur hasta recalar en Vladivostok, un estratégico puerto ruso sobre el Pacífico, próximo a Japón.
La maniobra buscó evitar el destino que sí alcanzó a otros bienes vinculados al círculo íntimo del presidente ruso, Vladimir Putin, entre ellos los del magnate Roman Abramovich, cuyos activos quedaron bajo la mira de las sanciones occidentales. Según trascendió, en ese operativo de fuga marítima el empresario Alexei Mordashov habría desembolsado cerca de 460 mil dólares únicamente en combustible.
RG / EM