La Justicia restituyó a la heredera de un galerista judío un cuadro robado por los nazis que apareció en Mar del Plata
La obra “Retrato de una dama” había pertenecido al galerista neerlandés Jacques Goudstikker, cuya colección fue robada durante la ocupación nazi de los Países Bajos. Permaneció desaparecida durante 80 años hasta que fue descubierta en 2025 en una vivienda de Mar del Plata.
La Justicia Federal de Mar del Plata formalizó este viernes 4 la restitución de “Retrato de una dama”, una obra del siglo XVIII que había sido robada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y que permaneció desaparecida durante ocho décadas. El cuadro fue entregado a Marei von Saher, nuera y única heredera del galerista judío neerlandés Jacques Goudstikker, a cuya colección pertenecía.
La pintura había sido encontrada en agosto de 2025 en el living de un chalet del barrio Parque Luro, en Mar del Plata. Su presencia salió a la luz de manera fortuita, luego de que apareciera en fotografías de un aviso inmobiliario de la propiedad. La imagen llamó la atención de investigadores y periodistas neerlandeses que seguían el rastro de obras de arte expoliadas durante el nazismo.
El hallazgo dio lugar a una investigación judicial que permitió establecer que la obra había formado parte de la colección de Goudstikker, un reconocido marchante de arte de Ámsterdam. El galerista huyó de los Países Bajos tras la invasión alemana y murió durante el viaje. Mientras tanto, los nazis se apropiaron de su galería y de buena parte de las más de mil obras que integraban su colección.
El recorrido del cuadro hasta Mar del Plata
Tras la recuperación de la pintura, la obra quedó bajo custodia judicial. En septiembre de 2025 fue entregada a la Justicia por medio de un abogado y posteriormente quedó a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mientras se definía quién tenía derecho a recibirla.
La investigación también alcanzó a Patricia Kadgien, hija del exjerarca nazi Friedrich Kadgien, y a su esposo Juan Carlos Cortegoso, quienes tenían el cuadro en su vivienda. Kadgien había sido un funcionario vinculado al régimen de Adolf Hitler y, después de la Segunda Guerra Mundial, se instaló en la Argentina.
Aparecen nuevas pinturas tras el hallazgo del “Retrato de dama”, el cuadro robado por los nazis
La causa judicial investigó la posible responsabilidad del matrimonio por el ocultamiento y la tenencia de la obra. Antes de la restitución, la defensa había solicitado una suspensión del juicio a prueba, una alternativa que contemplaba el abandono de cualquier derecho sobre el cuadro y su entrega a la heredera.
Los estudios realizados sobre la pintura también modificaron parte de la historia conocida de la pieza. En un primer momento había sido atribuida al italiano Giuseppe Ghislandi, pero los especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes determinaron que se trataría de una obra de Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”, un artista italiano del siglo XVIII.
Giuseppe Ghislandi
La obra fue valuada por especialistas en alrededor de 250.000 euros, aunque su importancia excede ampliamente el valor económico. Para los organismos y entidades que intervinieron en el proceso, se trata de un caso de reparación histórica por la usurpación nazi y de recuperación de patrimonio cultural sustraído a víctimas del Holocausto. La DAIA había intervenido como amicus curiae y destacó el carácter histórico y moral de una eventual restitución.
Marei von Saher, quien reside en Estados Unidos, había reclamado judicialmente la devolución de la pintura en su carácter de heredera de Goudstikker. En caso de recuperar la obra, además, había manifestado su intención de que pudiera ser exhibida temporalmente en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, con un objetivo educativo y de preservación de la memoria sobre el saqueo de bienes culturales durante el nazismo.
La restitución de “Retrato de una dama” constituye así un caso inédito en la Argentina por tratarse de una obra expoliada durante el nazismo cuya devolución a los herederos fue resuelta judicialmente. El cuadro que durante décadas permaneció oculto en Mar del Plata vuelve ahora a la familia de su propietario original, más de 80 años después de su desaparición.
RG/fl