La disputa judicial por la obra “Retrato de una Dama” sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia argentina confirmara que el cuadro pertenece al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como Il Pitocchetto, y no al retratista Giuseppe Ghislandi, como se había sostenido en un inicio de la causa. La decisión abrió la puerta a un reclamo formal de restitución por parte de la heredera del antiguo propietario de la obra, vinculada a uno de los casos más emblemáticos de expolio artístico durante la Segunda Guerra Mundial.
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La nueva reclamante es Marei von Saher, nuera y heredera del galerista Jacques Goudstikker, cuya colección fue saqueada por el régimen nazi tras la invasión alemana a los Países Bajos en 1940. Von Saher, residente en Estados Unidos, sostiene que la pintura forma parte del patrimonio familiar expoliado y solicita que la obra le sea devuelta una vez concluido el proceso judicial en Argentina.

El cuadro fue hallado años atrás en una vivienda de Mar del Plata, donde permaneció durante décadas sin registro público. Las investigaciones determinaron que el inmueble pertenecía a la familia de un ex funcionario nazi que se radicó en el país tras el final del conflicto bélico, una práctica habitual durante la posguerra en América del Sur.
La confirmación de la autoría estuvo a cargo de especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes, quienes realizaron peritajes técnicos, análisis estilísticos y estudios comparativos con otras obras de Ceruti conservadas en museos europeos. Los expertos concluyeron que el trazo, la paleta cromática y el tratamiento de la figura coinciden con la producción madura del artista lombardo.
Con esta nueva atribución, la obra adquirió una relevancia histórica y económica mayor. Según estimaciones preliminares, el “Retrato de una Dama” estaría valuado en más de 250.000 euros, aunque especialistas advierten que su precio podría incrementarse debido a su procedencia y al contexto histórico que la rodea.
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La historia del cuadro está íntimamente ligada al saqueo sistemático de bienes culturales perpetrado por el nazismo. Tras abandonar su galería en Ámsterdam para huir de la persecución, Goudstikker perdió más de mil obras que fueron trasladadas a Alemania y luego dispersadas por distintos países de Europa y América. Muchas de ellas permanecen aún desaparecidas.
Desde hace más de dos décadas, Marei von Saher impulsa procesos de restitución en tribunales internacionales y museos de renombre, en una cruzada que se convirtió en un caso paradigmático dentro del derecho internacional del arte. Su reclamo se apoya en principios reconocidos por acuerdos como los Principios de Washington de 1998, que promueven la devolución de obras robadas durante el Holocausto a sus legítimos propietarios o herederos.
En Argentina, la causa es investigada por el Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal de Mar del Plata, que extendió el plazo de la pesquisa hasta marzo próximo. La Justicia busca establecer con precisión el recorrido de la obra desde su salida forzada de Europa hasta su llegada al país.
En ese marco, a mediados del año pasado, el fiscal federal Carlos Martínez imputó a la actual poseedora del cuadro y a su pareja por el delito de encubrimiento agravado. Según el Ministerio Público Fiscal, esta figura penal debe entenderse como conexa a delitos de lesa humanidad, dado el origen del bien y el contexto histórico en el que fue sustraído.
El caso vuelve a poner en agenda el rol de la Argentina como destino de obras de arte provenientes del expolio nazi y la responsabilidad del Estado en la identificación, custodia y eventual restitución de estos bienes. También reabre el debate sobre la memoria histórica, la reparación simbólica y la cooperación internacional en materia de patrimonio cultural.
Mientras la investigación avanza, el “Retrato de una Dama” permanece bajo custodia judicial. Su futuro dependerá de la resolución de los tribunales argentinos, que deberán decidir si corresponde su restitución a la heredera de Goudstikker, sumando así un nuevo capítulo a la larga historia de recuperación del arte robado durante uno de los períodos más oscuros del siglo XX.
LV/fl