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Cuatro de cada 10 jóvenes de hasta 21 años no paga sus créditos y supera cinco veces la media de morosidad

El fuerte aumento refleja un problema profundo de educación financiera y acceso temprano al crédito. A esto se suma la combinación de préstamos fintech, tasas elevadas y la necesidad de cubrir gastos cotidianos antes de contar con empleo formal.

Banco de la Provincia de Buenos Aires Foto: Cedoc

Los datos del Banco Central y de instituciones como Provincia Microcréditos revelaron que cerca del 41% de los jóvenes de 18 a 21 años presenta morosidad en sus créditos, quintuplicando el promedio general del sistema financiero, que ronda el 7,8-8,8% en hogares, y “4 de cada 10 jóvenes de hasta 21 años no paga sus créditos y supera cinco veces la media de morosidad”, advirtió Alejandro Formento, vicepresidente del Banco Provincia, en Modo Fontevecchia, por Net TV. A este escenario se suman préstamos fintech con tasas de hasta 500% anual, multiendeudamiento que alcanza el 28% en este grupo, caída del poder adquisitivo, informalidad laboral y la necesidad de cubrir gastos familiares, factores que obligan a implementar programas de alivio para mitigar el impacto en las familias.

El abogado y funcionario argentino, Alejandro Formento, actualmente se desempeña como director del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Banco Provincia) y presidente de Provincia Microcréditos, empresas vinculadas al sistema financiero de la provincia bonaerense. Se sabe que ingresó al directorio del Banco Provincia en 2021 a propuesta del gobernador Axel Kicillof y ha ocupado diversos cargos públicos, entre ellos jefe de gabinete de asesores en la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias y director del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en 2015.

Decíamos al comienzo que hace un tiempo —estoy hablando ya hace décadas— se le preguntaba a Amalita Fortabat por la cantidad de bolsas de cemento, que eran un termómetro de cómo andaba la microeconomía. Y para ver cómo andaba la temporada de verano en Mar del Plata había que preguntarle a este hombre, a este productor teatral, cuántas entradas había vendido. El boca de urna que él nos decía que sacaba era que había un 15% menos de entradas vendidas, como reflejo de un 7% menos de personas ingresadas a Mar del Plata este verano, comparativamente con el verano anterior, lo que indica claramente un proceso, si no recesivo, por lo menos que no despega. ¿Cómo hace la provincia de Buenos Aires? ¿Qué factores y posibilidades tiene el Banco Provincia de intervenir efectivamente en el consumo para cruzar esta etapa de inflación?

El Ministerio de Producción de la provincia, del cual depende el área de Turismo, viene registrando algunos datos que van en esa línea. En las comparaciones interanuales, lo que se registra en el ingreso de turistas y veraneantes en la costa es un descenso de cerca del 10% interanual, comparado sobre todo con 2023. Desde 2023 hasta lo que se está registrando en esta temporada hay una merma de aproximadamente 350.000 turistas, que representa cerca del 10% del conjunto de veraneantes. Entiendo que iba en esa línea un poco los datos que vienen del sector, y el tema de entretenimientos y teatro en Mar del Plata es muy importante.

Desde Banco Provincia, como parte de las políticas del gobierno provincial, intentamos estimular y facilitar mecanismos para promover el turismo y el consumo en los lugares turísticos. Desde el banco tuvimos dos o tres campañas significativas. Una fue una línea de crédito para pagar paquetes de turismo en hoteles y ese tipo de alojamientos, con condiciones flexibles. También hubo una campaña con tarjetas de crédito del banco para hacer pagos en seis cuotas sin interés. Además, sostenemos desde Cuenta DNI, allá por 2020, una campaña de consumos en balnearios, restaurantes, teatros y demás, con la aplicación digital del banco, intentando promover y estimular el consumo para dinamizar la economía de la costa, que es muy dependiente de cómo le va la temporada.

Uno de los temas que tienen que ver con la falta de crecimiento del consumo y, finalmente, con la pérdida de capacidad de consumo que eso refleja, aparece como síntoma en la morosidad de las personas que toman créditos. ¿Cómo afecta el crecimiento de la morosidad al Banco Provincia y de qué manera ustedes tienen un termómetro comparado con otras épocas, con la morosidad de otros momentos de, bueno, no sé si llamarlo cierto grado de recesión?

Sí. A ver, los datos son bastante duros y hablan un poco por sí mismos. Ahora se conoció el último dato del informe de bancos del Banco Central, que registra para el período de noviembre —es decir, con un cierto rezago estadístico— una irregularidad del 8,8% a nivel nacional. Eso significa que, de cada 100 personas o familias que toman un crédito, casi nueve tienen problemas para pagar tanto tarjetas de crédito como préstamos personales. Lo que vemos particularmente es que en la provincia este dato es mucho más complejo. Con estadísticas propias, construidas en base a información pública, observamos que en la provincia de Buenos Aires la irregularidad, es decir, las dificultades para pagar y honrar préstamos y tarjetas de crédito, es del 12,8%. Es un 40% por encima de la media nacional.

Estimamos que eso obedece a las particularidades de la estructura productiva de la provincia, al peso específico de la industria y del consumo masivo, que son las actividades más afectadas por el modelo. Se conoció ahora el indicador del INDEC, el EMAE, que mide el nivel de actividad y muestra una caída. Los indicadores que manejamos nosotros en el banco también lo reflejan, con lo cual esto es consecuencia de la recesión, de la pérdida de empleos formales, del deterioro del empleo y de los problemas de ingresos en algunos sectores. En términos generales, si buscamos un dato similar al 8,8% de irregularidad a nivel nacional, tenemos que pasar de largo la pandemia, la crisis del macrismo e incluso la crisis financiera internacional de 2007 y 2008, y remontarnos a la salida de la crisis de 2001 para encontrar esos ratios. Estamos en un nivel que nos obliga a mirar veinte años atrás los problemas de las familias para pagar.

En la provincia este problema está agravado porque, como comentaba, las particularidades de la estructura productiva y socioeconómica, donde la industria y el consumo masivo tienen un peso específico mayor que en otras provincias, hacen que se resienta más. Desde el punto de vista del banco, estamos en línea con lo que le pasa al sistema: la morosidad del banco está alineada con la del sistema. No es una situación puntual ni más grave, pero sí tenemos una actitud mucho más proactiva. Generamos muchas líneas de refinanciación para facilitar a las familias con problemas de pago condiciones financieras mejores, bajando tasas, extendiendo plazos y buscando mecanismos más flexibles para acompañar a las familias. Esto afecta al consumo. Lo vemos en tarjetas. Básicamente, hay un uso cotidiano y de subsistencia de la tarjeta de crédito como herramienta y, en la medida en que esa rueda deja de girar, estimamos que se afecta la vida cotidiana.

Este 40% más de morosidad en la provincia de Buenos Aires respecto del promedio nacional, ¿corresponde a todos los bancos de la provincia o exclusivamente al Banco Provincia?

No, es del sistema bancario y, en realidad, de todos los proveedores de crédito, porque recordemos que hay proveedores bancarios y no bancarios. Es del conjunto de los créditos otorgados en la provincia de Buenos Aires por entidades bancarias y no bancarias. La irregularidad llega al 12,8%. Un dato relevante es la aceleración del problema: si uno compara interanualmente, se triplicó. Mes a mes se observa un deterioro cada vez más marcado y acelerado. Otro dato importante tiene que ver con los jóvenes. En el segmento de 18 a 21 años, la morosidad, que en promedio es del 8,8% a nivel nacional, supera el 40%. Esto quiere decir que hay jóvenes que ingresan primero a la central de deudores del Banco Central antes que al registro de empleo formalizado de la Nación. Ahí vemos un problema particularmente serio.

En función de eso, venimos desarrollando desde hace dos años un programa del Banco Provincia que se llama Rico en Data, que consiste en capacitación en educación financiera e inclusión financiera en escuelas de la provincia. Llevamos capacitados más de 100.000 chicos de secundaria. Pero el problema es macro, es sistémico, y más allá de las iniciativas del banco para poner un límite y acompañar, no alcanza.

A ver si entendí bien: ¿la morosidad en los jóvenes es un 40% mayor que el promedio o es del 40% del total?

Es del 41% del total. En el promedio general, se multiplica por cinco.

¿Hasta qué edad consideran jóvenes?

De 18 a 21 años. Son pibes y pibas que terminaron el colegio y salen al mercado laboral. Sabemos que el indicador de problemas de empleo en ese segmento es mucho mayor que el promedio y, además, están sobreendeudados. El 41%, según la central de deudores y el análisis del Banco Provincia, marca un problema puntual.

¿Eso es solo en la provincia o a nivel nacional?

Es a nivel nacional.

Ahí hay un dato relevante de alfabetización financiera.

Exacto. Y hay un dato complementario: el 70% de esos créditos son tomados a través de aplicaciones fintech. Son muy prácticas, accesibles, pero adolecen de información y transparencia. Las fintech no están regidas por las normas de protección de usuarios de servicios financieros del Banco Central.

Pero si no cobran el 40% de sus créditos, las fintech también están en problemas.

Claro, pero el modelo de negocio es prestar poca plata a tasas astronómicas. Eso cubre el riesgo. Terminan siendo rentables. Las principales aplicaciones tienen resultados económicos significativos porque el precio paga el riesgo.

O sea, el interés de uno cubre al que no paga.

Dicho sencillamente, es así.

El aumento de la morosidad también estuvo relacionado con el aumento de tasas durante 2025, muy por encima de la inflación.

Sí. La política macroeconómica del gobierno nacional indujo un apretón monetario, restricción de liquidez, volatilidad y subas de tasas muy fuertes, sobre todo antes de las elecciones. A mayores tasas, se complican los pagos, sobre todo con pérdida o deterioro del empleo y atraso en ingresos de jubilados y asalariados.

Plazo fijo: qué tasas pagan los principales bancos en la última semana de enero de 2026

Es multicausal. Las tasas del año pasado fueron muy altas y tienen impacto.

MV