Guerras y tecnología

A 25 años del 9-11: qué cambió en la seguridad internacional y la geopolítica

Alejandro Corbacho realizó un análisis sobre los cambios en la seguridad internacional, el avance de los drones y la inteligencia artificial y advirtió que el mundo atraviesa una etapa más incierta, violenta y marcada por la competencia entre grandes potencias.

Alejandro Corbacho Foto: Linkedin Alejandro Corbacho

A 25 años del atentado contra las Torres Gemelas, el mundo atraviesa una transformación profunda en materia de seguridad, conflictos y tecnología. Alejandro Corbacho, especialista en Relaciones Internacionales, Seguridad, Defensa e Historia Militar, analizó cuánto cambió el escenario internacional desde aquel ataque y cómo nuevas herramientas, como los drones y la inteligencia artificial, modificaron la forma de hacer la guerra.

En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Corbacho repasó el regreso de la competencia entre las grandes potencias, la proliferación de nuevas tecnologías militares y el riesgo de que actores no estatales accedan a capacidades cada vez más destructivas. También reflexionó sobre las guerras híbridas, la polarización de las sociedades y las posibilidades de que la tecnología pueda ser utilizada para evitar, o profundizar, futuros conflictos.

Alejandro Corbacho es doctor en Ciencia Política por la Universidad de Connecticut, especialista en Relaciones Internacionales, Seguridad, Defensa e Historia Militar. Cuenta con una destacada trayectoria como profesor en las escuelas de Guerra Naval y de Guerra Conjunta, además de ser investigador y miembro consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. 

Alejandro, muy buenos días. Jorge Fontevecchia, los saludo. Obviamente, un cuarto de siglo del 11 de septiembre del 2001 nos hace reflexionar sobre qué cambió en la seguridad nacional, qué cambió en el terrorismo, qué cambió en el tema de las armas y la posesión de armas de destrucción masiva, que ya no son solamente propiedad de los Estados; qué cambió del balance con los drones, entre armamentos muy sofisticados que solamente tenían acceso a un par de potencias, que hoy las potencias medias pueden competir o defenderse con las grandes potencias, como nos está demostrando, por un lado, la guerra en Ucrania y, por otro lado, en Irán. Nos gustaría entonces que nos hiciera un balance conjunto de todas estas dudas.

Bueno, un gusto estar con usted, encantado de conocerlo. Bueno, en realidad cambió mucho. Cambió, yo diría que este atentado es el que nos lleva al siglo XXI. Hasta el 11 de septiembre del 2001, estábamos todavía en esa etapa de transición que era desde el fin de la Guerra Fría hasta algo nuevo que, como nombre, le habían puesto posguerra fría. Después le pusieron posguerra fría y estaba más concentrada en lo económico, en una construcción liberal internacionalista. Y el atentado este nos lleva de lleno otra vez a un mundo de conflicto, donde grupos, no una nación, sino ya un grupo terrorista, pasa a la acción violenta en un modelo inimaginable. Porque, digo, ya en la guerra de Vietnam, los vietnamitas podrían tener muchos motivos para atacar a los Estados Unidos, como lo hizo el grupo de Bin Laden, Al Qaeda, pero no fue así. Pero sí eligieron un símbolo, un símbolo, una ciudad, un país. Entonces esto cambió y cambió justamente a ese país, a los Estados Unidos, que de algún modo su eje pasó de ser un momento unipolar benigno a un momento unipolar más complicado, donde los Estados Unidos está más asertivo, donde recuerdo un titular en uno de los diarios argentinos que decía el fin de la paz de la era westfaliana, digamos, de la paz de Westfalia, en donde se hablaba de los Estados y la convivencia. Ahora, a partir de ahora, los Estados Unidos iba a adoptar la teoría del ataque, o sea, a adoptar la posibilidad de ataque preventivo, y además esto lleva a las campañas por parte de los Estados Unidos en Afganistán e Irak. Y a lo largo de este periodo eso fue un grave error de los Estados Unidos. Digamos, lo de Afganistán se podía justificar, pero no lo de Irak, diría que era menos justificable y creó un vacío en la zona que aún hoy todavía sufrimos. En cuanto a las armas, en cuanto al terrorismo, bueno, se presenta en sociedad el terrorismo islámico, no los islamistas, el islam, sino el islamismo yihadista, y de algún modo se unifica, y lo que va, se va unificando y va mostrándose fuerte y recurriendo al terror. Y hoy en día lo que tenemos es que, con lo que ha sucedido con Israel e Irán, toda esa región y el mundo islámico está teniendo presencia, además, junto con el movimiento migratorio, ya en Europa, con lo cual cambian los balances de poder, las alianzas, la vuelta de Rusia, digamos que en el ataque a Ucrania como actor importante para la región, y por supuesto, el más importante a partir del 2015 en adelante, más o menos, es la competencia abierta estratégica entre los Estados Unidos y China. Eso es lo que ha cambiado. En cuanto a las armas nucleares, bueno, tuvimos al principio de la, teníamos a Corea del Norte como actor que estaba proliferando y buscando tener armas nucleares. Hoy las tiene, nadie tiene pensado, era muy difícil ir a la guerra por tema de armas nucleares. O sea, todavía hay un tabú nuclear, pero sí, a partir de Putin invadiendo Ucrania, se empieza a hablar de esa posibilidad, porque, bueno, la OTAN tiene una doctrina de empleo de armas nucleares, y Rusia, por supuesto, como potencia poseedora de gran cantidad de armamento nuclear, está en eso. Sin embargo, hoy en día ha bajado, en mi opinión, y los medios ya no hablan tanto de eso, pero sí, como usted bien mencionó, los drones y los misiles hipersónicos son las novedades que tenemos ahora. Y ahí la novedad esa es que ha abaratado, no los misiles hipersónicos, pero sí el uso de drones, ha abaratado el conflicto. Los drones no son pilotos, no llevan pilotos o tripulantes, con lo cual el costo humano es menor, y esto podría facilitar, o sea, hay teorías acerca de la presencia de estos artefactos, de esta tecnología, facilitaría ir a la guerra, porque también está el tema de la atribución, a quién le atribuimos ese ataque de drones. Así que eso es lo que el mundo se ha vuelto, básicamente, 25 años más tarde de lo de las torres: más incierto, violento, digamos, donde hay una puja, una competencia entre las grandes potencias que no había en aquellos años.

Alejandro, casi coincidiendo, porque fue un día antes, con el aniversario de un cuarto de siglo del atentado a las Torres Gemelas, la empresa que tiene a Peter Thiel como uno de sus accionistas principales, inversores principales, Covenant, anunció la fabricación en masa de misiles low cost. Primero varios miles, luego decenas de miles, hasta que, obviamente, originalmente para reforzar a los países como Estados Unidos, pero hay un punto en que la proliferación de este tipo de tecnologías se va a abaratar, así como primero fueron los drones, ahora los misiles low cost. Tratemos de imaginar una Al Qaeda de la próxima década. ¿No les será mucho más fácil, en lugar de utilizar aviones como misiles, utilizar directamente misiles guiados por inteligencia artificial? ¿Hasta qué punto se puede construir escudos de protección a eso?

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Bueno, usted ha dado en la teoría. El gran problema, el gran desafío que ha surgido es lo que algunos autores llaman la democratización de la guerra. O sea, más actores, ya no solo estatales, actores paraestatales o subestatales, tienen acceso a tecnología que puede producir mucho daño, no nuclear, no necesariamente nuclear, pero puede producir mucho daño y afectar también las alianzas. La estructura de alianzas y todo eso. La inteligencia artificial más drones son un nuevo dato. Pero bueno, como toda la... A ver, uno tiene que mirar la historia. Es una nueva tecnología. Los seres humanos estamos, de algún modo, somos incorporados, tenemos parte de la violencia, el uso de la violencia. Entonces, en distintas etapas históricas han aparecido nuevas tecnologías y luego se han incorporado y son parte de la vida cotidiana. Si seguimos a autores que abrazan una visión más realista del mundo, en lo que dentro se llama la visión realista, justamente, no son tan optimistas, es que lo que viene es una era de violencia. Esto con distintos niveles, pero es cierto que actores subestatales pueden adquirir estas capacidades. Al mismo tiempo se están desarrollando armas que... O sea, para frenar esto. Entonces, esto, digamos, es parte de un ciclo de la historia en la cual la incorporación de nueva tecnología que empieza con el... Digo, del bronce al hierro y de ahí en adelante, la pólvora al uso de señales. Por ejemplo, en los años 90 la fuerza militar se medía en términos de la tecnología de la aviación, la tecnología de satélites, imágenes, armas de precisión. Bueno, hoy la precisión está miniaturizada y está casi al acceso de ir a comprarlo en un negocio. Pero también ahí se están encontrando respuestas a eso.

A ver, tratando de ser optimista, Alejandro. Perdóneme, tratando de ser optimista. A ver si nos deja ese sabor positivo en el medio de tanto anuncio catastrofista. Internet fue el resultado de un desarrollo militar.

Sí.

La aviación comercial fue el resultado de un desarrollo militar. Entonces, podríamos decir que...

Bueno...No, no, no, esto no fue... No me parece que es eso. O sea, la aviación militar fue resultado de tener aviones que en su momento...

No, la comercial, la comercial.

Ah, la comercial y los transportes, sí, uso dual, sí, sí, puede ser.

O sea que lo que uno ve es que finalmente en esa carrera armamentista lo que finalmente primero se produce es el aspecto negativo. Bueno, podríamos decir lo mismo, la energía atómica: primero se desarrolló para bombas y después para producir energía con poco costo. Es decir que su visión, lejos de ser catastrofista, lo que plantea es la historia humana ha demostrado que, como usted dice, desde la era del bronce hasta la pólvora, hasta la energía atómica y hoy eventualmente la energía, la inteligencia artificial, lo que primero aparece como amenaza, luego los seres humanos tenemos la capacidad de reconvertirlo finalmente al servicio de toda la humanidad.

Sí, eso es posible. Yo le diría que la inteligencia artificial sí es un tema que hay, bueno, hay muchas conjeturas, hay muchas muy catastróficas, otras muy positivas, eso sería lo más complicado. Quizás el mayor temor que haya ahora es que se pueda ver alguna, hablábamos de un tabú nuclear, que puede haber algún tipo de hackeo o empleo de algún arma nuclear por accidente, más que por accidente, por algo que se llama inadvertida. Entonces ahí todavía... ahí hay unos huecos, pero todavía hay lugar para la esperanza. Yo lo que quiero decir es que va a seguir habiendo guerra y va a haber sufrimiento. Las expectativas positivas y optimistas que había en los años 90 hoy se han diluido y no porque uno es naturalmente malo. Es que hay que entender que la naturaleza humana, la guerra en la historia de la humanidad y los intentos de frenarla, o sea, la guerra tiene mucha historia, es muy... ha sido parte de la vida humana. Y los intentos de frenarla o controlarla tienen muy pocos años. Piense que las instituciones internacionales nacen a principios del siglo, a fines del siglo XIX, principios del XX. Entonces, digo, hubo algunos arreglos anteriores, pero el esfuerzo de frenarlo es muy... hace muy poco tiempo. Entonces, y hay una tendencia en los seres humanos, se pensaba también que las guerras entre grandes potencias no iban a ocurrir. Y ahora usted tiene Rusia-Ucrania como una guerra que ya no es, es que es moderna, pero hace recordar a las viejas guerras y ya no como otros pensaban que eran expedicionarias o de pequeños grupos. Entonces, el tema es que convive todo eso y algunos autores ahora lo llaman guerra híbrida o guerra de multidominio. En todos los espacios estamos combatiendo. Nosotros sufrimos hace poco una campaña, en mi opinión, que existió y fue una campaña seria, en contra de la Argentina, para minar a la Argentina por distintos motivos y sobre todo en el caso de la selección nacional contra Messi. Entonces, son instrumentos nuevos que se usan. Y otro elemento nuevo que hay es que las sociedades, al estar más conectadas, más interpenetradas, en el sentido de que conviven más, están siendo fragmentadas desde adentro. O sea, las propias sociedades se fragmentan. Usted lo está viendo en Estados Unidos. En la Argentina tenemos las famosas brechas, la famosa polarización. Pero no es una polarización muy fuerte, no es una polarización electoral. Es una polarización de modos de vida que hoy es posible y antes no lo era. Entonces, todos esos factores son... Obviamente que la humanidad va a tener que tomar nota de eso, ¿no? Para poder ir hallando respuestas, porque sí, el final sería catastrófico. Yo trato de no pensar, digamos, en la catástrofe, porque si pensamos en la catástrofe, igual usted la semana que viene, y si llegamos a eso, no me lo va a decir Corbacho, usted se equivocó, ¿no? Pero es así. Los seres humanos para la destrucción somos muy rápidos y una vez que se montan al caballo, difíciles de parar. Las armas nucleares se detienen, hay un límite hasta ahora. Estado que obtiene un arma nuclear, de algún modo se vuelve actor responsable. La creencia es que no lo son. Pero han sido muy responsables porque está la autodestrucción. El problema es que si la inteligencia artificial va a determinar eso, bueno, ahí eso ya... Hay distintas opiniones. Es como la economía también. Usted trae cinco economistas para hablar de la economía argentina y va a tener cinco diagnósticos distintos. Por lo menos esa es mi impresión.

Alejandro Corbacho, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo.

Gracias a usted. Muy amable.

 

LMM