Futuro político

Aníbal Fernández: “No le pediría a ningún candidato que prometa el indulto a CFK”

El exministro rechazó la idea de un indulto para Cristina Kirchner, sostuvo que su libertad debe basarse en su inocencia y planteó que el peronismo necesita una renovación política con propuestas concretas.

Aníbal Fernández Foto: CeDoc

Las discusiones dentro del peronismo sobre el futuro judicial y político de Cristina Kirchner volvieron a instalar el debate alrededor de un eventual indulto presidencial y de cómo debería posicionarse la oposición frente a esa posibilidad. Aníbal Fernández rechazó esa alternativa, sostuvo que la expresidenta “tiene que estar libre porque es inocente” y aseguró en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190): “No le pediría a ningún candidato que prometa el indulto a CFK”.

El político, abogado y contador argentino vinculado históricamente al peronismo y al kirchnerismo, Aníbal Fernández, ocupó numerosos cargos de alto nivel en distintos gobiernos, entre ellos ministro del Interior durante la presidencia de Néstor Kirchner, jefe de Gabinete y ministro de Justicia durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y ministro de Seguridad bajo la presidencia de Alberto Fernández. Sumado a eso, fue intendente de Quilmes, senador nacional por la provincia de Buenos Aires y candidato a gobernador bonaerense en 2015. 

Esta semana fue noticia por todos lados. Usted dijo que, en el hipotético caso —y lo planteó siempre con la ironía que lo caracteriza—, que le tocara ser presidente, “no tocaría nada de lo que hizo Milei”. Me gustaría que compartiera con nuestra audiencia la explicación a esa respuesta que dio en el reportaje que le hicieron.

Lo sucedido a partir del cambio de gobierno en 2023 en adelante es gravoso para un pueblo sin forma de defenderse. La depreciación de los sueldos, la situación de los jubilados, la situación de los pibes con discapacidad, la salud pública; hay demasiados elementos que implican dolor.

Cuando me preguntan qué haría si me tocara hacerme cargo de este tema, yo no toco nada, prima facie. Después comienzo a tomar tema por tema. Si ven la nota, lo digo exactamente así. Los temas que me den una solución a problemas importantes que necesito resolver como primera decisión del país, los desarrollaremos. Y si no se pueden consolidar porque son gravosos para el país, serán dados de baja, renovados o mejorados.

Para eso hay que recabar todas las fuerzas políticas posibles que tengan la vocación de trabajar en conjunto sobre un objetivo claro.

En el planteo dice que todo el esfuerzo que hizo el pueblo no hay que tirarlo por la borda, que ya que se hizo hay que aprovecharlo, lo que implica de alguna manera un reconocimiento a algo positivo del actual gobierno.

Y si lo que veo es positivo, será positivo. ¿Por qué hay que negarlo?

Hoy le estoy contando algo con los elementos que tengo a mano. Si eso es así y tengo que reconocer que hicieron algo que estaba bien y que lo consolidamos porque estaba bien, ¿por qué no?

Está bien, no se lo discuto.

Estoy tratando de describirlo como sigo la entrevista.

Yo coincido.

Pero digo, yo interpreto de eso que usted declara que, a su juicio, el candidato que tendría mejores posibilidades de ganarle a Milei el año próximo representando al peronismo tendría que ser alguien que reconociese las cosas que significan un avance o algo positivo, y no alguien que dijera: “Vamos a hacer todo lo contrario”. Y lo primero que aparece es que una persona como Axel Kicillof representa un modelo económico opuesto, mientras que una persona como Sergio Massa —le pongo ejemplos, pero en realidad me refiero a alguien más al centro o más a la izquierda— podría ser quien aproveche la continuidad de ese sacrificio invertido. 

Sí, yo no tengo vocación de invalidar a nadie.

Cualquiera de los que se presenten como candidatos del peronismo y con el apoyo del peronismo, que es una de las cosas indispensables por las que uno tiene que trabajar, tiene que encontrarse con ese tema.

Yo hago mi evaluación y mi evaluación dice que no se puede derrumbar un edificio para construir uno nuevo sobre los escombros. Es medio estúpido eso. Lo hemos hecho durante muchísimos años, pero llega el momento de pensar las cosas con un poco más de seriedad y darle el formato que corresponde. Yo estoy convencido de que eso es así.

Kicillof, cuando se presentó por la primera gobernación, tenía palabras en la mano, nada más. Cuando se presentó por la segunda ya no había lugar para las palabras: había que mostrar hechos. Y los hechos se mostraron y fueron reconocidos por el propio pueblo que lo votó.

Es honesto, tiene un montón de cualidades. Y otros compañeros que puedan presentarse como candidatos, con propuestas novedosas, tienen que entender que el secreto de esto no es meterse en TikTok. El secreto es serios a la hora de trabajar y pensar o repensar la vida de un país.

Usted fue una persona a la que le tocó vivir quizás el momento de mayor dinamitación de un edificio, usando sus términos, que fue la salida de la convertibilidad en el gobierno de Eduardo Duhalde. Se derrumbaba un sistema económico y se apostaba exactamente a lo opuesto con Duhalde primero y con Néstor Kirchner después. Lo que usted está diciendo ahora, desde la experiencia de haber vivido eso con grandes responsabilidades, es que no tenemos que volver a hacer eso si nos toca volver a gobernar.

Porque si da un resultado positivo, lo da por casualidad, no porque uno lo pensó. 

La Argentina no puede ir a los tumbos en la cabeza de los dirigentes, pensando que la buena fortuna los va a acompañar. Yo tengo que buscar la buena fortuna peleándola todos los días.

Ese señor que están mostrando ustedes en el medio, cuando yo acordé trabajar con él, iba a Paraná. Nos fuimos juntos y, a la vuelta, en el avión, me contó todo lo que veía. “No puede ser, los viejos la están pasando mal”. Trece aumentos les dio a los jubilados por decreto hasta que salió la movilidad jubilatoria. A los viejos no se les pega, a los viejos se los cuida.

Uno tiene que pensar que esas cosas no son casualidad, sino una definición con mucha carnadura de un pensamiento criterioso respecto de lo que está sucediendo y quiénes la pasan peor.

Ahora, fíjese que para mantener la convertibilidad se le bajó el 13% del salario a muchas personas.

Perdida la convertibilidad. La convertibilidad se cae con el tequila en el ‘95.

Pero a los fines concretos del derrumbamiento del edificio, usted dice que se empezó en el ‘95 con el tequila y terminó dando su sentencia de muerte definitiva en 2001. Usted también fue protagonista esta semana. Yo quería colocarle algo relacionado con María Eugenia Vidal, con quien compitió por la gobernación bonaerense en 2015. Dice que es a partir de la nota de Clarín, cuando Sergio Schoklender habría dicho que en Sueños Compartidos se trabajaba en contra de Macri por instrucción suya. Y aparece una foto suya con cara de sorprendido.

¿Por qué no hablamos primero de la fecha? ¿De cuándo estamos hablando?

Esto fue ayer, es un posteo del 27.

No le entiendo. Esa foto es una foto en el Senado. Me contaron algo tan asombroso que lo recuerdo perfectamente.

Y además usted es histriónico por naturaleza.

Y muy inteligente el fotógrafo que estaba pendiente de lo que sucedía.

Causa Sueños Compartidos: Schoklender denunció que Aníbal Fernández financiaba un "centro de denuncias" contra el PRO

No me molesta esa foto, no me genera nada. Pero ahora que usted me pregunta, ¿de qué año está hablando?

Es la declaración de Schoklender en la causa por Sueños Compartidos.

Yo nunca le presté atención a ese señor. Un tipo que mató a los padres es una cosa que no quiero ni ver.

Me genera la misma actitud que usted acaba de mencionar. Más allá de eso, tengo la obligación de preguntarle sobre Sueños Compartidos.

No sé, nunca participé, no conozco nada, nunca me tocó firmar cosas para ellos, salvo dentro del marco del funcionamiento del Estado.

Leí un pedacito que decía que yo le daba plata. A mí para sacarme un peso me tienen que hacer una cesárea, así que que yo le dé plata a Eduardo Barcesat, a quien conocí y traté unas 15 o 20 veces en la vida pública, es una estupidez.

Siempre me pareció un señor serio. Me lo he cruzado en actos, me mereció respeto y me lo merece actualmente. No lo veo capaz de hacer daño y mucho menos con plata mía.

Si esta mujer, que es un alcornoque importante, necesita que yo me ponga a analizar sus dichos, que haga lo que quiera. Ya con lo que hizo en la gobernación de la provincia, destrozando la economía de los bonaerenses, ya me cansó.

Entonces, ¿le parece que correspondería llamar a Barcesat para que dé explicaciones?

No tengo dudas de que es un hombre que va a dar explicaciones. Siempre me pareció muy serio. No somos del mismo pensamiento ideológico, pero desde el punto de vista constitucional tiene una visión no muy lejana a la nuestra.

Lo he visto actuar colaborando con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Es un hombre formado, que ha aportado muchas cosas. Nunca lo vi buscando hacerle daño a nadie.

Le decía que comparto su visión sobre Schoklender y también su diagnóstico respecto de lo que la sociedad argentina va a pedir en 2027: que aquellas cosas que hayan salido bien no se tiren a la basura.

Heráclito decía que el río en el que nos bañamos nunca es el mismo. Usted se baña en este río, pero el río sigue corriendo y mañana se va a bañar en otro.

Hoy la situación muestra que, cansada de muchos errores también de mi partido, quizás más errores que cualquier otro, la sociedad miró para otro lado y buscó en otros lugares quiénes pudieran expresarse de esa manera.

Nosotros cargamos con la responsabilidad. Jamás hablaría del derecho al voto de nadie. Yo trabajé y peleé mucho por conquistar el voto. Los errores que cometimos también tenemos que asumirlos. Pero también hubo una pandemia, una sequía y una guerra entre Rusia y Ucrania. Hay elementos que no se pueden obviar cuando se hacen estos análisis.

La disrupción que se pueda esperar será como la que le tocó al presidente o será de otra característica, pero le va a exigir mucho más a un gobernante tener idea de lo que está haciendo.

Porque acá la derecha miente de la forma más ordinaria y grosera que pueda existir. Uno dice que la pobreza bajó 10 millones, otro 12, otro 14. Hay autorización para mentir cualquier cosa. Bueno, eso será lo que tendremos que confrontar.

La jefa de producción me insiste con una última pregunta: si usted cree que debería exigírsele a cualquier candidato peronista que asegure que le va a dar el indulto a Cristina Kirchner.

Yo no hablaría de eso nunca.

Esas sobreactuaciones no las creo. Primero, no creo que Cristina esté satisfecha con semejante burrada. Segundo, bajo ningún punto de vista acepto ese cartelito que decía Cristina libre”.

Elecciones 2027: Aníbal Fernández pronosticó que Axel Kicillof ganará

Cristina tiene que estar libre porque es inocente, no por un cartelito. Yo conozco la causa, la leí y sé que es inocente. Eso es lo que me gustaría que sucediera.

Tampoco me gustó en la campaña del año pasado cuando algún ganso dijo que nosotros teníamos que ir adelante para frenar al presidente. Yo soy de la vieja guardia. La vieja guardia no hablaba de la oposición. La oposición que resuelva su vida. Nosotros tenemos que ganar por ser mejores. Esforcémonos por ser mejores y ganarles, pero no porque “hay que frenarlo al presidente”. Eso es estúpido. Yo no participo de las cosas de la estupidez mientras pueda darme cuenta y sacármelas de encima.