Carlos Fara: "Milei juega con fuego con las Malvinas"
Según el analisis del especialista, las últimas decisiones del Gobierno nacional pueden llegar a tener efectos desfavorables y aseguró que "su principal adversario es él mismo, su propia gestión".
La discusión por Malvinas volvió a instalarse en la agenda política argentina y, para el analista Carlos Fara, la estrategia del gobierno de Javier Milei puede terminar teniendo un efecto adverso. En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Fara analizó el impacto de las últimas decisiones del Gobierno y advirtió que el Presidente está tomando una posición que implica “jugar con fuego”, especialmente si no obtiene una respuesta concreta de Donald Trump o del Reino Unido.
El consultor también puso el foco en la agenda económica de cara a las elecciones de 2027. Según su análisis, la principal dificultad para Milei no estará necesariamente en la oposición, sino en su propia gestión: el deterioro de las expectativas y el pesimismo sobre el futuro podrían hacer que en los próximos comicios termine imponiéndose “el miedo al presente”.
Carlos Fara es un consultor y analista político que cuenta con más de 40 años de trayectoria profesional en opinión pública, campañas electorales y comunicación de gobierno. Fue presidente de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos y el primer presidente de la Asociación Argentina de Consultores Políticos. Preside su propia consultora, Fara Veggetti, fundada en 1991. Ha liderado más de 200 campañas en la Argentina y América Latina, alcanzando un nivel de efectividad del 76%.
Muy buenos días, Carlos. Jorge Fontevecchia te saluda. En tu monitoreo reciente indicaste que el índice de confianza del gobierno acumula una contracción sostenida de casi 17% en lo que va de 2026. O sea, perdió en lo que va de 2026 un sexto de las personas que lo apoyaban. ¿Cómo proyectás esta tendencia que viene teniendo? ¿Cómo se ha hecho? ¿Cómo se ha hecho? ¿Cómo se ha hecho? Y, como muchos consideran, el tema de Malvinas fue una jugada inteligente o, como piensan otros, puede ser también un tiro en los pies en algún momento. Te escuchamos con atención, Carlos.
Buen día. Mirá, yo creo que la agenda fundamental, obviamente, sigue siendo la económica. Yo creo que el tema Malvinas, más allá de que el presidente haya aplicado, más allá de que se haya comunicado, explicar una normativa que ya existe o que pueda profundizarla o verse más duro, etcétera, de todas maneras, creo que es una cuestión meramente coyuntural. Digamos que ahora tiene una saga por estas acciones que va a tomar el gobierno argentino, que va a una agenda parlamentaria en ese punto, pero que básicamente, si no hay, digamos, o un gesto particular de Trump, que creo que no lo va a haber, o por lo menos, digamos, va a ser ambiguo, y salvo que eventualmente el gobierno británico, digamos, se suba a una pugna particular, creo que es un tema que con el pasar de los días se va a ir perdiendo.
Y paralelamente con la visita del Papa, ¿no? Que pareciera León, cuando llegue León XIV, dentro de dos meses, como una especie de antes y después. No sé cuál es tu opinión respecto a qué puede significar. ¿Qué va a ser la visita del Papa en la agenda política argentina?
Bueno, a ver, dos cuestiones respecto a la visita del Papa. Una es que creo que efectivamente va a generar una especie de tregua, ¿no?, en cualquier tipo de conflictividad, de confrontación que pueda haber en la Argentina para ese momento. Me parece que todos los actores van a ser disciplinados respecto del clima de concordia que, lógicamente, va a tratar de transmitir la visita del Papa, por un lado. Pero, por el otro lado, digamos, más allá de la visita puntual, está claro que es una visita que va a tener connotaciones sociales, ¿no? Como era esperado. Por otro lado, siendo León XIV un sucesor filosófico de Francisco. Entonces, desde ese punto de vista, digamos, la agenda va a decir mucho. Obviamente, digamos, va a tratar de ser aprovechada por parte del espectro político. Quizás no en el momento en el cual, digamos, el Papa esté acá, sino en la previa y en la posterior. Pero, bueno, creo que es todo claramente... Va a ser todo un mensaje, sobre todo teniendo en cuenta la situación en la cual está Argentina hoy desde el punto de vista socioeconómico.
Carlos, tu última columna de Perfil. Siempre digo que sos un gran titulero y uno de los reyes de la metáfora. Además, era Leopoldo Fortunato Milei. Para los más jóvenes, Galtieri llamaba a Leopoldo Fortunato. Intuyo que, más allá del contenido de la columna, vos decís: esto puede llegar a ser un boomerang para el gobierno. No necesariamente una acción genial, inteligente, como le asignan al mago del Kremlin. Es decir, en algún punto, la asociación con Galtieri, la asociación con la política económica, la cazada de la dictadura que vino a tratar de subsanar y finalmente no lo logró, el intentar recuperar las Malvinas. ¿Trae reminiscencias que pueden ser negativas en lugar de positivas pasados los días para el presidente Milei? No solamente que sea inocua porque pasados los días se olvida, sino que le genera incluso algunas valoraciones negativas.
Bueno, a ver, sí. Primero, es un poco jugar con fuego. Aunque más no sea por el hecho de generar una explosión. Es una expectativa que después, digamos, no tenga ninguna incidencia sobre un avance de la posición argentina respecto al tema Malvinas. Segundo, porque efectivamente, bueno, el propio Trump, digamos, se está ahora sacando una foto con el rey británico, con lo cual ya sabemos, ¿no? Trump es sumamente oscilante en ese sentido. Y, en todo caso, más allá, insisto, el presidente argentino haya hecho, digamos, una comunicación aplicando la ley y prometiendo eventualmente nuevas medidas sancionatorias al respecto. De todas maneras, es un poco como quedar en el desaire, ¿no? En el medio de la nada. La tercera cuestión es, de vuelta, un intento de corrimiento de agenda aprovechando una determinada situación. Puede llegar a tener el costo de que el presidente luzca como focalizado en cosas que no son efectivamente prioritarias desde ya. Y luego, porque pasan otras cosas también en materia de política exterior, ¿no? El Reino Unido en estas últimas horas acaba de vetar el ingreso de Argentina a esta asociación económica comercial del sudeste asiático. Y todos los integrantes de esa asociación tienen que estar de acuerdo para que haya un nuevo integrante. Bueno. Ya Inglaterra, digamos, se opuso, Gran Bretaña se opuso, con lo cual ya Argentina por ahora no va a entrar. Y esos son detalles, digamos, que hay que tener en cuenta de hasta con qué responsabilidad hay que manejar este tipo de conflictos, aun cuando, digamos, será totalmente legítima la reacción del gobierno argentino.
Economía, Carlos. El año próximo va a ser el elemento determinante en las elecciones. Vos siempre marcás cuál es la pregunta de fondo. La pregunta de fondo... La pregunta de fondo es el miedo al pasado, el miedo al presente. ¿Cuál creés vos que se va a imponer como la pregunta determinante en las elecciones de 2027?
Mirá, me tomo de lo que dijo el propio Milei, ¿no? Digamos, su principal adversario es él mismo, ¿no? Su propia gestión. Con lo cual, como ya lo hemos visto en otras oportunidades en el pasado, termina predominando el miedo al presente. Y después, bueno, obviamente hay que ver cuál es, cómo es la funda opositora, etcétera. Pero lo cierto, primero, que el tema económico no se va a correr. Segundo, que es un elemento, un factor económico que está produciendo no solamente angustia respecto al presente, sino también se ha deteriorado la posibilidad del gobierno de poder generar expectativas positivas a futuro. Argentina viene todo este año con más pesimismo que optimismo sobre el futuro. Entonces, de ese punto de vista, eso no lo va a poder sacar de encima. El gobierno está como muy entrampado en poder, en tener que depender de cómo evoluciona, sobre todo, la economía de calle. Y como todos sabemos, eso no es ni fácil ni rápido, ¿no?
Carlos, muchísimas gracias. Te mandamos un abrazo grandote y te seguimos leyendo como siempre cada domingo.
Muchas gracias. Un placer. Que tengas lindo día. Un fuerte abrazo.
LMM