Ceferino Reato: “Con Trump, Techint no hubiese perdido los caños desde Vaca Muerta”
El periodista analizó los paralelos entre la segunda mitad de la convertibilidad y la actual gestión de Milei, y advirtió sobre los riesgos de un ajuste sin inversión.
En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Ceferino Reato, periodista y escritor, comparó la Argentina de Menem con la de Milei: “El problema de Milei es que la gente lo eligió precisamente para hacer el cambio”. ara Reato, el contraste no es solo económico: mientras Menem contó con un equipo amplio y un mundo abierto para invertir, Milei enfrenta un contexto global proteccionista y un gobierno que prioriza la reducción del Estado por encima de todo. “Con Trump, yo no creo que Techint hubiera perdido la licitación. Tal vez me equivoco, porque es una hipótesis, pero me gustaría haber visto eso”, agregó.
Ceferino Reato es licenciado en Ciencias Políticas, escritor y periodista. Dirige la revista Económica Fortuna. De 2005 a 2010 fue editor jefe del diario Perfil. Antes se desempeñó como redactor de política nacional en Clarín, asesor de prensa en la embajada argentina ante el Vaticano y corresponsal de la agencia internacional de noticias ANSA en San Pablo, Brasil. Entre sus últimas obras se destacan Padre Mujica (2024), su investigación sobre el asesinato del sacerdote Carlos Mujica y el uso político de su figura. También publicó Masacre en comedor en 2022, que relata el atentado de Montoneros a la Policía Federal en el año 1976. Ahora presenta su última obra, Pax menemista, libro que explora la historia secreta de los indultos de Carlos Menem a militares y montoneros.
Mirando la economía argentina de hoy y comparándola con la de los 90, me interesa tu reflexión sobre los paralelos entre aquel gobierno de Menem y el actual de Milei. Por ejemplo, muchos señalan que Milei está atravesando algo parecido a la segunda mitad de la convertibilidad, pero sin haber tenido la primera mitad de crecimiento que tuvo Menem. ¿Cómo ves esa comparación y sus implicancias para el país?
yo tiendo a compartir el juicio del presidente de CAME. No lo conocía, pero pienso que el problema de Milei es que la gente lo eligió precisamente para hacer: el cambio. Había un estatismo populista, mucha gente se cansó, la mayoría se cansó de eso, y él está haciendo esto que prometió en la campaña, que es recortar drásticamente el papel del Estado, especialmente en la economía. Pero creo que le falta la primera parte. Faltan las inversiones de la primera parte, probablemente porque en la primera parte Menem privatizó, tenía muchas empresas estatales para privatizar, las hizo. Hizo esas privatizaciones, algunas buenas, otras malas, otras regulares, entró mucho dinero. Me parece que muchos economistas están diciendo eso, que faltan esas inversiones de la primera parte de la convertibilidad.
Además, cuando la convertibilidad surge, que fue recién en el 91, es otro esquema. No es este, con otro equipo económico, con gustos, para mí, mucho más calificado que este, mucho más extenso, que no se detiene en un aspecto, que sería el ajuste y la desregulación, sino que cubre también otros. Recordemos que Cavallo que fue el artífice, llegó al gobierno con más o menos cien técnicos. Milei no tenía ni ministro de Economía cuando ganó. Luis Caputo es una elección forzada, él lo había criticado mucho.
Es decir, le interesa solo un aspecto, que es la macroeconomía, y lo segundo que diría, es el mundo que le toca a Milei. En los 90 el mundo se abría en todos lados, era el mundo de la globalización. Acá estamos en otro mundo. El mundo va al proteccionismo. Trump, que es nuestro gran hermano mayor, nuestro padre, digamos. Trump es un proteccionista nato, peor que un peronista. Y Milei se abre y la Argentina se abre cuando el mundo se cierra.
Y eso me parece que es un problema, porque para nosotros el mundo es siempre muy importante. Es mejor primero el mundo y después nosotros. Siempre hay que pensar en dónde va el mundo. El mundo va a otro lado. Entonces, me parece que Milei acierta desde el punto de vista de él en esa alianza que tiene con Trump. Los modos son cuestionables, pero bueno, no estamos en posiciones de hacer otra cosa que alineamiento, seguidismo con Estados Unidos, y eso es lo que es el gobierno. Y me parece que dentro de su lógica es acertado, pero el problema es que ese Trump, en la política económica, está haciendo cosas totalmente distintas que las nuestras. Con Trump, yo no creo que Techint ubiera perdido la licitación. Tal vez me equivoco, porque es una hipótesis, pero me gustaría haber visto eso.
Karina Milei, la hermana de todas las batallas
¿Te llama la atención, cuando uno compara aquellos 90 con hoy, cómo al revés, en aquellos 90, la crítica de Menem cumplía el papel clásico que se dice en Estados Unidos, de que la prensa siempre es demócrata, o la prensa en la Argentina, traducida, sería siempre progresista, y que al revés, en el actual gobierno de Milei, la mayoría de la prensa es benévola y, cuando no, oficialista? ¿Te merece alguna reflexión eso?
Sí, yo creo que el país cambió. El país es otro. Con Menem vienen un montón de empresas, grandes empresas extranjeras, y aparecen un montón de negocios y hay muchas empresas prósperas. Y eso sucede rápido, a partir del 91, muy rápido. Es cuando, en una sociedad, hay muchas empresas privadas fuertes, bueno, para la prensa es beneficioso porque la prensa vive de la publicidad. Ahora no es así. Ahora hay muy pocas empresas fuertes y eso se sufre. La publicidad o propaganda del Estado en estos momentos es muy fuerte.
Hizo bien, para mí, y es una opinión que siempre he tenido, pero es muy polémica, hizo bien Milei en eliminar la pauta estatal de la Secretaría de Prensa. Pero la reemplazó por una pauta de empresas públicas que es extraordinaria, por ejemplo, YPF, el Banco Nación, pero sobre todo YPF. Ponen plata en los medios afines como una manera nunca vista. En prensa solo cien millones de dólares en el 2024, probablemente un poco más en el 2025, sin contar marketing, pero eso solo para los amigos.
El fallo contra la periodista y los ataques desde el poder
Eso destroza mucho a la prensa que no está alineada y hace que mucha prensa que está dudando diga: “No, si no tengo la pauta de YPF, por ejemplo, va a ser difícil sobrevivir”. Me parece que la prensa en este momento está muy aferrada a la publicidad del Estado que existe a través de estas empresas, y eso es una razón evidente.
La segunda: este presidente, a diferencia de Menem, no es nada tolerante con nadie, menos con la prensa. A Menem lo podías criticar, le podías decir de todo, te mandaba la justicia. Era otra cosa, intervenía un poder judicial, la justicia, criticable o no, pero era otra cosa. De Menem he cubierto muchas cosas cuando trabajaba en el diario Clarín, que era muy crítico. Nunca nos negó una conferencia de prensa, nunca negó una entrevista. Hay una diferencia. Milei no ha dado una conferencia de prensa. Trump, que es nuestro padre ahora, yo siempre rezo por Trump todas las mañanas, Trump habla con todos los periodistas. Los critica, obviamente. Pedirá a los dueños de los medios que los echen, sí, pero nunca deja de contestar una pregunta. Contestará con agravio, no sé qué, pero contesta. Milei no ha dado una conferencia de prensa, es una cosa casi absurda.
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