Javier Milei tiene una frase de cabecera, que la usa para moverse en la cima del Poder Ejecutivo. Ante cada conflicto que surge, cree que “hay que acelerar en las curvas”. Lo que generó un mapa de peleas de alta intensidad cuyos resultados son inciertos. Aparecen sus adversarios políticos, desde ya, pero también entran en confrontación abierta con el Presidente miembros del círculo rojo y el poder sindical, que prometen ir a fondo.
En la primera plana de la serie de combates del jefe de Estado aparece Paolo Rocca, CEO de Techint. Una disputa que se generó luego de que el grupo empresario perdiera una licitación con una empresa de la India por el suministro de caños para un ducto de 480 kilómetros en Vaca Muerta. El Presidente no solo disparó contra el ejecutivo a lo largo de la semana: desde los pasillos de la Casa Rosada, tal como le consta a PERFIL, hubo varios comentarios negativos sobre el empresario.
Uno, por ejemplo, apuntó al rol que tuvo en la última escalada del valor del dólar oficial, entre julio y octubre. Esos movimientos bruscos de la divisa, según fuentes libertarias, no solo fueron producto de la incertidumbre que generó el clima preelectoral. También hubo “operadores” como Techint que ayudaron a que el billete de color verde eleve su cotización y que buscaron “desestabilizar al Gobierno”, como insisten en despachos oficiales. Milei lo dio a entender en sus redes sociales.
Hay fuentes libertarias que señalan, en un tiro directo al círculo rojo, que muchos empresarios todavía no se acostumbraron al cambio de paradigma que impuso La Libertad Avanza en materia económica. Y que todos, incluido Marcos Galperin, el CEO de Mercado Libre que pasa sus días quejándose de las importaciones chinas, deben adaptarse.
Otro blanco presidencial es el Grupo Clarín. El jefe de Estado continuó disparando contra el multimedio a través de X. Compartió y citó comentarios muy duros contra el conglomerado entre viernes y sábado para mostrar que endureció su línea editorial por falta de pauta publicitaria.
“El estilo de Clarín es poner sistemáticamente un título que es falso o bien una verdad tergiversada”, escribió un usuario de la red de microblogging, algo que al jefe de Estado le encantó y calificó el posteo como “Masterclass”. Todavía el economista tiene como tuit fijo su extenso texto contra el grupo que realizó el 2 de marzo del año pasado y que lleva como título “Clarín, la gran estafa argentina”.
El economista, por esa fecha, estalló contra la firma por la adquisición de las operaciones de Telefónica por aproximadamente US$ 1.245 millones. Sin embargo, pese a estar en contra y ordenar movimientos contra la fusión, hoy en el oficialismo reconocen ante la consulta de PERFIL que no hubo avances concretos para derribar la negociación. Hubo objeciones, que quedaron plasmadas en un informe, pero una fuente ligada a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia dice que el área fue “vaciada” por despidos y que no habrá otras novedades en el corto plazo.
En este mapa de batallas del jefe libertario aparece Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Además de ser el enemigo político predilecto del Gobierno, podría recibir un golpe financiero importante por parte del Ejecutivo si se sanciona la reforma laboral: perdería fondos coparticipables por 400 mil millones de pesos, como sostiene un informe del sindicato de trabajadores de la AFIP (Aefip).
Los sindicatos también están en la vereda de enfrente de Milei. Con la reforma laboral en carrera, distintos referentes de la CGT pensaron que iba a existir una negociación con miembros del oficialismo y que algunos de los artículos más complicados para los intereses gremiales se iban a quitar. La central obrera, a través de Cristian Jerónimo, uno de sus secretarios generales, avisó el viernes que no están dispuestos a aceptar el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo, el banco de horas y el acuerdo explícito entre empleado y empleador por la continuidad de la cuota solidaria, entre otros puntos.
No solo eso: el hombre fuerte del gremio del Vidrio adelantó que la relación con el Gobierno, hoy sin conexión, se incrementará para pasar “a una instancia de mayor conflictividad”. La chance de diseñar un paro nacional, cómo están pidiendo sindicatos como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Federación de Aceiteros, está latente en la calle Azopardo.
No obstante, el panorama no le mueve el amperímetro al entorno presidencial que descarta que haya una convocatoria a la conversación en el corto plazo. “Están en penitencia”, grafican en Balcarce 50, con signos de molestia por los últimos cuestionamientos cegetistas.
Reforma laboral: Adorni tiró la primera piedra y apuntó a La Plata
Manuel Adorni, el jefe de Gabinete, volvió a cruzar al gobernador bonaerense Axel Kicillof por sus críticas a la reforma laboral. En X, señaló que el dirigente del peronismo lanzó una serie de “bobadas” para cuestionar al proyecto que obtuvo dictamen en el Senado.
El ministro coordinador, en su mensaje dirigido al mandatario, dijo que no se tomó el tiempo de leer el texto de modernización laboral y que los artículos del texto no quitarán derechos, como infirió el gobernador en un video en la red social de microblogging.
“Aprovecho también para recordarle que la verdadera pérdida de derechos la sufrieron los argentinos durante los gobiernos kirchneristas, gobiernos que nos llevaron a tener a mas de la mitad del país bajo la línea de pobreza, con inflación descontrolada, control de precios, cepo cambiario, presión impositiva récord y un futuro que solo se veía en Ezeiza”, planteó el funcionario libertario. Además expresó que el gobierno de Javier Milei “no endeudó a la Argentina, logramos disminuir la deuda pública”.