A fuerza de tuits, Clara Muzzio comenzó a hacerse un lugar en los circuitos de la extrema derecha. El viernes 30, la vicejefa de Jorge Macri aterrizó en Bruselas, donde participará de la VII Cumbre Transatlántica de Political Network for Values (PNFV - Red Política de Valores), una think tank clave en la construcción política internacional del campo conservador. La funcionaria, que supo apoyar los derechos de las personas LGBTQ+ y ser una de las personas de confianza de Horacio Rodríguez Larreta, se plantó en contra del consenso liberal que dominó al PRO en la última década y consiguió visibilidad. El giro abre un interrogante: ¿Oportunismo, sinceramiento ideológico o fuego amigo en la Ciudad?
PNFV es una plataforma creada en 2014 en España por Jaime Mayor Oreja, un político ultraconservador del Partido Popular. Desde entonces organiza encuentros para generar redes entre políticos e intelectuales de Europa, América y África que comparten la misma visión del mundo. El próximo encuentro será el 2 y 3 de febrero en la sede del Parlamento Europeo y tendrá como orador principal al presidente chileno, José Antonio Kast, quien estuvo al frente de la organización entre 2022 y 2024.
El giro de Muzzio. Hasta la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la carrera de Muzzio no había tenido momentos destacados. Siempre bajo el paraguas del PRO, comenzó a trabajar en la Legislatura porteña en 2008 y en 2019 fue elegida por Rodríguez Larreta para hacerse cargo del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. La decisión de que fuera la compañera de fórmula de Macri (Jorge) en 2023 se interpretó como una continuidad lógica y nadie esperaba ningún sobresalto.
Sin embargo, Muzzio decidió levantar el perfil. En enero de 2025, la funcionaria compartió en sus redes una de las frases más reaccionarias del discurso de asunción de Donald Trump: “Hay dos géneros, el masculino y el femenino”. El tuit le valió una respuesta del diputado y presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro: “Me gustaría creer que la verdadera Clara es la que marchaba con nosotros con la remera del orgullo”, escribió en X.
Muzzio no se achicó y a lo largo del año se esforzó por convertirse en la abanderada de dos temas centrales en la agenda ultraderechista global: la baja de la natalidad y los cuestionamientos hacia las personas trans. En sus redes, hay pocas publicaciones sobre la gestión de la Ciudad y es claro que la funcionaria está subida a la llamada “batalla cultural”. Solo en las últimas semanas posteó contra “la matanza que el régimen iraní está llevando a cabo contra civiles”, abrió un debate sobre los tratamientos de la fertilidad con el título “Ninguno de nosotros está por encima de las leyes de la naturaleza” y celebró la detención de Nicolás Maduro.
En noviembre, Muzzio fue abucheada durante la Marcha del Orgullo. Ella respondió con una extensa carta en la que defendió el uso del concepto Disforia de Género de Inicio Rápido (DGR), una terminología que patologizó la existencia de las personas trans y que fue eliminada del Manual de Enfermedades Psiquiátricas de la Organización Mundial de la Salud por no tener respaldo científico. Sin embargo, la funcionaria dijo que la DGR “es tan real como la pulmonía” y que hoy no es considerada en los diagnósticos “por el lobby” de los sectores progresistas.
Una incógnita. Nadie tiene muy claro qué implica el giro de Muzzio y hay diferentes versiones. Hay quienes dicen que un asunto de su vida personal la acercó al mundo conservador. Otros consideran que esta es su verdadera cara y que su apoyo al colectivo LGBTIQ+ en el pasado no fue más que parte del pinkwashing que se esperaba del PRO en plena ola verde.
Más allá de lo ideológico hay una idea más pragmática que orbita alrededor de su figura: La Libertad Avanza tiene la intención de disputarle al PRO la Ciudad en 2027. ¿Muzzio querrá pintarse de violeta? Con Pilar Ramírez, la mujer de Karina Milei en suelo porteño, tiene buen vínculo aunque solo institucional, según sus allegados.
En el larretismo hablan de su falta de lealtad con quien la ayudó a crecer. Su pareja, Jorge Aguado, fue secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva entre 2015 y 2019 y es mencionado como uno de los dirigentes que se mantiene alineado a Mauricio Macri. Sin embargo, la funcionaria hoy no atraviesa un buen momento con ese sector a nivel local y en CABA se habla de la interna silenciosa con el jefe de Gobierno.
Los organizadores del PNFV cuentan que el nombre de Muzzio como posible oradora surgió a partir de los grupos de trabajo territoriales que tienen en Argentina y que no fue propuesta por un dirigente del Gobierno. Como sea que lo haya conseguido, la vice porteña tendrá la oportunidad de lucirse en una vidriera reaccionaria internacional.
Political Network for Values, una plataforma reaccionaria internacional
La organización de la VII Cumbre Transatlántica de PNFV en la sede de Bruselas del Parlamento Europeo generó un fuerte rechazo por parte de un sector político. Un grupo de 30 eurodiputadas le envió una carta al presidente de la entidad, Roberto Metsola, solicitando que se prohíba la celebración por “atentar contra las mujeres y el colectivo LGTBIQ+”.
Según las firmantes, el foro reunirá a “activistas que se oponen a la democracia y defienden las llamadas terapias de conversión, abogan por una restricción estricta del aborto, vinculan a las personas LGTBIQ+ con la pedofilia, han sido condenados por violencia política contra legisladores transgénero y promueven narrativas xenófobas, incluida la teoría conspirativa supremacista blanca del ‘Gran reemplazo’”. En la carta se mencionó un ejemplo concreto: la presencia de la diputada de Uganda Lucy Akello, quien “ayudó a aprobar leyes que imponen la pena de muerte o cadena perpetua a las personas LGTBIQ+”.
El PNFV se presenta como un espacio de encuentro de dirigentes globales. Sus organizadores rechazan los cuestionamientos y dicen que las etiquetas que les asignan suelen estar equivocadas. “Son eventos abiertos para todos aquellos que defienden la sacralidad de la vida, la familia como institución central y las libertades individuales”, aseguraron a PERFIL allegados a la organización de la cumbre.
Muzzio no es la única argentina que fue invitada, pero sí la que más sorprendió. Los diputados de La Libertad Avanza Santiago Santurio y Nicolás Mayoraz figuran en la grilla de ponentes, pero en ambos casos se trata de dirigentes que llevan años participando de los encuentros de PNFV.