Daniel Filmus: “Perdimos tres años en la lucha por recuperar las Malvinas”
El exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur cuestionó el giro discursivo de Javier Milei y advirtió sobre la contradicción entre reivindicar la soberanía y mantener concesiones diplomáticas con el Reino Unido. Además, remarcó la solidez de la alianza entre Washington y Londres, y la necesidad de una estrategia de presión unificada con América Latina.
En el marco de un nuevo aniversario y del debate público en torno al tema Malvinas, el último discurso del presidente Javier Milei volvió a encender las alarmas en el arco político y diplomático. Lejos de la retórica confrontativa habitual, la alocución presidencial buscó adoptar un tono de Estado en defensa de los derechos soberanos sobre el archipiélago. Sin embargo, detrás de ese giro discursivo persisten interrogantes sobre la verdadera consistencia de la política exterior argentina en el Atlántico Sur.
Para analizar este escenario, Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), dialogó con Daniel Filmus, exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur y exprorreactor de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso. Con años de trayectoria en el área, el exfuncionario advirtió sobre la contradicción de adoptar un relato soberanista mientras se sostienen acuerdos diplomáticos que favorecen la presencia británica en la región. Además, Filmus repasó el entramado de explotación de hidrocarburos, la histórica alianza geopolítica entre Washington y Londres, y la necesidad de consolidar un frente de presión regional junto al resto de América Latina.
Daniel Filmus es sociólogo, educador y político que actualmente se desempeña como director del Centro Iberoamericano de Investigaciones en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI). Fue ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación; secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería; en dos ocasiones diputado nacional y senador nacional en representación de la Ciudad de Buenos Aires, y ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación durante la presidencia de Néstor Kirchner.
Daniel, Jorge Fontevecchia te saluda. Estábamos con muchas ganas de hablar con vos. Queríamos, primero, una evaluación del discurso de ayer sobre el tema Malvinas, y compartir con la audiencia que vos tenés la expertise de haber tenido el tema a cargo durante varios años. Te escuchamos con atención.
¿Qué tal, Jorge? Buenos días para vos y para todos. El discurso de ayer de Milei ha sido un discurso donde le ha dado la espalda a todo lo que él ha venido haciendo desde que asumió el Gobierno. Es otro Milei. No solo porque no insultó a los periodistas y no habló mal de la oposición, sino porque dijo un conjunto de palabras y de afirmaciones con las cuales él estaba en desacuerdo. Por ejemplo, estuve buscando y no encontré un discurso donde hablara de soberanía. La palabra soberanía no estaba utilizada, y ayer fue el eje central de su intervención. Lo cierto es que, como señalaba recién Juan muy bien, lo que ha hecho en realidad el Presidente es decir: «Miren, lo que se venía haciendo estaba bien». Me tocó ser justo presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, así que fui informante en las leyes tanto de 2011 como de 2013 —la de 2013, hay que decir que la autoría es de Pino Solanas—, donde se resguarda la exploración y explotación de hidrocarburos de la plataforma continental argentina. Hay que decir también que esas leyes dieron lugar a denuncias. La primera fue en el año 2015 en Tierra del Fuego, la llevó adelante el canciller Timerman, y esa denuncia dio lugar al pedido de embargo e incluso al pedido de informe de captura de los equipos que estaban allí; fue una denuncia que avanzó bastante. Una jueza la tomó en sus manos muy rápidamente, pero después se desvaneció cuando el gobierno de Macri no le dio impulso. Volvimos a hacerla desde la Secretaría de Malvinas y desde la Secretaría de Energía, que estaba Martínez en aquel momento, ya con la incorporación de Navitas, la empresa israelí que es la que permitió tener los recursos para continuar con la exploración cuando parecía que se caía. Entonces, lo que está haciendo es retomar esa iniciativa, como también retomar la iniciativa de la base naval conjunta de la que se hablaba recién, que ya estaba en el presupuesto para el primer año del gobierno de Milei —recordemos que el presupuesto era del año anterior— y que se le dio de baja como a toda obra pública. No se avanzó, como tampoco se avanzó en los distintos laboratorios que habíamos creado en la Antártida y que quedaron terminados, pero no inaugurados porque el Gobierno no los equipó. Dicho esto, Jorge, a mí me parece que hay un punto que quedó en el aire del discurso de ayer y que no se recordó lo suficiente: en el año 2024, la canciller Mondino firmó con el canciller Lamy, el canciller británico, un acuerdo que reitera los términos del acuerdo Foradori-Duncan que se había firmado en el gobierno de Macri y que se había dejado de lado. En este acuerdo, el Reino Unido y la Argentina dicen que van a trabajar en forma conjunta, por ejemplo, en el Atlántico Sur, y que van a hacer estudios conjuntos de pesquería.
Lo cual es de una gravedad inusitada, porque si yo tengo un okupa en mi casa y firmo con él un acuerdo para arreglar alguna habitación, le estoy dando la posibilidad... estoy asumiendo que hay legalidad del Reino Unido en el Atlántico Sur, cosa que de ninguna manera podemos aceptar. Ese mismo acuerdo que firmó el gobierno de Milei dice que le vamos a permitir vuelos de aviones directos desde Malvinas a otros países de América Latina sin pasar por la Argentina —para nosotros es un vuelo de cabotaje—, con lo cual estamos habilitando justamente y posibilitando que haya movimiento comercial entre las Malvinas y el continente. En ese sentido, me parece que lo primero que tendría que haber dicho Milei es: «Vamos a dejar sin efecto este acuerdo», como se hizo durante el gobierno de Alberto Fernández. Saludo que Milei haya tomado el tema de Malvinas para la historia argentina. Eso va a ser importante porque no va a quedar que hubo un gobierno que no lo tomó como eje central de su política; es bueno que eso ocurra. Que se haya convocado a todas las fuerzas políticas es muy bueno también. Me parece que lo primero que tendría que hacer es que se convocara a las fuerzas políticas. Ya perdió tiempo en avances diplomáticos respecto de la recuperación del ejercicio de la soberanía, y lo perdió también respecto de los juicios y de las obras que había que hacer.
¿Qué análisis geopolítico hacés? ¿Qué importancia le das y qué trascendencia creés que tiene a futuro el conflicto entre Trump y el gobierno inglés? ¿Creés que es una cuestión de Estado o una cuestión simplemente entre dos mandatarios que dentro de un tiempo pueden no estar más?
No, creo que es totalmente coyuntural y que son aliados estratégicos. El último que creyó que Estados Unidos no iba a apoyar al Reino Unido y que iba a apoyar a la Argentina en un conflicto fue Galtieri, y no le fue muy bien a los argentinos con esa confianza que tuvo, a pesar de los favores que le venía haciendo a Estados Unidos. Estamos hablando de una alianza estratégica entre dos potencias nucleares que, aparte, son miembros de la OTAN. Si bien la base que existe en Malvinas no es una base de la OTAN, es una base del Reino Unido, está claro que es la base de un país de la OTAN. Esa base es fundamental para el acceso a la Antártida, para el control del Atlántico Sur y, principalmente, para el pasaje bioceánico a partir del pasaje de Drake. Imaginémonos que los grandes portaaviones o submarinos nucleares americanos, si tienen que pasar de un océano a otro, no lo hacen por el canal de Panamá. Así que el control de esa base es importantísimo también para Estados Unidos, que pudo haber aplicado en el 76 el Tratado del TIAR —debía haberlo aplicado porque ese tratado hacía que los países americanos se iban a unir si había una potencia extranjera que los atacara—; sin embargo, Estados Unidos apoyó al Reino Unido. Me parece también muy importante para quienes nos escuchan que sepan que esta extorsión que está haciendo Trump respecto del Reino Unido —diciéndole: «Si no invertís más en armas, si no nos comprás las armas a nosotros, si no nos apoyás en Irán, nosotros podemos llegar a apoyar a la Argentina en diferendo que tienen en por Malvinas»— la hizo a la inversa en otra colonia. El Reino Unido estaba a punto de devolver... el año pasado firmó el acuerdo para devolver el archipiélago de Chagos al Estado de Mauricio. Ya lo había firmado después de años y años de demanda. Recordemos que la 2065 es la resolución de Naciones Unidas que habla de Malvinas y la 2066 —el mismo día y el mismo año— es la de Chagos. Ya había firmado y accedido a devolver ese archipiélago; sin embargo, una de esas islas, Diego García, tiene una base aérea norteamericana y los chantajeó en el sentido inverso: intimó al Reino Unido a no devolverla, y entonces esa colonia sigue vigente. Así que el interés coyuntural no es lo que determina la alianza estratégica histórica entre esos dos países, sino los intereses puntuales que tiene en este momento Estados Unidos. Dicho sea de paso, sería buenísimo que Estados Unidos tome una posición activa, apoye a la Argentina como miembro del Consejo de Seguridad —hay otros miembros del Consejo de Seguridad, como China o Rusia, que también la apoyan— y que eso nos dé fuerza para que Naciones Unidas presione más al Reino Unido para cumplir con las resoluciones.
Qué dijo la prensa británica sobre el discurso de Milei sobre Malvinas
Creo que escuchaste la entrevista previa con Juan Rattenbach, el nieto del general Rattenbach, célebre por el Informe Rattenbach. ¿Coincidís con él respecto de que es muy importante el acuerdo con Chile —independientemente de lo del alcalde de Punta Arenas— respecto de que Chile reconoce la soberanía argentina sobre Malvinas y la propiedad conjunta, podríamos decir, de la Antártida y del Cono Sur tanto de Chile como de la Argentina?
Es estratégico para nosotros. Habría que reforzarlo, porque Chile vota todos los años en la OEA, es miembro del Comité de Descolonización de Naciones Unidas y es el país que hace la presentación. Chile ha tenido una actitud muy activa en la política internacional a favor de la Argentina, aunque, como vos bien sabés... También señalás que el caso de Punta Arenas es preocupante, porque le daría a los malvinenses una alternativa mucho más cercana que la de Uruguay o Brasil para poder desarrollar su comercio, pero la posición de Chile es muy importante. Acuerdo totalmente en que nosotros debemos plantear la estrategia de Malvinas de América Latina para afuera. Para el Reino Unido, el costo de pelearse solo con la Argentina por Malvinas es relativamente bajo; es muy duro para el Reino Unido cuando son todos los países de América Latina. A mí me tocó estar como representante de la Argentina en muchas reuniones, cuando uno tras otro los representantes de América Latina le exigen al Reino Unido sentarse a dialogar. Para ellos es muy duro, porque está claro que si lo hace la Argentina, bueno, es el país interesado; pero te emociona en las reuniones de la OEA, de Naciones Unidas y de los organismos multilaterales cómo el resto de los países de América Latina hacen propia la demanda de Malvinas. Si realmente nosotros pudiéramos avanzar y, por ejemplo, América Latina se comprometiera a no negociar con estas empresas de petróleo que están tratando de explorar y explotar hidrocarburos en la cuenca norte de Malvinas, en Sea Lion... Si nosotros lográramos un paso más —porque la OLADE, que es la Organización Latinoamericana de Energía, ya lo hizo: sacó una declaración condenando y diciendo que esos recursos son de los 50 millones de argentinos y que de ninguna manera se los pueden llevar los británicos—, si lográramos que todos los países tuvieran la política de no permitirle operar en el continente a las empresas que están en Malvinas, me parece que sería un paso adelante importante. Un país lo hizo: en su momento Bolivia firmó. Así como el acuerdo de ayer de Chile incluyó estos temas, el de Bolivia no solo incluyó estos temas, sino que fijó que iba a tener en cuenta, para cualquier licitación, la no participación de las empresas que están en Malvinas.
Daniel Filmus, muchas gracias. Te mandamos un abrazo y seguiremos en contacto. Como le decíamos a Juan Rattenbach, por el tema de Malvinas, gracias a lo que sucedió en el Mundial, afortunadamente el tema volvió a estar en la agenda. Te mandamos un fuerte abrazo.
Muy buen día, Jorge.