Escalada en Medio Oriente

Diego Guelar: “Trump y los ayatolas en esta guerra parecen Galtieri con Malvinas”

El exembajador de China y Estados Unidos advierte que los principales líderes “escapan para adelante” en medio de crisis internas y alerta sobre el impacto global del conflicto en energía, inflación y comercio.

Diego Guelar Foto: PABLO CUARTEROLO

“Esta guerra es una suerte de Malvinas de Galtieri”, afirmó Diego Guelar al describir la actual escalada en Medio Oriente en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). Advirtió, además, que tanto Donald Trump como el gobierno israelí y el régimen iraní “corren para adelante, escapan para adelante” en medio de sus propias crisis internas. Para el exembajador, se trata de un conflicto que “no es una crisis localizable” y que ya genera “un impacto global muy grande” en energía, inflación y comercio, en un escenario que calificó como “muy difícil de entender”.

Diego Guelar es abogado, político y diplomático de extensa trayectoria. Se destaca por ser el único diplomático argentino que se ha desempeñado en el cargo de embajador de la República Argentina en Estados Unidos en dos ocasiones, Brasil, China y ante la Unión Europea. Además, se desempeñó como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires en dos períodos: 1983-1987 y 1999-2001. Actualmente dirige la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad de Palermo y es director titular de la Cámara Argentino-China de la Producción, la Industria y el Comercio.

Hablábamos hace un ratito del mismo tema con Juan Carlos de Pablo, tratando de comparar la crisis del petróleo en el 73, luego su recidiva en el 79, con el comienzo de los ayatolas, y las actuales; desde el punto de vista geopolítico, ¿cuál es tu visión de lo que está pasando allí, la gravedad, la posibilidad de que se extienda y se convierta en algo similar o comparable con aquello de los años 70?

Yo creo que esta crisis tiene particularidades. Una muy llamativa es que los tres grandes actores corren para adelante, escapan para adelante: el presidente Trump, el primer ministro Netanyahu y el régimen de los ayatolás, los tres con graves problemas, además, en sus respectivos lugares. En Estados Unidos, el presidente Trump está verificando criterios de estadísticas de 65% de la opinión pública en contra; en Utah había registrado 80, 85% y juicios penales muy graves. Los ayatolás, graves problemas internos, económicos y mucho disgusto en sectores importantes de la población. Entonces, esta guerra es una suerte de Malvinas de Galtieri y es una forma de escape para adelante.

Eso es una señal muy grave, porque indudablemente tiene un peso hoy sobre la situación internacional muy grande. No es una crisis localizable o que se puede poner en un cajoncito, sino que tiene vertientes muy graves en términos del costo de la inflación, de energía, de los fletes, de los seguros; o sea, genera un impacto global muy grande, pero está administrada en una situación muy difícil de entender.

Ustedes, igual que yo, siguen las cuatro, cinco, seis declaraciones diarias del presidente Trump. La última que escuché decía que se había destruido la fuerza naval iraní, 46 buques que mandaron al fondo del mar, y que él mismo preguntó a sus fuerzas armadas por qué, en vez de hundirlos, no se los había tomado para usarlos, porque eran barcos de alta tecnología, y la contestación, según él que recibió, es que era más divertido hundirlos que tomarlos.

Yo creo que esto no es cierto. A mí me parece que esto requiere cierto seguimiento psiquiátrico en las declaraciones del presidente Trump. Entonces, es muy grave porque no vemos en manos de quiénes estamos y, por lo tanto, no sabemos cuáles son las consecuencias finales de una crisis tan grave.

Una uruguaya de 97 años reveló que fue espía para Gran Bretaña durante la Guerra de Malvinas

¿Cómo termina?

No lo sé. Decididamente yo prefiero no inventar, no jugar a experto; ahí sobran expertos, habrás notado: todos los días, en todos los medios, aparecen, salen como hongos, los supuestos expertos. Yo no lo soy, yo soy un hombre mayor con alguna experiencia y mucha curiosidad, eso sí. Y realmente este es un hecho muy difícil de poder encajar en un modelo.

Pareciera que, por suerte, el peligro nuclear está cautelado, porque Irán, muy peligroso en términos de ser el más irracional de este triángulo de tres partes, no tiene esa capacidad. Queda claro que hoy no la tiene; por lo tanto, no podemos esperar que, en una actitud desesperada, se toque un botón rojo y aparezca un misil nuclear. Esto es una tranquilidad en principio.

Igual, lo que están sufriendo los pueblos afectados, tanto israelí como el iraní, es mucho. Los iraníes sufren más porque el desarrollo militar fue ofensivo y no defensivo; o sea, ellos no tienen esa pantalla de seguridad que desarrolló Israel. Pensemos lo que sería con cientos de misiles y de drones que entran todos los días en Israel: las pérdidas en Israel si no tuviera ese mecanismo defensivo.

Entonces, en principio, insisto, la tranquilidad es que no puede o no debería transformarse este conflicto en un conflicto nuclear. El punto central es qué pasa en el Estrecho de Ormuz. Ahí sabemos que pasaban 19 millones de barriles hace 20 días y hoy están pasando 600, 700, 800 mil en un sistema de peaje, donde algunos están liberados de todo problema: pagan ese derecho y lo está haciendo India, lo está haciendo China, lo ha hecho Tailandia últimamente y lo está negociando Malasia.

La paz por medio del derecho

Hubo intentos negociadores directos de la propia Francia, de Italia, de Alemania. La verdad, es muy poca la información; como toda guerra, la información es más contrainformación o desinformación. Entonces, no disponemos de la información real y realmente ahí está la clave en todo el impacto global. Hay 20.000 marineros varados que no pueden cruzar desde hace 20 días; esto es muy delicado en lo personal, pero hay 2.000 barcos en esa situación. Esto no tiene respuesta.

¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué esa superioridad militar israelí-norteamericana no tomó en principio contacto, el control del Estrecho de Ormuz, que es la clave de todo este conflicto en términos globales? No lo sabemos.

Vos tenés el privilegio único de haber sido embajador tanto en Estados Unidos como en China. Me gustaría una prospectiva tuya de cómo esto, por lo menos hasta ahora, afecta en la atención la guerra comercial, la guerra cultural, esperemos nunca militar, entre China y Estados Unidos.

Es una situación muy especial, porque es la primera vez que los dos grandes rivales por la disputa en el siglo son, al mismo tiempo, rivales y socios muy importantes. Esto, entre otras cosas, nos da la esperanza de que el sistema se canalice a través de más conciliaciones o de negociaciones que de enfrentamiento, porque tienen intereses cruzados muy importantes. Esto es tranquilizador.

Por otro lado, ahora va a haber, 14 y 15 de mayo, una cumbre que se demoró y va a ser a fin de marzo, que es determinante, porque la única forma de parar los dos grandes conflictos que tienen impactos globales, además de las pérdidas humanas directas in situ, que son la ocupación, la invasión rusa en Ucrania y la guerra en Medio Oriente, es un acuerdo entre las dos superpotencias.

Si hubiera acuerdo entre las dos superpotencias, hay seguro cese del fuego en reuniones internacionales que yo las llamo Ginebra 1 y Ginebra 2: Ginebra 1 para Ucrania, Ginebra 2 para Medio Oriente. Eso implicaría, sin lugar a duda, una suspensión de las acciones bélicas y un proceso negociador que tendría características que veremos cómo puede desarrollarse. Pero, para eso, la clave es el acuerdo de las dos superpotencias.

rm / dcq / ds