“EE.UU. piensa hacer en Cuba lo mismo que en Irán, matar a la cúpula de gobierno”

El sociólogo e historiador cubano Fran García Hernández sostuvo que Washington busca “liquidar de un golpe militar rápido a la cúpula dirigente” para forzar una rendición del régimen.

Frank García Hernández Foto: Prensa

El sociólogo e historiador cubano Frank García Hernández advirtió que Estados Unidos podría intentar en Cuba “el modelo que trataron de hacer con Irán”: “liquidar de un golpe militar rápido a la cúpula dirigente” para obligar al gobierno a aceptar sus condiciones. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), sostuvo que hoy existe “un 50% más uno” de posibilidades de una ofensiva militar y aseguró que en la isla ya hay simulacros escolares, alarmas y una “guía familiar” ante una eventual guerra.

Frank García Hernández essociólogo, historiador, analista político, ensayista, especializado en el estudio de las izquierdas cubanas y la revolución bolchevique. Estudió su licenciatura y maestría en la Universidad de La Habana durante 10 años. Trabajó como bibliotecario en el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinelo. Además, fue jefe de redacción web de teleSUR. Es autor de los libros Cuba, una historia crítica, 1959-2025 y El socialismo nacional de Rubén Cartier.

Estamos muy interesados en tratar de entender qué significaron los hechos que pasaron ayer y anteayer. Por un lado, Marco Rubio en su mensaje al pueblo cubano en una fecha muy particular y, al mismo tiempo, en la reaparición.

Lo que sucede ayer se enmarca en algo que habíamos hablado en la entrevista pasada y es la invasión a Venezuela del 3 de enero, el secuestro por un operativo militar a Nicolás Maduro. La vez pasada yo ponía en duda la posibilidad de un ataque militar, que incluso el mismo Trump sigue todavía negando. Dice que no va a haber una escalada, entiéndase, militar en el conflicto.

Es que una invasión de Estados Unidos a Cuba, aunque sea un secuestro, como sucedió con Maduro, o con un bombardeo al estilo de Irán para eliminar la cúpula dirigente, que también puede que se esté valorando, si bien está aumentando en altísima probabilidad, que es lo que temo, porque incluso quizá no se ha divulgado mucho en los medios de prensa argentinos, pero el gobierno cubano está repartiendo, anunciando una, se llama así, “guía familiar”, para qué hacer en caso de guerra ante una intervención militar.

Cuando un gobierno toma medidas como estas, hay ya entrenamientos de los niños en las escuelas de qué hacer ante una invasión, alarma, simulacros de ataques aéreos. Imagínense qué situación se puede estar viviendo en Cuba cuando un gobierno está previendo, a tales niveles, la posibilidad de intervenir.

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Recuérdense que lo que sucedió es que, dos veces anteriormente, avionetas del grupo prácticamente paramilitar Hermanos al Rescate, provenientes de Estados Unidos, ingresaban sin autorización del gobierno cubano a La Habana, lanzaban propaganda antigubernamental y se retiraban sin ser derribados. Ya esto había sucedido dos veces antes.

No es que sucedía. Y hay que nada más pensar qué hubiera sucedido si las avionetas hubieran ido de Cuba, aunque fueran avionetas civiles, rumbo a Estados Unidos a lanzar propaganda comunista sobre Miami sin la autorización de Estados Unidos. Pensemos qué hubiera sucedido con esas avionetas.

A mí me parece que lo que se hizo fue en legítima defensa. Esto está siendo manipulado y es una excusa para un golpe militar. Es lo que yo creo que se está valorando en buena medida ahora y que debe depender de hasta qué punto cede o no cede el gobierno cubano. La vez pasada hablábamos de qué era lo que iría a entregar.

Ahora, el gran problema es el control casi absoluto de esa empresa casi mítica, que es el turismo. Es quien controla el turismo y las comunicaciones en Cuba. Aquí no estamos hablando de una cuestión de resistencia por parte de la clase trabajadora. Hay un hartazgo impresionante en la clase trabajadora cubana.

No hay protestas durante cinco días, cortes de ruta, con una consigna que ustedes conocen perfectamente: “que se vayan todos”. No es 1961, no son los milicianos con los fusiles en la calle diciendo “esta calle es de Fidel”. El gobierno ya lo sabe perfectamente. Y quizá por eso es que se puede atrever a hacer acción armada, que no ha sucedido nunca. Porque  lo que sucedió en Girón no fue el ejército de antes, fue un grupo de mercenarios financiados por Estados Unidos.

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Entonces, ¿usted hoy piensa que, al revés de que lo consideraba poco probable, ahora le asigna posibilidades de que sea más que posible que Estados Unidos avance militarmente sobre Cuba?

Creo que ahora hay un 50% más uno, en el más conservador de los casos, porque evidentemente no hubo un acuerdo. En el plano económico, lo que se está dirimiendo entre La Habana y Washington son cuestiones económicas, no ideológicas. Ahí no estamos viendo un Fidel Castro diciendo que va a morir rodilla en tierra por la revolución socialista. Aquí vemos a un Díaz-Canel que puede entrar a las entrevistas diciendo que él quiere una plena participación de Estados Unidos en la economía cubana.

La cuestión es que aquí el gobierno cubano no está contento con lo que le está ofreciendo Estados Unidos de con qué parte te vas a quedar. A Trump le conviene que siga el gobierno cubano, que es lo que está sucediendo con Venezuela, porque ha demostrado poder controlar, poder reprimir, poder hacer el control político y militar continuo, la parte represiva.

A ver si lo entiendo. Díaz-Canel sería una especie de Delcy Rodríguez de Venezuela aplicada a Cuba, que ese sea su papel.

No. Aquí la diferencia de lo que estamos hablando con Venezuela, la nada ligera diferencia, es que no acaba de haber una gran fractura en el gobierno cubano. Díaz-Canel es una figura mínima, es un títere que pudo haber sido incluso sacrificado, que era como se había hablado varias veces, como para aparecer, dar un aspecto de lavado de cara.

Aquí, en todo caso, este escenario, como se está recomponiendo, es más similar a lo que sucedió con Irán: que Estados Unidos lo que quizá quiere provocar es eliminar la cúpula dirigente y provocar que ese gobierno se doblegue y diga “sí, acepto tus condiciones”, que es lo que no terminó sucediendo con el régimen de los ayatolás.

En este caso sería así, porque los Castro son quienes controlan el gobierno, el Estado, las Fuerzas Armadas. Evidentemente Maduro no tenía el control de las Fuerzas Armadas, no tenía el control del régimen como tal. En este caso están yendo por la cabeza de la serpiente.

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Entonces, la hipótesis, vuelvo al comienzo, de hacer con Raúl Castro lo mismo que se hizo con Maduro, de que haya una intervención militar puntual para llevarlo preso con la excusa de llevarlo a un tribunal en Estados Unidos, ¿la considera posible o es totalmente diferente porque Maduro no tenía el poder y Castro, aunque no él personalmente, pero los Castro sí lo tienen en Cuba?

En este caso sí puede hacer eso Estados Unidos, pero sin la traición. Es la diferencia. No sé si ahí debo explicarme. Matando a mucha gente. Incluso a Maduro se lo llevan preso de manera muy fácil porque hay una traición por parte del gobierno venezolano. En este caso, para llevarse preso a Raúl o liquidar a Raúl, tienen que enfrentarse directamente.

Lo que tratan de aplicar sobre Cuba es el modelo que trataron de hacer con Irán: liquidar de un golpe militar rápido la cúpula dirigente y hacer que el gobierno se flexione. Porque no logran que acepte los términos. En el caso de Venezuela hubo una traición interna.

Perdóneme, a ver si lo puedo sintetizar desde una perspectiva más simplificada, como tenemos los argentinos a la distancia.  Es que la amenaza de hacer con Raúl Castro lo mismo que se hizo en Venezuela con Maduro, más que para llevarla a cabo, usted imagina una acción similar a la que hizo tanto Estados Unidos como Israel en Irán, matando directamente a los líderes del gobierno. ¿Esa sería la intervención militar que usted imagina, no una toma del territorio?

Exacto, la idea era que el régimen de los ayatolás se doblegara como hizo Delcy Rodríguez. Y eso no funcionó. Y eso es lo que ellos deben estar esperando ahora con Cuba: liquidar a Raúl Castro y que se flexione el gobierno cubano.

¿Y usted qué posibilidades le asigna a que eso suceda?

Yo hoy, conservadoramente, digo que el 50% más uno es posible que Estados Unidos golpee militarmente a Cuba. A partir de ahí, ¿cuál será la reacción del gobierno cubano? Honestamente, no creo que ahí vayan a doblegarse. Y yo lo que siempre digo es que Cuba, a pesar de que ya no es una revolución, moviliza muchísimo. Mucho. Ahora mismo estoy coordinando una campaña sobre enviar recursos médicos allá. Quien se quiera unir, el alias es Amiga Cuba. Y es increíble el apoyo que estamos recibiendo.

E imagínese usted, que es una especialista de la data, lo que puede contener que Estados Unidos golpee militarmente a Cuba. Eso van a ser protestas que pueden subir a un tono un poco más fuerte que una simple marcha frente a la embajada yankee. Quizá eso es lo que debe estar pensando Trump dos, tres, cuatro, cinco veces: la desestabilización que puede provocar esto.

Escuché con atención el mensaje de Rubio ayer y en su español, sus dificultades con las R, con las J fuertes que tenemos en el español. ¿Los cubanos escuchan el español y el mensaje de Rubio? ¿Escuchan a un gringo o escuchan a un hijo de cubanos?

Escuchan a un cubanoamericano, que es diferente. En Cuba hoy, desgraciadamente, la imagen de Marco Rubio está aumentando la popularidad. Es común hablar con personas que ayer habían sido militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas, como personas que yo conozco, que me dicen: “Yo lo que quiero es que venga Marquito”, refiriéndose a Marco Rubio. “Yo lo que quiero es que venga mi Rubio”, me dicen otros.

Porque es un nivel de desmovilización muy grande. Y ayer lo que hizo Marco Rubio fue muy inteligente. Utilizó el 20 de mayo, que es la fecha en que se funda el estado neocolonial cubano, 20 de mayo de 1902, cuando se van los estadounidenses y dejan un estado títere, un estado satélite en Cuba, que va a fungir hasta 1959. De esa manera va a existir Cuba hasta 1959.

Y él aprovecha eso y además habla en español, tratando además de usar ciertos términos bastante cubanos. Sabe que está logrando impactar porque además están las redes sociales funcionando milimétricamente en un país que, yo les llamo a todos a visitar las redes sociales del gobierno cubano, y tiene un discurso de desconexión total.

A nosotros, los comunistas que estamos en oposición al gobierno cubano, cuando vamos a hablar de socialismo a las mayorías, al de a pie, tenemos que empezar a explicar qué cosa es el socialismo sin mencionar la palabra, para después decir “socialismo”, porque si no nos dejan hablando.

Claro que cuando se les dice “este gobierno no es socialista”, ahí es cuando empiezan a volver a pensar, a decir: “Bueno, es verdad, si este gobierno toma paquetes de medidas de corte neoliberal, entonces no puede ser socialista”. Pero eso es mínimo. Esa lógica es mínima en Cuba.

La lógica mayoritaria en Cuba es: si el Estado está fracasando, entonces lo único que me puede solucionar la vida es el libre mercado. Y por eso te encuentras protestas abiertamente anticomunistas. Por eso Marco Rubio aumenta la popularidad.